Apoyo del Cosep a Estados Unidos

La pelota ha sido rechazada “astutamente” y devuelta al terreno de Estados Unidos. Veremos cómo responde el gigante y cómo le resulta en dividendos políticos al Cosep, pues económicos no tienen ninguno.

Al Cosep y José Adán Aguerri les gusta y/o se prestan para jugar con fuego, a raíz de su solicitud por información a la embajada de Estados Unidos (EE.UU.) que vaya en apoyo de los ciudadanos norteamericanos, despojados de sus bienes. Una hábil maniobra de la que muchos ya estarán sospechando del arma de doble filo de su iniciativa de solicitar tal información. Quieren llevar a una mesa de discusión, de base empresarial, un tema de origen político; solo cuando existe el doble estándar, solo es, cuando se siente uno en propiedad de actuar como agente político, pero también me pregunto:  ¿En verdad el Cosep no cree en la información de EE.UU., casi siempre entiendo, políticamente vedada y de conocimiento público?

Si la embajada gringa no entrega la suficiente y consistente información, estará en entredicho toda una decisión de política internacional de EE. UU. respecto a nuestro país y de llegar a acontecer, queda claro que muchos serán cuestionados por las autoridades del Gobierno en forma pública por su fatal y pasado vínculo somocista que, habiéndolo o no, será su sentencia. Ah, y no se preocupen, habrá otros motivos por si se necesitan, judiciales, gravámenes impagos, perjuicios en contra del Estado, etc.

Este “negro” listado de afectados, negro porque la mayoría la desconocemos y negro porque ha sido más una gestión de políticas de dos gobiernos sobre agendas comunes y privadas que de intereses privados y menos públicos y negra también, porque no sabemos en qué se ha beneficiado el pueblo de Nicaragua. Al final, una excusa mayor para desviar el objetivo común más deseado del pueblo, como es lograr su democracia. Puros petardos, sin menoscabo de los derechos reales que correspondan.

La respuesta periodística del Cosep una vez fracasada sustancialmente su misión de intervenir ante este Gobierno (hablo en la utopía que EE. UU. les vaya a entregar tal información), entonces dirá: “Yo hice el esfuerzo, algo hemos logrado, la información no fue consistente; no obstante, pusimos en juego nuestro pellejo; lo demás, pertenece a la justicia y no a negociaciones o gestiones privadas no administrativas gubernamentales, sino, a la cosa pública o políticas de Estado”. Algo así como, esto es pelea de grandes, nosotros somos  solo humildes gatitos que amorosamente hemos querido ayudar.

Quedará en cero el sentido de la propuesta de gobernabilidad que piden muchos ciudadanos en Nicaragua y que paralelamente, a nivel de  país, lidera periodísticamente e internacionalmente EE.UU. Será más un falsete en una trama voluble sin referencias y menos con objetivos; desgaste de energía por otros dividendos. El tema: “Los despojados”, sus defensas, no podrán impedir sean llevados al plano de primero sea vulgarizada la información, para luego desarmar unos de los principales argumentos, malamente uno de los más débiles, esgrimidos por EE.UU. como prioritarios.

Nunca había visto a un limosnero con tal garrote ni tal práctica de escupir en la mano de un comprador a quien se venden la mayor parte de sus exportaciones. Quieren poner contra la pared a la señora embajadora Laura Dogu; repito, juegan con fuego, no tanto por lo razonable de la decisión, sino por lo malintencionado de ello. ¿A quién se le ocurre que Cosep le saldrá en el camino de la honorabilidad y la convención de un llamado de cordura al actual Gobierno? ¿Es el Cosep el llamado a recordarle qué acciones ejecutivas ha olvidado el Gobierno? A nadie, la señora Dogu ya debe estar pensando ¿qué clase de mujer o persona creen que soy, esta institución y este señor? Muy atrevidos, pero entienden es su juego y así se justifican.

Cosep es indudable que aquí y allá tendrá tribuna y habrá escuchado a estas alturas más de un aplauso en su decisión de pedido, haciendo de este momento, el llevar la delantera en esta carrera de carretas.

La pelota ha sido rechazada “astutamente” y devuelta al terreno de EE. UU. Veremos cómo responde el gigante y cómo le resulta en dividendo políticos al Cosep, pues económicos no tienen ninguno.

El autor es Ingeniero Civil.

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