Byron “El Gallito” Rojas asfixió a Castro y se acercó más a su versión original

Rápido, envalentonado, con el espíritu de no dejar nada para más tarde, Rojas obligó al veterano Eddy “El Torito” Castro a no salir de su esquina en el tercer asalto

Byron Rojas no tuvo inconvenientes ante su rival de turno. LA PRENSA/CARLOS VALLE

Para una lectura precisa de un boxeador se necesitan más de seis minutos. Pero por lo que mostró la noche del sábado, el excampeón Byron “El Gallito” Rojas se está pareciendo más a aquel que fue en Sudáfrica ante Hekkie Budler, cuando en marzo de 2016 se coronó campeón del mundo.

Rápido, envalentonado, con el espíritu de no dejar nada para más tarde, Rojas obligó al veterano Eddy “El Torito” Castro a no salir de su esquina en el tercer asalto, asfixiado por la presión, víctima del aturdimiento de un castigo repetido, metódico, orientado a despedirlo del público temprano.

Si “El Gallito” tuviera el don de que sus manos se sintieran tan fuertes como piedras, quizá sus rivales caerían como moscas a sus pies, porque su volumen de golpes no escasea, pero en el plano real lo suyo es ir dinamitando de a poco, así lo hizo con Castro. Es como el escultor que horada la piedra, pacientemente, hasta ver lista su obra.

Contundente

Apenas repiqueteó la campana, Rojas (22-3-3, con 9 KO´s) salió a tejer combinaciones en el corazón del ring, sin más variantes que golpear y defenderse cuando había que hacerlo. Y la rebanada más grande del pastel fue para él, pues tocó seriamente el rostro de Castro y doblemente sus costillas.

En el segundo round, la dinámica de la pelea se encontró con un ajuste. Castro bajó las revoluciones levemente y tal defecto lo detectó Rojas, que no hizo cosa distinta que acentuar su labor destructiva, hasta que tras el minuto de descanso, su rival, sentado en su esquina sobre un taburete, anunció que no saldría más.

“Lo que vieron fue el reflejo de mi concentración con el entrenador Wilmer Hernández, sabemos que fue corta (dos semanas), pero me sentí tranquilo, entero, y si decidí acelerar fue porque sentí al ‘Torito’ bastante suave”, señaló Rojas, ataviado con su conocida calzoneta camufle.

A un paso de una pelea titular contra el tailandés Knockout CP Freshmart a inicios del 2018, “El Gallito” se acerca más a la versión ideal que sorprendió al mundo al coronarse. Está regresando a su esencia.

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