Mi renuncia

Yo acepté el reto de ir a las elecciones para ganarle a la dictadura la Alcaldía de Managua, no solamente para competir y cumplir un requisito con el fin de conservar una personería jurídica

movimiento 19 de Abril, Nicaragua, protestas

Mi renuncia a la candidatura a la Alcaldía de Managua, que me había propuesto el Partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), tiene razones importantes para la lucha democrática que quiero compartir públicamente.

Las razones principales ya las expliqué abiertamente en un manifiesto a los diferentes medios de comunicación la semana recién pasada; como es el silencio complaciente con la dictadura de parte de la OEA, la falta de claridad e incertidumbre sobre su presencia como observador confiable para las elecciones del 5 de noviembre, la amañada y arbitraria reforma a la ley electoral aprobada por el orteguismo para encubrir el voto múltiple de sus partidarios y la falta de una estructura suficiente y confiable en el tendido electoral de CxL en la mayoría de los distritos de Managua. Sin embargo, existen algunos aspectos adicionales que deseo agregar para una mayor comprensión de la situación.

Yo acepté el reto de ir a las elecciones para ganarle a la dictadura la Alcaldía de Managua, no solamente para competir y cumplir un requisito con el fin de conservar una personería jurídica. De qué sirve conservar una personería jurídica si perdemos el país.

Estaba dispuesto a arrebatarle la Alcaldía voto a voto al partido de gobierno, a pesar de sus ilimitados recursos financieros y de organización. Pero ir en condiciones de organización insuficientes y sin los miles de fiscales necesarios para la defensa del voto, hubiera significado una derrota anticipada.

Estaba compitiendo para ganar no solo para participar, lo cual era posible con unas condiciones mínimas, como eran la presencia de los tres factores que al final no existieron y que motivaron mi renuncia.

Elaboré  un plan de gobierno con un sentido de eficiencia empresarial y de responsabilidad, ofreciendo lo que podía cumplir y contribuir desde mi gestión en la transformación y el cambio que nuestro país demanda, porque la reconquista de nuestra democracia solamente será posible, salvando los valores perdidos y sembrando nuevos, defendiendo principios y predicando con el ejemplo, y practicando de esta manera una nueva forma de hacer política.

Una derrota anunciada en lugar de ayudar a profundizar la lucha democrática en Nicaragua, serviría para consolidar la continuidad de la dictadura orteguista porque nos quitaría fuerza y legitimidad para seguir luchando por la libertad.

La experiencia de esta alianza con CxL nos deja algunas lecciones importantes.

1.- Las alianzas políticas deben hacerse considerando todas las opciones y dejándolas por escrito. Yo  acepté desde un comienzo ir a las elecciones solamente que hubiera presencia de la OEA y CxL aceptó y compartió esta condición, pero después se fue ablandando en este punto.

2.- Se me vendió una estructura organizativa basada en datos y registros de elecciones pasadas, lo cual era difícil corroborar en un principio, pero cuando lo hicimos en el terreno con nuestros propios correligionarios y colaboradores del MAR, la realidad existente produjo serias diferencias con nuestros aliados.

3.- Los esfuerzos por lograr la unidad de los sectores democráticos es algo que intentamos desde un primer momento, y a pesar de las primeras frustraciones es algo que seguiremos haciendo con la esperanza de lograrlo para el 2021, esforzándonos para ser un factor de unidad entre las diferentes fuerzas políticas, genuinamente interesadas en la fundación de la república democrática, que la mayoría de los nicaragüenses hemos anhelado.

La frase más importante que he dicho y sostenido a lo largo de mi vida política y personal, es que hay que ser consecuente con lo que se piensa, se dice y se hace, y  he demostrado coherencia, consecuencia e integridad con mi  proceder.

Como señalé en el manifiesto de renuncia, no abandono la lucha contra la dictadura, lo seguiremos haciendo como organización política a través del MAR y vencer a esta dictadura en las elecciones del 2021.

Confiamos, como MAR,  en conseguir con esta disposición de esfuerzo unitario que nos proponemos y que debe ser una tarea de todos, lograr lo que mayoritariamente nuestro pueblo demanda.
Esa unidad que debe representar el futuro ante el presente y el pasado, la verdad ante la mentira, y la esperanza ante la decepción.

El autor es excandidato a la Alcaldía de Managua por el CxL.