Nicaragua y la “Complejidad Económica”

La estructura del espacio de productos es importante porque afecta a la facilidad con la que los países pueden aumentar su complejidad.

ajuste fiscal, Nicaragua

Economista Adolfo Acevedo. LA PRENSA/ARCHIVO

El “Espacio de Productos” nos permite vislumbrar el conocimiento productivo que han acumulado los países, tal como este se ha materializado en los diferentes productos que se exportan. La estructura del espacio de productos es importante porque afecta a la facilidad con la que los países pueden aumentar su complejidad.

El espacio de productos es muy heterogéneo. Algunas de sus secciones están compuestas por grupos de productos densamente conectados entre sí, mientras que otras secciones tienden a ser más periféricas y dispersas, con escasas conexiones.

Un espacio de productos estrechamente conectado implica que los productos vecinos difieren en pocas de las capacidades requeridas. A los países altamente conectados en el espacio de productos les resultaría más fácil añadir productos cercanos a su cesta exportadora, acumulando las pocas capacidades que faltan.

A la inversa, un espacio de producto escasamente conectado nos dice que los productos vecinos tienen menos en común, implicando que usan diferentes capacidades. En este caso, añadir un producto no tan cercano requeriría la adquisición simultánea de varias capacidades faltantes.

Podemos evaluar la posición general de un país en el espacio de productos calculando qué tan lejos están los productos que exporta con respecto a productos alternativos y qué tan complejos son estos productos. A esta medida se le llama Índice de Perspectivas de Complejidad  y se le puede considerar como el valor de la factibilidad de pasar a productos cada vez más complejos, dado lo lejos que estos están de la posición actual de un país en el espacio de productos.

Los autores que han desarrollado la metodología del «Atlas de la Complejidad Económica¨, han desarrollado también una matriz de cuatro cuadrantes que relaciona el Índice de Perspectivas de Complejidad de los países con su Índice de Complejidad Económica.

Los países del cuadrante superior izquierdo de la matriz, entre los que se cuentan países como Guatemala, Perú, Brasil y Argentina,  no son muy complejos (su Índice de Complejidad no es muy alto), pero su buena conectividad desde la perspectiva del espacio de productos (su relativamente alto Índice de Perspectivas de Complejidad) sugiere que podrían tener bastantes «Frutos Maduros”: un número considerable de productos cercanos que podrían aumentar significativamente su complejidad.

Los países del cuadrante superior derecho, entre los que se cuentan Canadá, España, Estonia, Eslovenia, Dinamarca, Irlanda y México, entre otros, son relativamente complejos y están bien conectados, lo que sugiere que se encuentran en una buena situación y tienen mucho espacio para seguir creciendo orgánicamente.

Los países del cuadrante inferior derecho, como Japón y los Estados Unidos, ya muestran niveles significativos de complejidad en sus exportaciones, pero, debido a que su canasta exportadora se ha diversificado tanto que ya cubre la mayor parte del espacio de productos, carecen de mucha conectividad adicional. Para estos países se aconseja una estrategia más «equilibrada», que valore por igual la viabilidad y la oportunidad.

Finalmente, los países en el cuadrante inferior izquierdo del gráfico, entre los que se encuentra Nicaragua, los cuales se caracterizan por su baja complejidad (bajo Índice de Complejidad) y su baja conectividad (bajo Índice de Perspectivas de Complejidad), deberían priorizar «Apuestas Estratégicas» para avanzar hacia productos que mejoren su conectividad y complejidad, a pesar de estar alejados de su estructura exportadora actual y periférica.

Estos países, sin abandonar la posibilidad de avanzar en las posibilidades de diversificarse hacia los productos más cercanos, lo cual dada su escasa conectividad, sin embargo no les llevaría muy lejos, deberán priorizar un esfuerzo coordinado bastante considerable para desarrollar las capacidades faltantes necesarias para avanzar en su diversificación hacia una mayor complejidad.

Al mismo tiempo, considerando el carácter poco desarrollado y altamente segmentado de los mercados de capital y tecnología, los bajos niveles de calificación, las evidentes debilidades de la logística e infraestructura, y las grandes disparidades existentes, debería evitarse que este esfuerzo se traduzca principalmente en la relativa modernización de los actuales islotes de modernidad, y que se continúe manteniendo la elevada heterogeneidad estructural.

(*)Economista

adolfojose@live.com

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