Con Cuestiones rubendarias, el escritor Ernesto Mejía Sánchez cambió la forma tradicional de ver a Darío

"Este libro, también permite ver a Darío como el narrador magnífico, que empezó con Azul, y terminó con los nuevos cuentos, luego como Darío cronista y periodista que le da páginas enteras al diario La Nación, de Buenos Aires", valoró el poeta Julio Valle-Castillo

Rubén Darío

El poeta Julio Valle-Castillo durante la presentación del libro Cuestiones rubendarias, de Ernesto Mejía Sánchez. LA PRENSA/Arnulfo Agüero

La monumental obra Cuestiones rubendarianas en su segunda edición publicada por Colección Cultural Centro América – Serie literaria No. 19,  y con un tiraje de mil ejemplares de lujo, fue presentada  recientemente por el poeta Julio Valle-Castillo en el Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra.

Previo a la  presentación del libro, Valle-Castillo pidió treinta segundos de silencio por la poeta Ana Ilce Gómez recientemente fallecida a causa de un cáncer.

Esta segunda versión aparece 47 años después en Nicaragua, como un “acto de patriotismo, de honestidad, por la inteligencia de este país”, destacó Valle Castillo, al resaltar la magnitud del trabajo de Ernesto Mejía Sánchez, sobre Rubén Darío.

Cuestiones rubendarianas es una compilación de ensayos de Mejía Sánchez sobre Darío, en el cual se exponen las relaciones literarias del bardo modernista con el ecuatoriano Juan Montalvo, el mexicano Alfonso Reyes, el dominicano Pedro Henríquez Ureña, el hondureño Rafael Heliodoro Valle, entre otros.

Valle-Castillo recordó que en la primera edición de 1970 publicada por la Editorial Revista de Occidente (Madrid, España), circularon cerca de unos treinta ejemplares y en esta segunda fueron mil.

Asimismo valoró el contenido de este voluminoso texto porque cambió radicalmente la visión que se tenía de Darío.

“Sus cisnes, princesas, sus Versalles tuvieron otros significados”, destacó Valle-Castillo

Mejía Sánchez —explicó Valle-Castillo— compiló ochenta cuentos en 1950, entre ellos el desconocido de Huitzilopochtli.

“A mí me tocó reunir nueve más después de muerto Mejía Sánchez, sumando 89”, reveló Valle-Castillo. Por igual recopiló valiosos manuscritos.

También explicó a la concurrencia  que Mejía Sánchez  publicó su primer ensayo antetitulado Defensa El canto errante (De Darío, Maeztu y la Hispanidad), a criterio de Valle Castillo una labor admirable que inició cuando solo contaba con 18 años de edad.

«Este libro, también permite ver a Darío como el narrador magnífico, que empezó con Azul, y terminó con los nuevos cuentos, luego como Darío cronista y periodista que le da páginas enteras al diario La Nación, de Buenos Aires», valoró Valle-Castillo.

Edición

“Había escuchado sobre el trabajo de Ernesto Mejía Sánchez sobre Darío y lo poco conocido en Nicaragua”, comentó Fernández Holmann, presidente de la Colección Cultural de Centro América.

De esta segunda edición de lujo de Cuestiones rubendarias, dijo han editado mil ejemplares, espera que nuevos lectores se entusiasmen para que conozcan mejor a Darío.

El libro estará disponible en la librería Hispamer. También se han realizado donaciones a las bibliotecas de varios colegios.

Ernesto Mejía Sánchez

Nació en Masaya un 6 de julio de 1923 y falleció un 28 de octubre de 1985 en Mérida, Yucatán, México.

Integró la llamada Generación del 40, junto a los poetas Ernesto Cardenal y Carlos Ernesto Martínez Rivas y fue catedrático de Lengua y Literatura Española en la Universidad Nacional Autónoma de México.

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