Gaby Baca: “Intento no ser una vaca traidora”

A Gaby Baca en el mundo de la música la conocen como “la Baca Loca”. Comenzó a componer a los 22 años pero también dibuja y escribe poesía. Conózcola más en esta entrevista.

Gaby Baca, cantante y compositora Nicaragüense se confiesa en el ping pong de revista Domingo. Oscar Navarrete/ LA PRENSA

Gaby Baca, cantante y compositora Nicaragüense se confiesa en el ping pong de revista Domingo. Oscar Navarrete/ LA PRENSA

A Gaby Baca en el mundo de la música la conocen como “la Baca Loca”. Comenzó a componer a los 22 años pero también dibuja y escribe poesía. Estudió Comunicación y por un tiempo se dedicó a la publicidad. Habla sin tapujos y con gran sentido del humor.

¿Cuántas tazas de café toma al día?
Fijate que solo me dejan tomarme una, la doctora mía.

¿Qué es lo peor que le puede suceder en el trabajo?
Que el sonido sea malo, porque la gente no habla mal del sonido, sino de los que estamos en la tarima.

Si pudiera ir al último concierto de su vida, ¿cuál sería?
Woah, ¡Pink Floyd!

¿Qué es lo más raro o asqueroso que ha comido o bebido?
Chapulines. En México después de tomarme una michelada iba caminando por un mercado y vi una canasta llena de grillos. La señora me ofreció y le puso en una tortilla bien hecha varios chapulines; le echó limón y chile y yo me lo comí.

¿Qué es lo más vergonzoso que le ha pasado?
Pegué contra un vidrio en el Palacio de la Cultura en los años ochenta. Pero lo penoso no fue pegar allí, sino que 10 minutos antes mi mamá había pegado.

¿A quién no le gustaría contestarle el celular?
No me gustaría recibir llamadas del poder (ejecutivo).

¿Cuántos tatuajes tiene?
Cuatro.

¿Es buena cocinando?
Sí, me gusta cocinar. Fijate que últimamente me ando lanzando una lasaña de berenjena que la parte mucho, porque es vegetariana.

¿Es vegetariana?
Intento no ser una vaca traidora.

¿Miedos o fobias?
No sé si es claustrofobia, pero no estoy acostumbrada a los espacios cerrados. No sé si es porque crecí aquí como animalito de monte.

¿Qué superpoder le gustaría tener?
¡Teletransportación!

¿Sin qué prenda no podría salir de casa?
Sin los anteojos oscuros. Mis anteojos oscuros son el pasaporte para ir al mundo.

Si le pidiera que cantara una canción, ¿cuál sería?
Coge su ukelele (un instrumento parecido a una guitarra) y canta: “Chocoyito, el azul del cielo. Chocoyito, qué lindos colores, qué alegres tus gritos…”.


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