Los grandes personajes que vinieron a Nicaragua

Joe DiMaggio, María Félix y Cantinflas son algunos de los personajes más importantes que han visitado el país. Conozca cómo fueron sus estadías en Nicaragua

personajes que vinieron a Nicaragua

Cantinflas

En algún momento de la historia de Nicaragua el pelotero miembro del Salón de la Fama del Beisbol, Joe DiMaggio, estuvo sentado en el Estadio Nacional General Somoza, mientras un hombre bailaba frente a él con una iguana en la mano. También, alguna vez, María Félix, gritó desesperada a los periodistas que interrumpían su sueño llamando a la puerta de su habitación en el Gran Hotel de Managua. Y hablando del Gran Hotel, ahí Agustín Lara se inspiró para componer una canción por una niña que fue encontrada ahogada en la piscina mientras él estaba ahí hospedado.

Estas son algunas de las historias de los famosos que han visitado Nicaragua. Por casualidad o voluntad, alguna vez Celia Cruz, Joe DiMaggio, Carlos Santana, María Félix, Morgan Freeman, Cantinflas y Agustín Lara visitaron el país.

Joe DiMaggio y Bob Feller

“Voy a traer a Bob Feller y a Joe DiMaggio”, habría dicho Carlos García, el entusiasta presidente de la Feniba allá en 1970 a un novato y receloso muchacho de 26 años que recién se iniciaba en la crónica deportiva, Edgard Tijerino. Quería que peloteros llegaran al país para la inauguración de la Liga Nicaragüense de Beisbol de primera división. “¡Diablos! Este tipo bromea con una imaginación que no tiene límites”, pensó el cronista.

Pero la imaginación y las bromas se acabaron el 16 de abril de 1970, cuando Feller y DiMaggio, ambos miembros del Salón de la Fama del Beisbol en Cooperstown, aterrizaron por la mañana en Nicaragua. Feller, considerado uno de los pitchers más rápidos en la historia, era “afable” y “comunicativo”; DiMaggio, quien ostenta el récord con la mayor cantidad de partidos consecutivos dando al menos un hit, era más bien un “divo”, según el Diario LA PRENSA de la época, después de haber hablado con ambos peloteros.

Bob Feller se prepara para lanzar la primera bola que inaugurará el campeonato nicaragüense de beisbol. LAPRENSA/Reproducción del diario Novedades

El periodista del diario llegó al Hotel Intercontinental y después de entrevistar a Bob Feller se fue al cuarto de DiMaggio para conseguir una entrevista. El ex center field de los Yankees de Nueva York, “con lujo de insolencia”, dijo al periodista en tono de broma que la entrevista sería mientras él se bañaba y el reportero le “enjabonaba” la espalda. Ante la insistencia del reportero, DiMaggio cerró furioso la puerta de su cuarto. Anteriormente, había advertido a Carlos García que no quería hablar con los periodistas de un tema: Marilyn Monroe, con quien había estado casado.

Antonio Ramírez Muro (izquierda) agarra la pelota lanzada por Feller mientras DiMaggio (derecha) se agacha ante el lanzamiento abierto. LA PRENSA/ Reproducción del diario Novedades

Llegó el día de la inauguración en el Estadio Nacional General Somoza. Hubo un desfile lleno de vítores con los equipos de la liga, palillonas, enanos, bandas rítmicas e incluso un hombre gordo que llegó a bailar con una iguana frente a DiMaggio y Feller. Después del desfile fue el turno del primer lanzamiento. Eran las 9:05 de la noche del 17 de abril de 1970 y Bob Feller subió al montículo para hacer el primer lanzamiento a Joe. Feller tiró una bola abierta y a DiMaggio se le olvidó hacer swing. Su reacción fue agacharse para dejar que el catcher, Antonio Ramírez Muro, agarrara la pelota, según relata una nota publicada en el diario Novedades.

Un hombre baila con una iguana frente a Joe DiMaggio, Bob Feller, Joe Nichio, y el General José Somoza. LA PRENSA/ Reproducción del diario Novedades

Finalmente, Bob Feller y Joe DiMaggio recibieron de manos del general José Somoza dos monedas “Rubén Darío”.

 Celia Cruz

Celia Cruz visitó Nicaragua en dos ocasiones: en 1958 y en 1992.

Dicen que en 1958 la primera vez que la sensación cubana vino a Nicaragua todos sus fans fueron a recibirla al aeropuerto. Pero el aeropuerto no fue suficiente. El periodista Fernando Calderón Villanueva trabajaba en Radio Mundial en ese entonces y aseguró al Diario LA PRENSA en ediciones pasadas que las personas incluso llegaron a las afueras de la sala del teatro de Radio Mundial, donde se presentó la cantante cubana. El lugar quedaba en el barrio San Sebastián y “el desborde del público era tal que hasta llamaron a las fuerzas del orden público”, dijo Calderón.


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En aquella ocasión que la cantante vino por primera vez, Leonardo Torres, un nicaragüense y empedernido enamorado de Celia Cruz, decidió declararle su amor. Esperó un buen rato en las afueras del Hotel Lido Palace, donde la cubana se hospedaba. Más de 50 años después, El Nuevo Diario entrevistó a Leonardo. “Yo era todo un picaflor y dije esta no se me salva, pero cuando me le iba a declarar se me ocurrió preguntarle si tenía novio, y ella me quedó viendo y me respondió: ‘Chico, este es mi novio, se llama Pedro Ney’. Mis ojos se pusieron vidriosos y no pude ocultar mi frustración y aunque en mi casa me esperaba mi primera esposa, con quien recién había contraído matrimonio ese mismo año, no me sirvió de consuelo para quitarme la idea de que se me habían adelantado”, dijo Torres al medio.

Celia Cruz durante su primera visita a Nicaragua junto a los integrantes de la Sonora Matancera y trabajadores de Radio Mundial. LA PRENSA/ Archivo

La primera canción que interpretó junto con la Sonora Matancera en el radioteatro de Radio Mundial fue El Yerberito. En palabras del periodista Fernando Calderón Villanueva, Celia “irradiaba una personalidad de mucha pimienta, con mucho dinamismo, era muy comunicativa. Y conservó, a pesar de su fama, esa amabilidad”. Después de sus presentaciones visitó Los Pueblo Blancos y Granada, donde comió vigorón.

La cantante Celia Cruz junto a su esposo durante su presentación en el Teatro Nacional Rubén Darío en 1992.

Celia Cruz volvió a Nicaragua en 1992. Se presentó en el Teatro Nacional Rubén Darío y también dio un espectáculo en la piscina del Hotel Intercontinental. “En esa oportunidad la diva de la salsa se mostró muy contenta de su regreso a esta tierra y mantuvo su característico buen humor”, aseguró a LA PRENSA Hugo Hernández Oviedo, quien asistió a la conferencia de prensa de la cubana en 1992.

Cantinflas

La primera vez que Mario Moreno visitó Nicaragua solo estuvo durante media hora en el país. LA PRENSA/Archivo

Cantinflas o Mario Moreno, el famoso cómico mexicano, vino a Nicaragua en al menos cuatro ocasiones. Una de ellas fue el 6 de febrero de 1951 y llegó pilotando personalmente su C-47 de dos motores. Estuvo en el país durante media hora y según una publicación del Diario LA PRENSA, provocó varias caras de decepción en el aeropuerto. “Para los que no comprenden que la genialidad de Mario Moreno reside precisamente en lo perfectamente dividido de sus gesticulaciones y ademanes cuando está frente a las cámaras, el trato personal del cómico les resultó ‘un pan sin sal’, según las expresiones de uno de los defraudados”, asegura la publicación.

Cantinflas saliendo del aeropuerto Las Mercedes. LA PRENSA/ Archivo

También vino el 7 de mayo de 1964. En aquella ocasión sí se presentó en el país. “La gente se precipitó por millares para ver al cómico hablar. Y hubo tal alboroto que cuando Cantinflas se hubo retirado, un cincuenta por ciento de las sillas del pequeño salón del radioteatro quedaron destrozadas”, narra LA PRENSA de la fecha. Durante esa visita, Mario Moreno preguntó si todavía mandaban aquí “los maitros aquellos”, refiriéndose a los Somoza.

Aunque el motivo de su visita era una velada teatral, también fue invitado a visitar los hangares de la Fuerza Aérea Nacional, ya que la aviación era un tema que al cómico le interesaba.

Casi un año después, en abril de 1965, regresó al país. Su avión se llamaba 777. “Le gustaba viajar con estilo, tenía un minibar integrado y un piano en su avión. En lugar de las señalizaciones tradicionales de ‘Abróchese el cinturón / No fume’, se leía ‘Amárrese, joven / No chupe’. Le gustaba pilotar de vez en cuando, pero esa vez solo viajó en la cabina”, detalla un reportaje publicado por la revista Magazine.

Cantinflas (pantalón negro) durante una visita a la Fuerza Aérea Nacional. LA PRENSA/ Cortesía de Nicolás López Maltez

La publicación también asegura que cuando el comediante se hospedó en el Grand Hotel llamaba a los vendecaramelos, vendeperiódicos, a los lustradores y pagaba comida para todos. Durante la visita, también recibió a la prensa y se reunió con el presidente René Schick. “De los problemas de los pobres habló constantemente, más que de cualquier otra cosa, lo cual demuestra una especial dimensión humana en él. A mi juicio, Cantinflas trata desde su lugar de actor, cómico y artista de cine, ayudar a subsanar la pobreza no solo en su país, sino en cualquier parte donde va”, expresó Schick sobre el comediante.

Como resultado de aquel viaje está una divertida entrevista publicada en el Diario LA PRENSA.

—¿Cuántos años tiene, señor Moreno?

—Veinte años y un poco de meses… No los aparento, ¿verdad?

—Pero ¿cuántos años tiene en realidad? —le preguntó Julio Talavera para La Prensa en el Aire, de Radio Centauro.

—Soy más joven que usted, joven.

—¿Y cuántos millones tiene?

—Pues, la verdad… nunca los he contado.

—Pero ¿el gobierno mexicano se los ha contado, para los impuestos?

—No hablemos de esos cuentos…

Cantinflas y Somoza en 1973. LAPRENSA/ Cortesía de Nicolás López Maltez

—¿Puede hablarnos de cuáles son sus recuerdos más agradables?

—Todos mis recuerdos son agradables…

—¿Y los recuerdos desagradables?

—No los recuerdo.

—¿Qué dice de los maitros?

—Ah… los maitros… Allí están.

—¿Qué le parece el tipo del nicaragüense?

—Muy parecido al mexicano. Somos los mismos.

María Félix

La primera vez que la actriz mexicana vino al país estuvo solamente diez minutos en el aeropuerto. María Félix, conocida como “La Doña”, llegó a Nicaragua acompañada por su hijo “Quique”. Fue una breve escala que hizo en su regreso a México desde Argentina, donde estaba filmando La pasión desnuda.

Fue el 30 de agosto de 1952. El Diario LA PRENSA al día siguiente describió así el momento de su llegada: “Primero apareció en la portezuela del avión mientras el público sitiaba el aparato. El público, exasperado abajo, pedía que bajara. Ella accedió si se le abría una valla y poco a poco fue bajando la escalerilla. En los últimos peldaños tropezó y casi cayó al suelo. El teniente de la Guardia Nacional que le daba el brazo la asistió, lo mismo que su hijo, un mozalbete de unos 16 años que se mostraba bastante aturdido y nervioso al ver la manera violenta con que el público reclamaba a su madre”.

María Félix junto a su único hijo, Enrique Álvarez Félix, la primera vez que estuvo en suelo nicaragüense. LA PRENSA / Archivo

La segunda vez que regresó fue apenas tres años más tarde, junto con dos actores para un par de presentaciones en el teatro Margot. Llegó el 24 de septiembre de 1955 y al día siguiente el Diario LA PRENSA tituló: María, no tan Bonita. Pero no era su belleza física de la que hablaba el periódico; si días antes de sus presentaciones se anunciaba como: “La bella entre las bellas… La mujer más bella del cine… La seducción hecha mujer… La actriz más internacional del cine…”. El titular más bien se debía al mal humor de María, pues cada vez que los reporteros llegaban a golpear su puerta se levantaba molesta, porque había aclarado que no vería a nadie para poder dormir.

El anuncio que se publicó en el Diario LA PRENSA previo a las presentaciones. LA PRENSA/ Reproducción

Un perfil de María Félix publicado en Magazine, de LA PRENSA, cuenta el evento: “Entró al país el sábado 24 de septiembre de 1955, día de su primera presentación, y de nuevo tuvo que vérselas con los fanáticos que llegaron para recibirla al aeropuerto y “casi no la dejaron bajar del avión”. “Llegó totalmente agotada al Gran Hotel”, que estaba rodeado por “gran cantidad de personas”. La Policía intervino para guardar el orden y María pudo instalarse en la habitación número 54, donde se alojó por dos noches. Apenas llegó se dedicó a dormir y cuando aparecieron los periodistas, su asistente salió para anunciar: “Está roncando… No puede ver a nadie”.

 Santana

El concierto de Santana en 1973 aún es considerado uno de los mejores eventos musicales en el país.

En Nicaragua, el concierto de Los Santana se anunciaba como “El espectáculo musical más grandioso que ha venido a Nicaragua”. Y no era para menos. El género del rock latino creado por Santana estaba en su apogeo en los años setenta y llegaron al país para contribuir con los damnificados del terremoto de Managua de 1972. “Este grandioso espectáculo, el más caro del mundo, ha sido posible gracias al generoso gesto del conjunto Santana que ha querido obsequiar al pueblo de su compañero de trabajo en ese momento difícil de su historia”, decía un anuncio publicado días antes de la presentación en el Diario LA PRENSA.

En los días previos al concierto, LA PRENSA publicó la llegada de Mario Moreno, Cantinflas, quien abriría el concierto de la agrupación. También se publicó una entrevista con Chepito Areas, el percusionista nicaragüense del grupo.

Se calcula que unas 15 mil personas asistieron al concierto de Santana. LA PRENSA/ Archivo

El historiador y periodista Roberto Sánchez aseguró en un reportaje publicado por la revista Magazine que aquel concierto fue como un “Woodstock chiquito”. El festival de Woodstock, donde también había participado Santana, se había celebrado en Nueva York solo cuatro años antes. “El concierto de Carlos Santana a beneficio de los damnificados del terremoto de 1972 fue un ‘Woodstock chiquito’, no solo por la música y el aguacero inoportuno, también por la cantidad de hierba que corrió”, asegura el texto periodístico. “Yo no sé de dónde salió tanta marihuana. La Policía no metió mano, se hubiera acabado el concierto. Comenzando por los músicos, todo el mundo estaba en su nota. Creo que es la vez que más se ha consumido marihuana en forma colectiva en este país. No hubo inhibiciones, nadie se cuidaba, todo el mundo estaba ‘roleando’ públicamente”, relató Sánchez a la revista.

Ese día llovió, pero la asistencia, según los diarios de esa época, se calculó en 15 mil personas en el Estadio Nacional. Incluso, unos días más tarde, LA PRENSA publicó una nota en la que se hablaba de una estafa el día del concierto. Se detuvo a varias personas, entre ellas encargados de seguridad. “Algunas personas ligadas a la venida de Los Santana manifestaron a la Policía que se trata de boletos que habían quedado en los cajones”, relató el diario. El concierto de Santana aún es considerado una de las mejores presentaciones musicales en la historia del país.

 Agustín Lara

La muerte del compositor de boleros Agustín Lara ocupó la primera plana del periódico Novedades. “Varias emisoras suspendieron programas y ejecutaron su música, relatando anécdotas, de su vida y muchas mujeres lloraron”, decía la nota informativa.

No se sabe con exactitud cuántas veces Lara visitó el país, pero se conoce que una de ellas fue en 1953. En aquel entonces, los periódicos de la época narraron que el compositor visitó secretamente la tumba del poeta Rubén Darío, ubicada en la Catedral de León y que incluso colocó ahí una corona de flores.

Agustín Lara visitó Nicaragua en varias ocasiones. LA PRENSA/ Archivo

De la visita del músico en el país también hay una historia triste. Mientras estaba esperando en el lobby del Gran Hotel de Managua, donde estaba hospedado, se descubrió el cadáver de una niña de 2 años en la piscina. Nadie la vio cuando cayó al agua. Una edición de la revista Magazine narra el hecho: “Agustín Lara se presentó en el Teatro González y al regresar se enteró que en la piscina del hotel se había ahogado una niñita, hija de un matrimonio muy conocido. Ese hecho le impresionó tanto que después escribió una conmovedora canción que llamó Muñequita linda”, dice el texto.

Morgan Freeman

Morgan Freeman en Nicaragua. Visitó ciudades como Rivas, León y Chinandega. 

En 2013, el protagonista de películas como Todopoderoso visitó Nicaragua. Estuvo en León y allá en la Hacienda Alquimia, El Cortijo, escuchó cantar a María Esperanza Zapata, una joven leonesa que lo cautivó. “Lo conocí, canté con él y estoy invitada para ir en dos semanas a Estados Unidos a cantar a un club de golf donde Morgan Freeman juega”, dijo la joven al Periódico HOY.

En una entrevista que concedió al Diario LA PRENSA, aseguró que vino por la invitación de un amigo nicaragüense. El actor aseguró que del país solo sabía de los conflictos armados que hubo en el pasado. “Tengo un muy buen amigo que vive aquí y me ha estado invitando desde que lo conozco, que es el doctor Leonel Lacayo. No tuve el tiempo de venir el primer año que me invitó, tuve tiempo de venir este año, además que una de las hijas de un amigo vino a Nicaragua en 2008 en un paseo de escuela. Entonces tuve la oportunidad de tomar la invitación de Leonel este año”, dijo Freeman, quien también aseguró que era su primera vez en Centroamérica.

Freeman visitó ciudades como León, Rivas y Chinandega. En esta última se reunió con el empresario Piero Coen, quien montó un espectáculo de caballos para él. “He estado buscando algún otro lugar, fuera de los Estados Unidos, que pueda llamar una casa de vacaciones, y estoy muy impresionado, muy impresionado (con Nicaragua)”, dijo.

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