Los gemelos Garay: idénticos pero opuestos

Harry Garay es uno de los diseñadores de moda más famosos de Nicaragua, y Jeffrey Garay, su hermano idéntico, está siendo acusado por asesinato.

Harry Garay. Foto: Óscar Navarrete

Harry Garay. Foto: Óscar Navarrete

Los primeros vestidos de Harry Garay fueron diseñados exclusivamente para las muñecas de su hermana. Tenía unos ocho años de edad y le gustaba decorar faldas, coronas, sombreros, entre otros accesorios de belleza. Agarraba un papel y un lápiz, y sin que alguien le enseñara, dibujaba a mano alzada algunos trazos que años más tarde se convertirían en su pasión: el diseño de moda.

A los 28 años Harry Garay es uno de los diseñadores con mayor proyección a nivel nacional, con creaciones exclusivas para vestir a todas la mises de Nicaragua, modelos de pasarelas internacionales, elogiado por celebridades del mundo de la moda y ha sido invitado a eventos en Europa.

Este año, por ejemplo, es uno de los asistentes de honor en Nicaragua Diseña, el evento de moda más importante de Nicaragua, organizado por Camila Ortega Murillo, hija del presidente y la primera dama de Nicaragua.

Harry ya tiene diseñada la línea que exhibirá en el evento, donde pretende deslumbrar al público, y está seguro que una vez camine por esa pasarela los presentes se pondrán de pie para aplaudirlo y se escuchará uno que otro grito.

Pelo lacio, alto, recio y sonriente, Harry confía que cuando termine el evento, las portadas de las revistas sean suyas, así como las fotos en los periódicos. Casi da por hecho que ganará uno de los cinco viajes que se otorgarán a los mejores diseñadores del evento.

Sin embargo, hay algo de lo que Harry no está seguro. Aunque, optimista como es, espera se solucione en los próximos meses, lo que le preocupa es el arresto de su hermano gemelo, Jeffrey Garay, acusado junto con otro sujeto de asesinar a un vigilante de la casa de la suegra de Laureano Ortega Murillo, otro de los hijos de la pareja presidencial.

“Mi hermano es idéntico a mí, pero nosotros somos mundos totalmente diferentes. Yo me sentía diferente a él porque hacía cosas que él no hacía, y viceversa”, dice Harry, en la casa del barrio Miguel Gutiérrez, donde ambos han vivido toda la vida.

Harry está en el porche de la casa, construido con paredes de concreto y rejas negras. Se escucha el cacareo de unas gallinas en el patio y la lluvia empieza a golpetear el zinc. Hasta este lugar llegan sus clientes por los diseños exclusivos.

A la par de donde está sentado hay un maniquí, con un traje de baño a colores vivos, que será una propuesta para Berenice Quezada, actual Miss Nicaragua. Unos cuatro metros a la izquierda está la motocicleta de su gemelo: una reluciente montañera de 200cc —campera y protectores de color azul— que la Policía sospechó fue utilizada en el asalto de febrero de este año.

Harry Garay en su casa dibujando los diseños de Miss Nicaragua.
Foto: Óscar Navarrete

“Con las niñas, nada que ver”

Harry tenía unos 15 años de edad y estaba en tercer año de secundaria cuando descubrió que no podía seguir ocultando lo que hacía sin que nadie lo mirara: le agarraba las muñecas a su hermana para jugar, le gustaba leer revistas de maquillaje y adoraba dibujar siluetas de vestidos.

Su hermano Jeffrey, en cambio, pintaba superhéroes, miraba programas de rock, era bueno a las matemáticas y empezaba a mirar a las jovencitas. “Ahí me di cuenta que no me gustaban las niñas, sino los niños”, dice Harry.

Los gemelos Garay fueron los últimos hijos de Amparo Alemán, una señora que ahora tiene 70 años de edad. El apellido lo llevan por el papá, pero Harry nunca lo ha conocido en persona. Fue hasta el año pasado que una tía se lo enseñó en foto. “Cuando la miré, me dio bastante sentimiento, pero lo tomé con humor y solo dije: ‘Menos mal que no me parezco a él’”.

Para Harry y su hermano fue duro crecer sin un padre. No recibir una llamada, una carta, un mensaje. “Me llegué a sentir mal, me sentía solo”, dice, mientras recuerda que miraba a sus otros compañeros con sus padres jugando, que les daban dinero y apoyo moral. “Es por eso que mi mamá, ha sido madre y padre para nosotros, y por eso me siento orgulloso”, dice Harry.

Amparo Alemán vivió por muchos años en Estados Unidos, donde trabajaba para enviar dólares a sus siete hijos, hasta que se jubiló y se regresó a Nicaragua. Fue más o menos la época en la que ambos adolescentes descubrían su sexualidad. “Mi primera relación fue con un niño que me gustaba, porque yo sabía que con las niñas nada que ver. Fue súper divertido”.

Doña Amparo, desde que regresó, vino a ponerle “rienda” a los gemelos, quienes estudiaban en diferentes colegios públicos, y los matriculó en uno privado, donde aprendieron a hablar inglés. Harry se graduó con un promedio sobresaliente, mientras que Jeffrey lo hizo con calificaciones más discretas.

Una vez graduados, ambos escogieron carreras distintas: mientras Harry se decantaba viendo el anuncio de una universidad, que ofrecía por primera vez la carrera de Diseño de Moda, su sueño hecho realidad, Jeffrey se matriculaba en otra para estudiar Contaduría Pública y Finanzas.

Así, pues, los gemelos seguían caminos distintos. Hasta unos años después, cuando Jeffrey fue señalado de robo con intimidación y portación ilegal de armas, por lo que pagó una condena de cuatro meses, mientras Harry había regresado de estudiar Diseño de Moda, en España, después de haberse ganado una beca.

Harry Garay, al fondo, de camiseta con estampados, mirando a su hermano Jeffrey, durante el juicio. En la foto Jeffrey Garay demuestra que el suéter, evidencia de la Fiscalía en el caso, no se ajusta a su cuerpo. Según Harry, esto prueba que su hermano es inocente. Foto: Archivo

Proceso judicial

Jeffrey sale tapándose la cara. Esta foto es de la Audiencia Preliminar donde fue acusado de ser coautor de robo y homicidio contra José Alexander Zamora, de 44 años de edad, ocurrido el 18 de febrero en Bello Horizonte.

Jeffrey lleva una camiseta azul marino con varios estampados de anclas. El pelo corto y bigote de tres días. Junto con él fue presentado Gerson Obregón Alemán, un hombre alto, pasado de peso, de rostro duro, con varios antecedentes de homicidio.

Ambos fueron acusados también del asesinato del cajero Óscar Miguel Torres Largaespada, quien murió abatido por disparos el 3 de febrero de este año. Lo que quiere decir, según la Policía, que los implicados cometieron los dos crímenes en un periodo de 15 días.

El comisionado mayor Sergio Gutiérrez, segundo jefe policial de Managua, catalogó a ambos detenidos como “delincuentes de alta peligrosidad”, y en una nota informativa, la Policía Nacional indica que los procesados participaron en un tercer hecho delictivo, ocurrido en julio de 2016.

En ese caso, la víctima supuestamente fue un señor de 62 años, a quien lesionaron y robaron con un arma de fuego. Según la publicación, “ocuparon cuatro cascos de colores, dos motocicletas y vestimenta que utilizaron para cometer los delitos, objetos que fueron verificados por el Laboratorio de Criminalística, donde lo ocupado mostraba manchas hemáticas de la pareja de delincuentes”.

Harry miraba cómo la noticia era reproducida en todos los canales de televisión, e incluso algunos, cuando Jeffrey logró destaparse el rostro, creyeron que se trataba del propio diseñador.

“A mí casi me da un paro cardiaco cuando lo miré. Todos los que me conocen, conocen a mi hermano, porque es tan idéntico que ha generado polémica, porque siempre se han confundido conmigo”, dice Harry.

A la izquierda Gerson Obregón, acusado de homicidio, junto a Jeffrey Garay.
Foto: Archivo

El parecido físico de ambos es brutal. En algunas ocasiones, Jeffrey iba a una discoteca y de repente lo saludaban unas muchachas altas y bonitas. O bien lo quedaban viendo desde lejos, esperando a que se acercara, con una sonrisa.

Al día siguiente, las mismas muchachas miraban cómo Harry las saludaba, con los mismos aspavientos de siempre.

—Ayer te miramos “Diva”, y no nos saludaste —le decían. A Harry en el mundo del modelaje le dicen “Diva”.
—¿A mí? —preguntaba Harry, extrañado—. Ayer pasé durmiendo toda la noche.

Cuando regresaba a su casa se enteraba de la verdad. Miraba que llegaba su hermano, Jeffrey y le decía:
—Harry, ayer estuve con unas muchachas guapas que creyeron que era vos.

Varias veces salían juntos y los amigos se quedaban impresionados del parecido y de lo difícil que era identificarlos.

“Yo no voy a meter las manos al fuego por él, pero es mi hermano y lo conozco y sé hasta dónde puede llegar, y sé que en él no existe esa maldad ni nada por el estilo”, dice Harry.

“Mi hermano ni siquiera puede matar a las gallinas de mi mamá, menos que vaya a matar a un ser humano”, dice el diseñador.

Harry Garay en su casa. Foto: Óscar Navarrete

Una novela

El 27 de noviembre de 2016, doña Amparo Alemán publicó una foto en Facebook, donde está en medio de Harry, de pantaloncillo celeste y camisa blanca, y Jeffrey, de bermudas y gorra blanca, con una camiseta roja. “Cómo han crecido mis gemelos, ya son todos unos adultos”, escribe la madre.

En un cartel del evento Nicaragua Se Viste de Moda 2012, describen a Harry como experto en texturas e indumentarias y manualidades en pintura abstracta en la escuela de diseño de Costa Rica. Representante de Nicaragua en el congreso de moda junior, llamada Expo World, Modas Latinas y Europeas, realizada en Barcelona, España.

En 2010 Harry fue nombrado por la Asociación de Artistas de Nicaragua como el mejor diseñador de modas del año, con representaciones en República Dominicana, Ecuador, Las Vegas, Colombia, Bolivia, Costa Rica, México y Puerto Rico.

El 25 de octubre de 2014, Jeffrey escribió en su cuenta de Facebook: “Señor, dame pasiencia para que no se me salga la ira la maldad”. (Sic) Un día después, sobre una foto en la que sale hincado, de camisa azul, con las manos sobre la cabeza, escribió: “Señor dame pasiencia para no dejar que la maldad domine mi mente”. (Sic)

Allá por 2008, Harry se ganaría la beca para estudiar en España. Asegura que estuvo dos años en los que conoció las mejores pasarelas, hoteles y a Enrique, un modelo español que entonces tenía 37 años, de más de seis pies de estatura, de quien se enamoró.

Harry dice que regresó a Nicaragua para 2011 y durante un año mantuvo la relación a distancia con Enrique. “Hasta que ya no pudimos aguantar”. El 8 de julio de ese año, su hermano Jeffrey escribía en Facebook: “La vida es peligrosa pero más peligrosa es sentarse a verla pasar…”

Harry junto al maniquí que tiene en el porche de su casa, hasta donde llegan sus clientes.
Foto: Óscar Navarrete.

Vivir de los diseños

Harry asegura que gana entre 1,200 y 1,500 dólares mensuales en su taller. Durante dos años tuvo una boutique, primero en los Altos de Santo Domingo, y después en Las Colinas. “Pero todo lo que ganaba era para los gastos”, dice.

De modo que se trasladó a vivir a la casa de su mamá, hasta donde lo llegan a
buscar sus clientes. La otra forma de contactarse con él es por medio de citas programadas.

El diseñador afirma que la mejor temporada es entre agosto y diciembre, y es buscado más para vestidos de bodas, quince años o conjuntos de damas. Incluso lo han contratado en El Salvador y Costa Rica para que haga diseños exclusivos para bodas.

Sus diseños han sido utilizados por Nastassja Bolívar, Daniela Torres, Marina Jacoby, Cristiana Frixione, entre otras Miss Nicaragua. También tienen clientes como Camila Ortega, hija de la pareja presidencial.


Este es uno de los primeros dibujos de Harry, de cuando era niño.

El que viste a la cenicientas

Durante el Miss Universo 2017, el diseñador Harry Garay fue elogiado por Nick Verreos, un reconocido diseñador venezolano quien ha vestido a celebridades como Heidi Klum, Katy Perry, Carrie Underwood y Beyoncé.

Verreos dio créditos a Harry después de llamar a Jacoby: “Cenicienta Moderna”.

Marina Jacoby lució un diseño que combinaba transparencias y lentejuelas en azul tierno, una inspiración entre las tendencias actuales con un toque clásico, explicó Garay.


Este boceto es uno de los últimos de Harry.

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