Justicia para Los Pipitos

Después de cuatro meses de suspenso, en que una ciudadanía conmovida por el conflicto entre Fundación Teletón (Funte) y Los Pipitos ha esperado el humo blanco, tenemos finalmente una resolución clara y contundente. Si recordamos, a fines de abril Los Pipitos interpuso una queja ante el Departamento de Registro y Control de Asociaciones del Ministerio […]

Los Pipitos

Después de cuatro meses de suspenso, en que una ciudadanía conmovida por el conflicto entre Fundación Teletón (Funte) y Los Pipitos ha esperado el humo blanco, tenemos finalmente una resolución clara y contundente.

Si recordamos, a fines de abril Los Pipitos interpuso una queja ante el Departamento de Registro y Control de Asociaciones del Ministerio de Gobernación (Migob) aduciendo que el incumplimiento por parte de Funte, del convenio entre ambas instituciones, estaba poniendo en riesgo el trabajo de Los Pipitos en apoyo a los niños con discapacidad y sus familias.

Después de revisar la sustentación de la queja y la contrargumentación de Funte, el 15 de mayo el Ministerio de Gobernación dio lugar a la queja, encontrando que los derechos de Los Pipitos habían sido vulnerados y ratificando que esta asociación era la beneficiaria exclusiva de la recolecta del evento Teletón.

En consecuencia, ordenó a la Junta Directiva de Funte realizar una auditoría financiera del período 2014-17, incluyendo los fondos de la recolecta Teletón 2017, a ser presentada en un plazo de dos meses. También ordenó congelar los fondos de la recolecta, salvo para pagar gastos operativos imprescindibles y salarios del personal de los 8 centros de atención administrados por Los Pipitos y financiados parcialmente con fondos del Teletón. Igualmente ordenó a Funte no disponer de ningún bien inmueble, mobiliario y equipo asignado a estos centros. Todo esto como medida preventiva mientras emitía su resolución.

Después de haber analizado la información presentada por Funte el 17 de julio, el Ministerio de Gobernación ha concluido que no pudo determinar si hay diferencias o no entre los estados financieros reportados por Funte y los presentados en auditoría “por la falta de documentos de soporte de Fundación Teletón”. Sucede que los libros contables que presentaron, los cuales dan soporte a los estados financieros debidamente auditados por Price Waterhouse, no llenaron los requisitos de ley. Por tanto, el Migob ha decidido multar a Funte en cinco mil córdobas por incumplimiento de la “Ley sobre personas jurídicas sin fines de lucro”, que establece que los registros contables deben ser reportados en hojas debidamente autorizadas por el Departamento de Asociaciones, y no en simples páginas impresas directamente de la computadora, tal como los presentó Funte. Este hallazgo no se presta a discusión o a interpretación dependiendo del prisma político con que pueda ser apreciado o no el papel del Migob. Los hechos son los hechos: Funte incumplió la ley y no presentó la información de soporte conforme le fue solicitada.

Al analizar los convenios suscritos entre Los Pipitos, Funte y el Club 20-30, el Migob también ha encontrado que estos claramente demuestran que todo lo que recibía Funte como donativo en cada evento Teletón era para uso exclusivo de Los Pipitos. Por tanto ha resuelto:

a) que Funte debe entregar el total de la recolecta Teletón 2017 a Los Pipitos, menos un porcentaje no mayor del veinte por ciento para cubrir sus propios gastos operativos y administrativos.
b) que todos los bienes muebles e inmuebles que Funte ha adquirido desde su fundación hasta que se venció el último convenio en abril 2017, deben ser restituidos a Los Pipitos.

De esta manera ha quedado oficialmente dilucidado lo que todos en este país, menos Funte por supuesto, hemos sabido y es que la causa para la cual la ciudadanía donaba al Teletón tenía nombre: Los Pipitos.  La causa siempre fueron los niños con discapacidad y nunca han dejado de serlo. Funte siempre fue un medio para servir a esta noble causa. Sin embargo, dejó de serlo cuando pretendió convertirse en causa en sí misma, poniendo centros de atención construidos con fondos Teletón a su nombre y consumiendo el 40 % de la recolecta.

Si Funte perdió su rumbo, esta resolución del Migob le permitirá encontrarlo rápidamente, porque ya no hay donde perderse. Ha quedado establecido que Funte fue creada sin capital fundacional —no hubo aporte de capital cuando se fundó—. En efecto, todos lo fondos que ha manejado desde su creación han provenido de la recolecta Teletón, fondos que por convenio eran exclusivamente para financiar programas de Los Pipitos. Por tanto, ahora que ha concluido el contrato entre estas instituciones, Funte debe restituirle a Los Pipitos todo lo que ha venido adquiriendo con fondos Teletón desde inicios del convenio en el año 2002. Más claro no puede estar.

Corresponde ahora a la Junta Directiva de Funte explicarle a la ciudadanía nicaragüense cómo es que esta fundación no ha podido entregar cuentas claras ante el Migob. Se espera que una entidad que ha venido administrando millones de dólares de dinero del público pueda asimilar lo que implica no haber podido presentar documentos de soporte sólidos, creíbles y apegados a la ley ante el Migob: un rompimiento de la confianza ciudadana; una falta grave de la responsabilidad individual  y colectiva de sus directivos. La insuficiencia de cuentas claras significa que Funte ha fallado en su función. No se trata de política ni ideología, se trata de una institución sin fines de lucro que falló en su misión de servicio.

Es responsabilidad de la Junta Directiva asegurarle a los miles de donantes del evento Teletón lo siguiente:

a) Que hará una restitución ordenada del patrimonio de Los Pipitos. Que entregará los 8 centros de atención y hasta el último mobiliario y equipo que ha adquirido con fondos de la recolecta. b) Que entregará a Los Pipitos el total de la recolecta de C$27,102,385.35 (menos el 20 %) anunciados por el presidente de Funte al cierre del evento Teletón, ante los medios nacionales, el primero de abril 2017. Ni un peso más, ni un peso menos.

El dramaturgo austriaco Franz Grillparzer decía que “de todas las virtudes, la más difícil y rara es la justicia”. Hoy podemos sentirnos alentados de que se le haya hecho justicia a una modesta asociación de padres de familia que durante treinta años ha venido trabajando con las uñas por sus hijos con discapacidad. La causa es, siempre ha sido y seguirá siendo: los niños con discapacidad. Este tropiezo en el camino no debe desalentarnos a seguir apoyando con generosidad esta noble causa.

La autora es Máster en economía y administración pública.    

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