Descubra las cartas de guerrilla del comandante en jefe de la revolución sandinista

“En esta carta, Carlos Fonseca Amador aconseja a Edelberto Torres, y le manda un mensaje a los opositores que dejen de atacarse mutuamente y se unan para continuar la lucha, y les dice que está dispuesto a unirse al Frente Revolucionario Sandino en la lucha armada en la montaña, nuevamente”, refiere Blandón se alude en la histórica misiva.

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Las memorables cartas sobre la guerrilla de El Chaparral (Honduras)son una lección histórica sobre el inicio fallido de la revolución, se expone en el libro Carlos Fonseca y los intelectuales, de Chuno Blandón. LAPRENSA/CARLOS VALLE

Cartas históricas del guerrillero Carlos Fonseca Amador al intelectual dariano Edeberto Torres; otras de Edwin Castro Rodríguez, prisionero del somocismo, y cartas a María Haydeé Terán, son reveladas por el escritor y periodista Jesús Miguel (Chuno) Blandón.

Fonseca Amador nació en Matagalpa un 23 de junio de 1936 y murió un 8 de noviembre de 1976, en Zinica, durante un sangriento enfrentamiento con la Guardia Nacional.

Chuno Blandón recientemente publicó la segunda edición aumentada de su libro Carlos Fonseca y los intelectuales.

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Dicho escrito de corte histórico expone el perfil completo de Fonseca como guerrillero, escritor, poeta y amigo de los escritores de su tiempo, a quienes intentó reclutar para las filas del histórico frente sandinista, el cual contaba con un programa de principios de hermandad y justicia social.

Guerrilla de El Chaparral una lección

Esta nueva edición da a conocer la carta de Fonseca Amador a Torres, fechada un 8 de junio de 1960. La primera vez que se publicó fue en el desaparecido diario oficial de Barricada en 1991, con el título El Chaparral y la revolución nicaragüense.

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“Estaba perdida y nosotros la rescatamos”, dice Chuno Blandón, dicho texto aparece íntegro, en este libro, así una introducción sobre la relación de Fonseca con el intelectual.

En este violento episodio de El Chaparral (Honduras), murieron varios guerrilleros y Fonseca Amador salió herido.

En esta histórica misiva Fonseca reflexiona sobre los sucesos y los ve como una lección para el futuro, entonces Fonseca Amador solo tenía 23 años, pero gozaba de una gran madurez, honestidad y altura política, comenta Blandón.

Un día se lo encontró en Costa Rica, estaba demacrado, pálido por las secuelas del brutal enfrentamiento con la guardia, pero activo; luego se marchó a un encuentro de opositores a Venezuela, auspiciado por Carlos Andrés Pérez.

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“En esta carta, Fonseca Amador aconseja a Torres y le manda un mensaje a los opositores que dejen de atacarse mutuamente y se unan para continuar la lucha, y les dice que está dispuesto a unirse al Frente Revolucionario Sandino en la lucha armada en la montaña, nuevamente”, refiere Blandón se alude en la histórica misiva.

También se expresa con buenos términos a la juventud del Partido Conservador. Y le recuerda a Torres a dos intelectuales que participaron en la resistencia contra los norteamericanos en 1910, Santiago Argüello y Mariano Barreto.

“En fin, esta carta tiene un valor inapreciable”, dice Blandón, porque expone el pensamiento de Fonseca, sus valores revolucionarios, espíritu de lucha y unidad contra los dictadores y agresores externos, independientes de las doctrinas partidarias.

Las siete cartas políticas del poeta Edwin Castro

Este libro también da a conocer siete cartas históricas escritas por el poeta y opositor somocista Edwin Castro Rodríguez, asesinado por la Guardia Nacional un 18 de mayo de 1960. Acusado de cómplice de la muerte del dictador Anastasio Somoza García, fue encarcelado en la Aviación.

Fonseca Amador había regresado de Moscú y había sido electo miembro del Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León) y encabeza la gran huelga estudiantil de 1958 para sacar a los presos políticos de la cárcel.

“Los saca a todos, con esa gran huelga que paralizó el país, menos a Edwin, Cornelio Silva y Juan Calderón, que eran los que estaban destinados a morir, de ellos solo escapó Calderón”, recuerda Chuno Blandón.

Fue así que Castro Rodríguez empieza las series de cartas (desde 1958 y 1959) dirigidas a Fonseca Amador, estas eran enviadas a través de Ruth Rivera, esposa del prisionero.

“Carlos le promete que va a realizar otra huelga, pero increíblemente la mayor preocupación de Castro Rodríguez era publicar un libro de poemas y le pide ayuda. También en las cartas elogia la participación de la juventud cubana de 1959, exalta la memoria del primer mártir de la universidad, Uriel Sotomayor y aconseja la toma del Partido Liberal Independiente para inyectarle sangre nueva”, resume Chuno Blandón parte de sus lecturas de las misivas.

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Sabiendo que le gustaba escribir y leer, Fonseca Amador le manda libros, considerados subversivos por el somocismo, entre ellos Reportaje al pie de la horca del escritor checoslovaco, Julius Fucik Julios Fucik, miembro de la resistencia antinazi; y Viñas de ira de John Steinbeck, obra transgresora que habla de la explotación e inmigración.

Entre otros textos. “Esto era porque la relación de Carlos y Edwin era literaria y además política”, subraya, el escritor

Este libro, Carlos Fonseca y los intelectuales, también aflora relaciones con escritores como Ernesto Cardenal, Pablo Antonio Cuadra, Guillermo Rothschuh Tablada, Fernando Gordillo, así con el novelista Lizandro Chávez Alfaro.

Con Lizandro Chávez Alfaro

Chuno Blandón recuerda que Lizandro fue padrino de la boda de Fonseca Amador con María Haydée Terán.
Ellos se encontraron un buen tiempo en México en reuniones que se hacían en la casa del líder de la oposición Enrique Lacayo Farfán.

“De tal manera que esta relación política e intelectual con Carlos, inspiró a Lizandro a escribir su famosa novela Trágame tierra”, supone Blandón. Fue publicada en 1968 y finalista del Premio Seix Barral, Barcelona, España.

En este texto Carlos Fonseca y los intelectuales, también aparece el valioso testimonio de Sergio Narváez, el único sobreviviente de la famosa reunión de Carlos Fonseca y el poeta José Coronel Urtecho. En el libro aparece publicado el extenso poeta de Urtecho a Fonseca titulado: Conversación con Carlos.

“Este poema es un monumento a la figura de Carlos Fonseca, su extensión es de siete páginas y está incluido en el libro Pol-la D’Ananta, Katanta, Paranta, de Urtecho”, destacó Blandón.

“Mi amorcita linda”

Al final del libro, Blandón recopila e incluye una colección de fragmentos de textos amorosos dedicados por Fonseca Amador a su esposa María Haydeé Terán.

“Mi amorcita linda que el correr del tiempo está contribuyendo a que nos comprendamos, a que yo te comprenda a vos. Te he expresado mi enorme sed de amor, quiero decir sed de un amor que rodea mi alma”, es parte de un fragmento, de los varios publicados.

Este libro se presentará el próximo mes de agosto en la biblioteca Salomón de la Selva, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Este texto histórico está disponible en las librerías de Hispamer, Literato y Rigoberto López Pérez.