Bitácora desde Los Ángeles: Akihiko Honda atento a todo

Román sin inconvenientes para acercarse al peso

Román González y su mánager Carlos Blandón este jueves en conferencia de prensa. LA PRENSA/ Pablo Fletes/ Cortesía

A la distancia, evitando el protagonismo a toda costa, estaba ayer el promotor Akihiko Honda, el más poderoso promotor de Asia, que tiene muchos intereses en la cartelera de este sábado, con Román “Chocolatito” González, Carlos “Príncipe” Cuadras y Naoya Inoue, a quienes promueve internacionalmente.

El llamado “Monstruo” Inoue enfrentará al estadounidense Antonio “Carita” López, en defensa de su título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Antes de abandonar la división, Inoue quiere enfrentar al “Chocolatito” González, quien obviamente está en la recta final de su carrera en el boxeo profesional.

Cuadras lo volvió a hacer

El mexicano Carlos “Príncipe” Cuadras, un viejo conocido de la afición boxística de Nicaragua, quien hasta ha visitado el Mercado Oriental invitado por un el dueño de un conocido negocio de venta de pollos y huevos, se robó el show este jueves en Carson, California, en la última conferencia de prensa previo a la cartelera de este sábado denominada “Superfly”, que tendrá a Román “Chocolatito” González y Srisaket Sor Rungvisai en la pelea estelar, por la corona supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Cuadras enfrentará al también excampeón mundial mexicano Juan Francisco “Gallo” Estrada. Y se apareció en la conferencia con un elegante traje blanco, pero con un gallo de hule, que cada vez lo apretaba o cacheteaba, sonaba como una vieja ave de corral.

“Esta del sábado, será la mejor actuación de mi carrera. Quiero recuperar el título y quiero que sepan que vamos a desplumar a este Gallo”, dijo Cuadras, quien no paraba de hacer reír al público con el gallo de juguete que llevó a la conferencia de prensa.

Sin problemas

Román González estuvo en “modo descanso” este jueves en la conferencia de prensa final de la cartelera “Superfly”. Se le vio tranquilo, relajado, pero mostrando mucha resequedad en los labios producto de la exigente dieta para bajar hasta las 115 libras.

El “Chocolatito” tenía planeado amanecer en el peso hoy, y por eso estaba restringiéndose las últimas horas. Román nunca ha perdido un título mundial en la báscula, pero ha sufrido como la mayoría de los peleadores que al principio no comen por falta de dinero, pero cuando son estrellas, tampoco lo hacen tanto para controlar su peso.

Ironías de un deporte brutal de exigente.

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