Pipitos reciben donación

Mariana Rosmery Canales, de dos años de edad, nació sin poder escuchar. Sus primeros pasos logró darlos gracias a la ayuda de sus abuelos que le orientaban a través de señas cómo y por dónde debía caminar.

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Los Pipitos a nivel nacional atienden en el área de Audición a unos 1500 niños y jóvenes por año FOTO/LA PRENSA/Wilmer Lopez

Mariana Rosmery Canales, de 2 años de edad, nació sin poder escuchar. Sus primeros pasos logró darlos gracias a la ayuda de sus abuelos que le orientaban a través de señas cómo y por dónde debía caminar. Ella es parte de los muchos niños en el país que carecen de uno de los sentidos más importantes como es la escucha.

“Nosotros decimos que la niña oye pero solo ruidos altos porque cuando se pone a jugar con dos tapas de cazuelas, ella se pone a reír”, cuenta su abuela, quien añadió que para que pueda escuchar usa unos audífonos con baterías que se deben cambiar cada 15 días.

En el país, solo el Instituto Médico Pedagógico Los Pipitos (IMPP), atiende a unas 1500 personas con deficiencia auditiva y quienes en su mayoría necesitan de medicamentos o la utilización de audífonos o dispositivos de ayuda auditiva. De estos solo el 10 por ciento tienen acceso a audífonos.

Para apoyar a los niños con esta deficiencia, Rayovac-Nicaragua, marca distribuida por Ocal, donó unas 6,900 unidades de baterías que representan unos cuatro mil dólares como parte de la campaña “Encendamos su Mundo” a través de la cual se benefició a unos doscientos niños de las diferentes regiones del país que sufren de deficiencia auditiva y que están en edad escolar temprana.

“Esta donación es importante porque contribuye a que las niñas, niños y adolescentes estén integrados socialmente en su escuela y comunidad. Sabemos de casos en la que los padres desconectan la batería del audífono para poder ahorrar pilas y que por lo menos les dure unos 15 días”, expresó Marieliz Rodríguez, directora del Instituto Médico Pedagógico Los Pipitos (IMPP).

Mecanismo de donación

Por su parte, Marjourie Carranza, supervisora de la marca Rayovac-Nicaragua, explicó que la campaña consistió  en que por la compra de cada seis unidades de pilas alcalinas en diferentes presentaciones, Rayovac donaría una pila auditiva en beneficio de las niñas y niños de Los Pipitos.

“La pérdida de audición puede tener efectos muy perjudiciales en la inclusión social de los niños ya que la sordera disminuye la autoestima que en algunos casos conlleva al fracaso escolar. Para lograr una experiencia de aprendizaje óptima es importante que los niños tengan acceso a este tipo de productos que les beneficie y que no siempre están disponibles”, puntualizó Rodríguez.

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