Zona de Strikes: Yanquis con su fórmula de poder y bullpen

Los Yanquis no son una impresionante colección de estrellas o figuras legendarias como en el pasado, pero han avanzado con un interesante equipo al playoffs

Yanquis y Boston

Edgard Rodríguez C.

A diferencia del pasado, los Yanquis de ahora no son una colección impresionante de estrellas o legendarias figuras, de esas que solemos pensar que no tienen sucesores.

Es más bien, un equipo reconstruido, que mezcla un numeroso grupo de talentosos jóvenes y veteranos muy valiosos, dentro del margen de maniobra que permiten las regulaciones actuales del beisbol.

Y luego de una temporada en la que electrizaron a sus seguidores a través del bateo potente de Aaron Judge, Gary Sánchez y Didi Gregorius, también levantaron sospechas por la inconsistencia de sus lanzadores abridores.

El gran alivio fue su bullpen, un cuerpo formado por al menos seis dominantes relevistas capaces de entrar al rescate desde el inicio, como ocurrió frente a Minnesota, con la salida de Luis Severino, tras un solo out.

¿Bastará eso para vencer a los Indios de Cleveland? Es muy difícil, pero no imposible. A diferencia de los Yanquis, los Indios no dependen de dos estrella (Judge y Sánchez), sino de al menos cinco bateadores sobre average(Francisco Lindor, José Ramírez, Edwin Encarnación, Carlos Santana y Michael Brantley).

Pero, vea este detalle: los Indios acumularon de forma lineal en su average de bateo, promedio sobre las bases y slugging: .263/.339/.449. Los Yanquis .262/.339/.447. Ahí no se ve ventaja para nadie.

Es más, los Yanquis batearon más jonrones (241) que los Indios (212), anotaron 40 carreras más (858 vs. 818) y produjeron 41 anotaciones más (821 ante 780). Sé que eso es pasado, pero es en base a ese pasado es que se ha establecido que los Indios son favoritos.

La gran diferencia son los abridores. Los de Cleveland tiraron para 3.58. Los de los Yanquis, 4.03. Cory Kluber (18-4 y 2.25), Carlos Carrasco (18-6 y 3.29) y Trevor Bauer (17-9 y 4.19) son un trío formidable, más Josh Tomlin (10-9 y 4.48).

Los abridores de los Yanquis no impresionan. Incluso, después de su rápida salida ante Minnesota, estrangulado por la presión, Luis Severino necesita reivindicarse. Pero es su «as». Tuvo 14-8 y 2.98, con 230 ponches en 193.1 innings. Sonny Gray (10-12 y 3.55) el abridor de hoy, más CC Sabathia (14-5 y 3.69) y Masahiro Tanaka (13-12 y 4.74).

Sin embargo, el plan de los Yanquis es sencillo: recurrir a su bateo largo (241 HRs) y echar mano de su bullpen a menudo y tan temprano como sea necesario.

Aroldis Chapman, quien ha vuelto a su mejor estado de forma, más David Robertson (1.84), Dellin Betances (2.87), Chad Green (1.83), Tommy Kahnle (2.59) y Adam Warren (2.35), parecen bien aceitados.

Ese bullpen es mejor que el de Cleveland incluso, a pesar del electrizante Andrew Miller (1.44) y del eficiente Cory Allen (2.94), más Bryant Shaw (3.52) y Joe Smith (3.44).

Se dice que «sin bullpen no hay campeonato». Y una pregunta forzada sería, ¿y cómo llegar hasta los relevistas sin abridores sólidos? Los Yanquis ya mostraron cómo en esta temporada. Ante Minnesota ganaron incluso sin abridor. Esa es su clave.

Claro, Cleveland no es Minnesota.

 

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