Cartas al Director, farsas electorales

Cartas al Director

Hugo Chávez en la cúspide de su poder contaba con admiradores, servidores incondicionales, funcionarios borregos y millones de petrodólares sin límites

Roberto Rivas en Venezuela
Hugo Chávez en la cúspide de su poder contaba con admiradores, servidores incondicionales, funcionarios borregos y millones de petrodólares sin límites. Aprovechó el buen momento participando en las elecciones donde casi alcanza la cantidad de ocho millones de votos.

Su heredero Nicolás Maduro gozaba de las mismas bondades cuando participó en la siguiente elección pero solo alcanzó cinco millones de votos, el socialismo del siglo XXI se devaluaba muy rápido, era mejor no hablar de elecciones pero la Inteligencia cubana ordenó a Maduro que convocara para una fraudulenta constituyente para erradicar la democracia y que Venezuela termine como Cuba.

Los sufridos empleados públicos estaban obligados a votar, lo mismo que una parte de los colectivos armados, la otra parte estaba cumpliendo las órdenes del líder de los generales narcos  y Diosdado Cabello: matar cobardemente a jóvenes universitarios que escucharon el llamado de El Libertador Simón Bolívar: “Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho”, y sin importarles morir por la libertad y la democracia de América Latina, protestan contra el dictador en toda Venezuela.

El dictador de Nicaragua, como algo normal, se solidariza con Maduro enviándole un ejército de “especialistas en votos” es posible que entre los “magos en contar votos” haya llegado Roberto Rivas Reyes presidente del oscuro y cuestionado Consejo Supremo Electoral y uno de los funcionarios más corruptos que encabeza la lista de la Nica Act. Solo así se explica cómo una votación estimada en dos millones, de pronto supere los ocho millones.

La solidaridad no es gratuita, con este “milagroso” favor es más difícil que Daniel Ortega le pague a Venezuela los cuatro mil millones de dólares que le debe en petróleo.

Dios bendiga América y nos limpie de tantos rufianes.
Leopoldo Villalta López.

 

Economía en América Latina
América Latina (AL) cuenta con un 5.6 por ciento de la riqueza mundial y un 9.2 por ciento de su población es per cápita $2,200 en el año 1993. La región incluye el Caribe, Centroamérica y Suramérica. AL acoge alrededor de 459 millones de personas —una población mayor que la de Europa—.

El atractivo de mercado de AL reside en su considerable tamaño y sus grandes recursos.

Los países de Latinoamérica están mostrando un cambio importante. Están entrados en vigor presupuestos equilibrados y la privatización. Todos los países de Latinoamérica excepto Cuba, Nicaragua y Venezuela; tienen ahora gobiernos electos democráticamente.

En el mercado libre, las economías abiertas y la desregulación han comenzado a remplazar a las políticas del pasado. México y Chile disfrutan de un gran crecimiento económico. También están mejorando Argentina, Colombia, Uruguay y Perú.

En años recientes, los países latinoamericanos también se han centrado en desarrollar mercados comunes subregionales.

Estas iniciativas se ven como precursoras a un comercio más libre con los Estados Unidos como se visiona en las empresas para las Américas, que crearía un área de libre comercio con el hemisferio.

Una gran parte de AL y de Europa buscan emular el éxito chileno,  que presume de un impresionante registro de privatizaciones y fue pionero en los intercambios de deuda por acciones como forma de retirar parte de su deuda externa.

Decimos que la experiencia de Chile fue la clave para el cambio del concepto económico para AL.

La economía mexicana creció a un índice medio, neto de crecimiento de población de 0.9 por ciento anual durante los años 1985. Este índice neto ha aumentado acerca del 4 por ciento en el año 1995. La inflación ha bajado del 160 por ciento anual a menos del 20 por ciento.

Desde la mitad de los años ochenta más de las tres cuartas partes de las compañías estatales han sido privatizadas. Noventa millones de consumidores, cuarenta por ciento menores de 40 años, tienen más que gastar ahora de lo que tuvieron hace una década.

Las reformas latinoamericanas muestran un amplio cambio en el paso de la política de proteccionismo, el reconocimiento de los beneficios de las fuerzas de mercado y de las ventajas de participar totalmente en la economía global. Vienen motivadas por la liberación de las importaciones, las expectativas de tarifas más bajas dentro de grupos comerciales subregionales, y el potencial de establecer más producción regional eficiente.

Específicamente en Nicaragua, el primer indicador es que el porcentaje de deuda pública externa representaba en el año 1994 más del ciento por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el 47 por ciento de los ingresos corrientes del Gobierno central y aproximadamente el 33 por ciento del gasto público.

La deuda externa representaba en el año 1990 alrededor de $12,500 millones; marcando un promedio per cápita de $2,777.77.

Finalmente, no es posible mantener un ritmo de crecimiento económico con desarrollo sostenible mientras el servicio de la deuda externa absorbe más del 50 por ciento del presupuesto nacional. Cuando las importaciones son mayores que las exportaciones se da un déficit en la balanza de pago.
Leonel A. Marín McEwan.

 

Ciegos debaten sus derechos
Tuve la oportunidad de participar en un conversatorio con personas ciegas pertenecientes a la Organización de Ciegos de Nicaragua Marisela Toledo,  sobre el tema de Estado de Derecho pero, especialmente en los ejes concernientes a los sectores vulnerables.

La intensiva participación dio realce al evento y permitió que hubiese una retroalimentación entre los involucrados. ¿Cuáles fueron las lecciones  aprendidas?  ¿Qué tiene que ver esto con el Estado de Derecho? Son algunas de las preguntas que se formularon.

En el país  hay unas 17 mil personas, aproximadamente, a quienes  no se les tiene que llamar “no videntes o cieguitos”, como frecuentemente se les dice, sino usar la palabra: ciegos, porque así se les reconoce jurídicamente en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por Nicaragua ante la ONU en 2007, demandándolo así ellos.

Se debatió sobre  el término Estado de Derecho que tiene que ser  estudiado en su amplia dimensión, tal como se ha venido haciendo en diferentes foros, expresando cómo están siendo vulnerados sus derechos.

No se trata de que el rumbo de un país marche mal solo por el actuar de un gobierno sino que esta responsabilidad es compartida, para defender y promover nuestros derechos ciudadanos, y en el caso particular de sus derechos.

A través del  Estado de Derecho nos respetamos y toleramos; disfrutando de nuestros derechos, deberes y garantías, pero también poniendo un límite en el marco legal para nuestros espacios.

Este tipo de conversatorio es promovido por el Grupo Pro Justicia, siendo el segundo taller que se realiza con personas ciegas y, al igual que otros, con estudiantes universitarios, periodistas, profesionales  y dirigentes de la sociedad civil, lo cual ha producido los frutos esperados que se han podido constatar en el sentido que nos apropiemos del verdadero concepto.

Así como exigimos el respeto a nuestros derechos, nosotros tenemos que saber cumplirlos.
Carlos Gabriel Berríos Munguía.

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