Crawford fue demasiado para Indongo y es el rey indiscutido de las 140 libras

La súper estrella del boxeo estadounidense retuvo el título del CMB y OMB y le arrebató a Indongo el de la AMB y la FIB

El estadounidense Terence Crawford celebra en hombros luego de noquear en el tercer round al namibio Julius Indongo. Foto: Cortesía /Mike Williams de Top Rank/ Vía Marcelino Castillo

El estadounidense Terence Crawford celebra en hombros luego de noquear en el tercer round al namibio Julius Indongo. Foto: Cortesía /Mike Williams de Top Rank/ Vía Marcelino Castillo

De noche, el sábado, en Nebraska, Estados Unidos, el boxeador Terence Crawford fue un barril repleto de recursos —inteligencia, velocidad y pegada— que estalló sobre el namibio Julius Indongo, a quien noqueó en tres rounds para convertirse en el campeón indiscutido de las 140 libras del mundo.

Más de 12 mil personas llegaron a ver a Crawford retener las coronas del CMB y OMB, y arrebatarle las de la AMB y la FIB a un Indongo que terminó absorbido por el escenario, que pareció tan mínimo como una pulga, ilusionado de abrazarse con la historia; sin embargo, esta huyó de él con dirección a Crawford, quien se convierte en el segundo campeón unificado después que Bernard Hopkins lo hiciera en 2004, al frenar a Óscar De La Hoya en nueve asaltos, en la división de las 160 libras.

El final del africano ocurrió en el tercer round, cuando Crawford dio un paso adelante para descargar primero un zurdazo al costado y luego una derecha al estómago de Indongo, desplomándose este con estrépito, hostigado por el dolor, sin atender al conteo del réferi que agitó los brazos en el aire anunciando el final.

Incisivo

Un round atrás, Indongo había visitado la lona, pescado por la zurda de Crawford, lo que fue visto por él como el permiso para soltarse más, logrando con mayor rapidez mezclar sus habilidades, en detrimento de un Indongo que lució más lento, reducido su ataque a dos golpes.

No había dudas que Crawford acabaría con Indongo, por la superioridad de su boxeo. La interrogante era en qué momento lo lograría. No obstante, no se esperaba tan pronto, al tener como antecedentes que el namibio venía de noquear en un asalto a Eduard Troyanovsky y de demostrar su temple al caminar 12 asaltos para vencer a Ricky Burns, en combates en los cuales había conseguido los cinturones que este sábado debió entregarle al estadounidense como consecuencia de la derrota.

El triunfo permite a Crawford, de 29 años, mantenerse invicto con marca de 32-0, 23 triunfos por la vía del nocaut, mientras que Indongo vio caer su registro a 22-1, con 11 por el camino rápido.

Situado por la revista The Ring en el puesto cuatro del ranking de los mejores libra por libra del mundo, Crawford es actualmente la superestrella del boxeo americano, siendo elegante y preciso en el cuadrilátero, pero además potente.

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