El boom del cine nica nació en los violentos años de la revolución

“Íbamos al ritmo de que estaba pasando en el país, filmamos la alfabetización, la reforma agraria, y si no me mandaban a filmar me sentía mal”, cuenta por su lado María José Álvarez, quien al pasar de los años y sin pretenderlo llegó a ser vista como la primera mujer directora de cine en Centroamérica

«El cine en Nicaragua nace en los años ochenta como consecuencia de la revolución, guerra y florecimiento de las artes en general”, recuerda la cineasta Martha Clarissa Hernández, en el documental Hasta con las uñas: mujeres cineastas en Nicaragua, realizado por Tania Romero.


Este documental se presentará sábado a las 7:00 p.m., en el Cafetín literario Kolchinsky. (de la Curazao 50 metros al oeste, Masaya)

Estarán las cineastas María José Álvarez, Rebeca Arcia, y la productora Brenda Martínez. Entrada gratis.


“Íbamos al ritmo de que estaba pasando en el país, filmamos la alfabetización, la reforma agraria, y si no me mandaban a filmar me sentía mal”, cuenta por su lado María José Álvarez, quien al pasar de los años y sin pretenderlo llegó a ser vista como la primera mujer directora de cine en Centroamérica.

Por su lado, Brenda Martínez, exproductora del Instituto Nicaragüense de Cine (Incine), cuenta en este filme de Romero, que por la intensidad del trabajo “agarraron un doctorado en desvelo” porque trabajaban “25 horas al día”.

Muchos de estos registros documentales que enaltecieron el discurso pasional, social y “victorioso” de la revolución, fueron proyectados en las salas de cine del país y transmitidos por el Noticiero Incine.

Para Kathy Sevilla, eran un “instituto de la revolución que cumplían un papel de propaganda”.

Además, tenían el propósito que Nicaragua contara con una memoria gráfica en movimiento, comenta por su lado Álvarez.

Martha Clarissa Hernández, María José Álvarez y otros cineastas crearon la memoria visual de Incine, en la década de los ochenta.  LA PRENSA/FOTOS CORTESÍA/ TANIA ROMERO
Martha Clarissa Hernández.  LA PRENSA/FOTOS CORTESÍA/ TANIA ROMERO

«Aprender haciendo»

Esta fue una década embrionaria vista como un fenómeno en la cinematografía de Centroamérica.

“Fue un reto que tuvimos que vencer porque en este país hay una cultura machista”, sostiene Álvarez, al valorar el logro de este grupo de cineastas jóvenes que trabajaron con grandes limitaciones y presiones.

Al respecto, Rossana Lacayo recuerda —en este valioso filme de Romero—, que en Incine había más de ocho realizadores hombres, pero que las cineastas lograron sobresalir a pesar de las exigencias extremas de los camarógrafos o equipos de varones al momento de trabajar las producciones.

Lacayo en los últimos años ha dirigido filmes de éxitos como San Francisco en la Chureca (2013), una producción de Gota Films. Entre otras, y ha logrado ser reconocida a nivel internacional.

La metodología que se aplicó en la escuela de Incine en los primeros años “fue aprender haciendo”, ya que nadie había estudiado cine, dice por su lado Hernández.

Otras de las cineastas entrevistadas por su aporte al cine de Nicaragua es Florence Jauguey, directora de películas que han tenido éxito como Yuma (2010); Betún y Sangre (1990) y Hora de los Generales (1992).

Tania Romero, directora de la película Hasta con las uñas: mujeres cineastas en Nicaragua. LAPRENSA/RENE ORTEGA
Tania Romero, directora de la película Hasta con las uñas: mujeres cineastas en Nicaragua. LAPRENSA/RENE ORTEGA

“Neorrealismo nica”

Influenciada por el cine neorrealista italiano de los años cuarenta que tenía la filosofía de hacer cine “como se podía y con lo que se tenía”, y ver las películas y documentales producidos por mujeres en Nicaragua en los ochenta, motivaron a la joven Tania Romero a aventurarse a producir su documental Hasta con las uñas: mujeres cineastas en Nicaragua.

“Vi este fenómeno y me interesó mucho, y creo que es un fenómeno único en Centroamérica, y fue la manera en que yo también aprendí”, valora la joven cineasta, autora también de cortometrajes Silla de Ruedas (2015) y Quinceañera (2015).

“Entonces vi ese espíritu luchador en las cineastas y me interesó estudiar el cine contemporáneo de Nicaragua”, explicó Romero. Fue lo que la impulsó a realizar este registro de la memoria del cine en 30 minutos.

Recuerda que la primera película que miró fue La canción de Karla, dirigida por Ken Loach, que presenta la historia de Carla de una chavala nicaragüense exiliada en Glasgow.

Florence Jaugey. LAPRENSA/Cortesia Tania Romero
Florence Jaugey. LAPRENSA/Cortesia Tania Romero

Esto la llevó a buscar otras películas y se encontró con Yuma, de Florence Jaugey, y se identificó con el lenguaje coloquial y expresivo del nicaragüense. Luego decidió entrevistar a las cineastas que hicieron historia en los años ochenta.

Su obsesión, pasión y terquedad por culminar sus historias contra pronósticos, dejar sus memorias gráficas y mostrar las imágenes de nuestro país y su cultura son elementos que encontró común entre los cineastas que entrevistó, dice Romero.

Esta joven durante diez años ha sido maestra de cine en Estados Unidos, y editó un documental sobre los secuestros en México. Escribe sus propios guiones, y acaba de concluir el cortometraje “Hakla”, que quiere decir tartamudo en Hindi.

Joven cineasta Heydi Salazar. LA PRENSA/FOTOS CORTESÍA/ TANIA ROMERO
Joven cineasta Heydi Salazar. LA PRENSA/Cortesía Tania Romero

Nuevas cineastas

Para el documental Hasta con las uñas: mujeres cineastas en Nicaragua, la cineasta Tania Romero tambien entrevistó a la joven Rebeca Arcia, quien fue directora de la producción de La pantalla desnuda (2015).

Esta joven cuenta con una maestría de cine en Barcelona. Asimismo dirigió el documental Miskitu que dio a conocer en la cartelera de DOC TV Latin America.

También figuran entrevistas recientes a Laura Baumeister y Heydi Salazar.

Este documental de Blink Production films, a la memoria del cineasta Fernando Somarriba (1954-2015) contó con la asistencia de karly Gaitán, edición de Robert Gómez, cámara de Stephen Brunette y Vince Estrada, y sonido de Mark Wilson.