A Rechel la mataron, lavaron su cuerpo para borrar evidencias y luego la enterraron

Los acusados pretendían tirar a Rechel Rostrán Obando a un cauce, pero creyeron que las autoridades encontrarían huellas en el cuerpo, por lo que decidieron bañarla y luego enterrarla.

Rechel

Rechel Rostrán Obando. LA PRENSA/ FOTO TOMADA DE FACEBOOK

La Fiscalía acusa de cooperadora necesaria del delito de homicidio a una adolescente de 17 años, de iniciales A. J. G., en perjuicio de la quinceañera Rechel Rostrán Obando, cuya osamenta fue encontrada el pasado 29 de junio en un casa del barrio Sol de Libertad.

El judicial Róger Sánchez Báez, juez Primero Distrito de Adolescente, envió a juicio a la adolescente, la única que ha sido llevada al banquillo de los acusados por el crimen de Rechel.

“Tengo una torta, tengo un palmo en el chante”, habría dicho el sujeto Walter Darbelles Jiménez (investigado por la Policía), a Guillermo José Cuarezma (también investigado), cuando llegó a prestarle la barra para enterrar el cuerpo de  Rostrán Obando, según la acusación de la Fiscalía.

Tomaron licor y «jugaron el ahorcado»

La adolescente señalada y Rechel consumieron licor desde un día antes del homicidio, y todavía la mañana del 20 de enero de este año seguían bebiendo alcohol.

Alrededor del mediodía, presuntamente Darbelles le dijo a A. J. G. que Rechel hablaba mal de ella y que a él lo iba a delatar “con la guardia”, metiendo cizaña entre las menores de edad para luego decirle que la mataran. Con este propósito es que ambos señalados le dijeron a Rechel que jugaran “el ahorcado”.

Rechel aceptó jugar y se colocó una corbata en el cuello con la ayuda de la adolescente. Rostrán Obando creía que solo se iba a desmayar, como ocurre con el juego, pero, antes de quedar inconsciente, supuestamente el investigado la golpeó varias veces en el rostro, como también adujo la Policía Nacional cuando presentó a Darbelles ante los medios de comunicación.

La bañaron

El sospechoso y A. J. G. creyeron que Rechel Rostrán Obando estaba muerta y pretendían tirarla a un cauce, pero Darbelles presuntamente dijo que encontrarían huellas en el cuerpo, por lo que la adolescente propuso que la bañaran. Así lo hicieron.

Luego fueron a buscar al investigado Cuarezma, quien también aceptó ayudar a enterrar a la adolescente y además llevó a Maykel Prado (quien no ha sido capturado).

Los investigados cavaron por cinco horas antes de enterrar el cuerpo de Rechel. Uno de ellos le dio dos golpes en las piernas a Rechel con la barra, que fueron las fracturas que reflejaba el informe forense.

Según investigaciones policiales, Darbelles y la menor de edad habrían huido hacia León por más de 20 días para mientras se “calmaban las aguas”.

Y si no ha sido por el problema en las tuberías de aguas negras en junio pasado en la casa donde fue enterrada Rechel, su cadáver seguiría siendo buscado por su familia.

Juicio en septiempre

El juez Róger Sánchez Báez informó a los medios de comunicación que la Fiscalía presentó 17 medios de prueba contra la adolescente acusada, entre ellos testificales, periciales y documentales, aunque aclaró que excluyó a tres testigos para el juicio oral y privado, por ser repetitivos en su declaración y que no abonan al esclarecimiento de los hechos.

Sánchez también dijo que como medio de prueba fue admitida una barra que supuestamente se usó en el hecho delictivo y que será ofrecida por la Fiscalía durante el juicio.

El judicial programó el juicio oral y privado para el próximo 6 de septiembre a las 9:45 de la mañana y le mantuvo la medida privativa de libertad (cárcel) a la adolescente procesada.

El abogado Marvin García Romero, acusador particular adherido y representante de la familia de la víctima, dijo que tienen las pruebas suficientes para demostrar la culpabilidad de la adolescente acusada en el crimen de Rechel.

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