Plaga de chapulines amenaza cultivos de maní y sorgo en Malpaisillo, León

La rápida intervención de productores y el llamado inmediato a las autoridades evitó que una plaga de chapulines provocara más daños en Malpaisillo, León

La rápida intervención de productores  y el llamado inmediato a las autoridades correspondientes evitó que una plaga de chapulines provocara mayores daños en siembros de maní y sorgo que cultivan en el municipio de Malpaisillo, León.

Aunque el peligro persiste, se hacen enormes esfuerzos por controlar la situación y de momento no se reportan grandes daños. Ayer los chapulines caían de los árboles para morir, tras dos días de fumigación aérea.

A la zona se presentaron funcionarios del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) pero no quisieron comentar nada acerca de las medidas que estaban tomando.

El productor Douglas Barrera manifestó que el jueves a eso de las 10:00 de la mañana pobladores aledaños al lote donde incursionaron por primera vez los chapulines dieron el llamado de alerta.

Los chapulines se estaban comiendo las plantas de maní

Lo describe como una “tremenda sorpresa” y una “invasión millonaria de chapulines”,  por lo que de inmediato unas cincuenta personas ingresaron al plantío de maní para tratar de ahuyentarlos.

“Dimos parte a las autoridades, a los productores, que teníamos la invasión para tratar en conjunto como atacarlos… Estamos a la expectativa porque se van moviendo de un lugar a otro, van migrando, la idea es controlarlos para que no hagan daño en otro lado”, comentó.

Los lugareños informaron que nunca habían visto plaga como la del jueves y que la oportuna intervención evitó daños mayores pues ese animal “se come el área foliar de las plantas, son voraces y en cuestión de horas  devoran”.

Posteriormente “cayeron al sorgo y en media hora se comieron diez manzanas y esto que metimos la gente, parecía polvo, el sorgo  está comenzando, luego vuelve a emerger lo único que se atrasa un poco y  se incurre en gastos al atacar pues cuesta 650 dólares la hora de fumigación aérea, el IPSA apoyó con los productos y han venido de manera continua, hubo apoyo de casas comerciales y solidaridad de productores”, comentó Barrera.

Considera que aunque la situación “está bastante controlada”, aún los chapulines no han sido erradicados.

Plaga nunca antes vista

Rudy Rojas, uno de los cuidadores de la zona conocida como La Cabaña, donde entraron primero los chapulines, comentó que a sus 50 años nunca había visto semejante plaga.

“Pasamos dos días de punta a punta para que no siguieran comiendo las plantas, el primer día parecía una sábana como blanqueaba, horrible”, dijo Rojas.

A como pudieron, con palos, pichingas, piedras y hasta cohetes ahuyentaron a los animales, que “luego cayeron” en un cultivo de sorgo.

“Si no los hubiéramos corrido, dejan pelado el maní, por fortuna no hay muchas pérdidas porque estuvimos al pie, corriendo, ahuyentándolos”, comentó.

Recordó que su mamá tiene 90 años y en un ocasión le comentó que los chapulines se le comieron un siembro de maíz a su papá.

El viernes se hicieron ocho vuelos para fumigar los sitios donde estaban  concentrados los chapulines y aunque esa plaga afectó unas diez manzanas de sorgo, este se va a recuperar y los daños no son significativos.  “Hemos avanzado bastante y si seguimos así lo podemos erradicar o lograr que se vayan a la  zona de los cerros. La fumigación aérea dependerá de cómo  siga desarrollándose la situación”, comentó el productor Douglas Barrera.