El dedazo y el encuestazo

Sería provechoso para Nicaragua que el Frente Sandinista se transformara en un partido democrático y voluntariamente devolviera la democracia al pueblo nicaragüense. Pero esto solo es un buen deseo.

Róger Mendieta, FSLN

Por lo menos en 17 municipios de distintos departamentos del país, se ha hecho público el descontento en las bases del partido gubernamental, el FSLN, por la imposición de las candidaturas para las elecciones municipales del próximo 5 de noviembre.

Los orteguistas inconformes se sienten engañados porque les prometieron que los candidatos serían escogidos mediante encuestas, pero los han nombrado de dedo, o sea que además del dedazo les han dado el encuestazo.

En algunos municipios las protestas han sido bastante fuertes. Sedes del partido gobernante han sido atacadas por orteguistas enfurecidos y  en Jalapa fue destruida una foto gigante de Daniel Ortega y Rosario Murillo,  aunque  los protestantes aseguran que eso ha sido una provocación de sus adversarios en el mismo partido oficialista.

En muchos otros municipios también hay inconformidad de las bases orteguistas, pero  no se atreven a manifestarla públicamente por temor a represalias.

Las protestas por la imposición de los candidatos a los cargos  municipales, no representan  un movimiento democrático dentro del Frente Sandinista. Ojalá que sí lo  fuera, pero la verdad es que se trata solo de una  lucha intestina por  los  cargos municipales,  y en rechazo de  la reelección de líderes desgastados  que quieren seguir viviendo de los presupuestos públicos, sin dar oportunidad   a que otros miembros del partido  hagan lo mismo.

Esta no es la primera vez  que hay  enfrentamientos en las bases del FSLN por este motivo. Igual ocurrió cuando las  municipales de 2012. Según informó LA PRENSA el 19 de agosto de ese año, al menos en 40  municipios las bases orteguistas habían expresado “su malestar por la imposición de candidatos, por lo que han realizado marchas, plantones, tomas de carreteras e incluso han sido desalojados violentamente por la Policía, tal como ocurrió en Los Brasiles, perteneciente al municipio de Mateare”.

En aquella ocasión Daniel Ortega también prometió que los candidatos serían escogidos mediante encuestas, y sus seguidores le creyeron, pero se burló de ellos  y ahora los ha engañado de nuevo con el mismo cuento de las encuestas.

Se  comentó en aquel entonces  que los militantes del FSLN inconformes por la imposición de las candidaturas municipales, estaban tomando su propia medicina, ya que ellos ayudaron conscientemente a construir un partido totalitario que cierra todos los espacios democráticos y ni siquiera respeta a sus afiliados y  sus propios estatutos.  En realidad, el Frente Sandinista no ha sido  nunca un partido para construir, practicar y respetar  la democracia. El FSLN fue creado para derrocar a la dictadura somocista, tomar el poder por medio de la violencia armada y hacer la revolución, la cual  de manera  inevitable tenía que conducir a la imposición de una nueva dictadura.

Sería  provechoso para Nicaragua que el Frente Sandinista se transformara en un partido democrático y  voluntariamente devolviera la democracia al pueblo nicaragüense. Pero esto solo es un buen deseo.

Ortega y el FSLN se creen dueños del poder para siempre y al menos por ahora no están dispuestos a entregarlo por las buenas.