Derrames de hidrocarburos, un riesgo siempre latente en Nicaragua

El derrame de hidrocarburos es una de las amenazas a las que están expuestos los nicaragüenses. Según las estimaciones del Sinapred, el número de personas bajo ese riesgo es de 166, 803

Derrames, Nicaragua

El derrame de petróleo de la empresa Puma Energy es uno de los casos más recientes. LAPRENSA/ARCHIVO

Los derrames de hidrocarburos es una de las amenazas a las que están expuestos los nicaragüenses. Según las estimaciones del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), el número de personas bajo ese riesgo es de 166,803.

De acuerdo con María López, especialista en ciencias del agua y geofísica, cuando sucede un derrame de hidrocarburos, el primer paso que se debe hacer es tratar de contenerlo, a la vez que se identifica cuáles son los receptores que pueden ser afectados (ecosistemas en general); una vez que se contiene, se debe extraer muestras del suelo contaminado para su tratamiento, pero esto dependerá de la magnitud del evento.

López explicó que para conocer con exactitud hasta dónde fue el alcance de la contaminación por hidrocarburo es necesario hacer un muestreo del suelo e identificar qué tipo de contaminantes tiene. Esto se hace a través de análisis físico-químicos, y así determinar si lo que se encontró excede la norma admitida implica que hay más contaminación y se deben hacer más estudios, y si el resultado está de acuerdo a la norma, entonces el derrame estaría contenido, y no se requieren más investigaciones.

Lea también: Nicaragua no está preparada para otro derrame de hidrocarburos

López es parte de una compañía que se encarga de la atención a derrame de hidrocarburos, el cual los clasifica en tres tipos: descargas accidentales que ocurren en o cerca de instalación como resultado de operaciones de rutina; los impactos de estos son bajos y la capacidad de respuesta local es lo que se aconseja.

El segundo tipo son los derrames medianos, que ocurren en las cercanías de una instalación como resultado de un hecho no rutinario; y el tercero, que es el más grave, son los grandes derrames que se deben a hechos no rutinarios y por su magnitud requieren apoyo y recursos nacional, o incluso internacional para mitigar los efectos.

Uno de estos ejemplos fue el derrame de hidrocarburos de la empresa Puma Energy, donde explotaron dos tanques de almacenamiento y hubo una afectación considerable al ecosistema de la zona, según investigaciones del Centro Humboldt.

Causas más comunes de los derrames

Según la empresa Environmental Protection and Control, el problema de contaminación por hidrocarburos se deben a las prácticas inadeacuadas de manejo del crudo y sus productos; derrames provocados por accidentes en carreteras; corrosión de tanques de almacenamiento; ruptura de conductos superficiales o subterráneas (estos deberían de revisarse por lo menos una vez al año); falta de mantenimiento de las instalaciones y las fallas en la infraestructura por efecto de fenómenos naturales.

Cabe mencionar, que el plan de remediación frente a un derrame de hidrocarburos implica un proceso extenso, que conlleva una serie de estudios, y puede estar finalizado en un promedio de dos a tres años.

324 comunidades, 30, 836 casas y 39, 644 familias es lo que Sinapred, calcula como el número de población vulnerable en caso de que darse un derrame. Sin embargo, no lleva un registro de cada cuanto se presente un evento de este tipo.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: