Oposición venezolana a las urnas

Para evitar su derrota en los comicios regionales de mañana el régimen de Nicolás Maduro ha hecho toda clase de maniobras fraudulentas

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La mayor parte de la oposición venezolana que está agrupada en la alianza Mesa de Unidad Democrática (MUD), enfrenta este domingo otro importante y complicado desafío político con las elecciones de gobernadores en 23 estados del país.

Pero no toda la oposición está participando en esta contienda electoral, porque el sector que representan los partidos políticos de Corina Machado y Antonio Ledezma, muy importante aunque sea minoritario, considera que participar es avalar directa o indirectamente a la dictadura de Nicolás Maduro.

Machado y Ledezma son, sin duda, auténticos demócratas y férreos opositores a la dictadura bolivariana. Pero paradójicamente, y aunque no sea esa su intención, el abstencionismo que predican en esta ocasión favorece al régimen madurista, que según las encuestas solo podría ganar las elecciones si mucha gente opositora no sale a votar.

De acuerdo con los datos de las encuestadoras, si en los comicios de mañana hubiera un alto nivel de participación, la oposición podría ganar entre 16 y 19 gobernaciones, de las 23 que estarán en disputa. Esto sería un triunfo rotundo de la oposición y otra gran derrota de la dictadura en las urnas electorales.

La MUD sustenta su estrategia de participación en las elecciones en el hecho de que solo en el terreno electoral es que la oposición ha podido derrotar a la dictadura bolivariana. Sobre todo en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, cuando la oposición recibió más del 56 por ciento de los votos y obtuvo 112 de los 167 diputados de la Asamblea Nacional.

En todas las demás estrategias que ha ensayado la oposición para tratar de restaurar la democracia en Venezuela, incluyendo la gran rebelión cívica de este año que duró cuatro meses y fue reprimida sangrientamente con saldo de 125 muertos, la oposición no ha podido vencer al régimen dictatorial.

También los dirigentes de la MUD sostienen el criterio de que mientras la movilización popular en las calles está en receso —por el inevitable cansancio temporal de la gente y la necesidad de recuperar fuerzas para poder librar otras batallas cívicas—, la oposición tiene que practicar todas las formas legales y cívicas de lucha, aprovechando los espacios que estén a su alcance. Consideran que a la dictadura no hay que darle tregua en ningún terreno, aunque se tenga que luchar en las condiciones más adversas y a veces incluso incomprensibles para algunos.

Para evitar su derrota en los comicios regionales de mañana el régimen de Nicolás Maduro ha hecho toda clase de maniobras fraudulentas. Pero lo más importante ha sido la campaña para motivar la abstención electoral, propalando la falacia de que todos los ciudadanos que voten respaldarán a la asamblea constituyente, la cual es repudiada enfáticamente por la oposición y no es reconocida por unos 40 países de América Latina y Europa.

Maduro ha anunciado también que quienes resulten elegidos en los comicios de este domingo tomarán posesión de sus cargos ante la fraudulenta asamblea constituyente. Sin embargo la dirigencia de la oposición ha manifestado que no se someterá a esa disposición absolutamente ilegal y dictatorial.

Sin duda que las gobernaciones que se puedan ganar con las votaciones son importantes. Pero lo principal es la derrota política de la dictadura que se podría lograr en las urnas electorales. Una victoria de la oposición en las elecciones regionales de mañana motivaría a la población opositora a regresar a la calle para seguir enfrentando a la dictadura, hasta derribarla.

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