Colorido festejos a San Diego de Alcalá en isla de Ometepe

El sonido rítmico de los tambores, una multitud de pobladores moviendo su cuerpo y los trozos de cañas con sus hojas, pedazos de ramas, palmeras, flores, y en lo alto la venerada imagen de San Diego de Alcalá cargada en hombros de 10 hombres, mantienen viva una tradición de más de 200 años, en el […]

Promesantes festejaron al patrono del municipio de Altagracia, en Rivas, San Diego de Alcalá. LA PRENSA/Ramón Villarreal

El sonido rítmico de los tambores, una multitud de pobladores moviendo su cuerpo y los trozos de cañas con sus hojas, pedazos de ramas, palmeras, flores, y en lo alto la venerada imagen de San Diego de Alcalá cargada en hombros de 10 hombres, mantienen viva una tradición de más de 200 años, en el municipio isleño de Altagracia en la paradisíaca isla de Ometepe.

Los isleños pasan festejando más de 15 días a su patrono, pero los días principales son el 12 y 17 de noviembre. En la primera fecha los pobladores festejan una de las proezas de su patrono San Diego de Alcalá, cuando los libró de una sequía, y tuvieron que llevar la venerada imagen a las faldas de uno de los cerros, y pedir por sus cultivos, recordó Roger Hernández habitante de San Silvestre, Altagracia, quien asegura que heredó la tradición de sus padres y abuelos, y considera que sus hijos continuarán, siendo devotos de San Diego de Alcalá.

Juana Condega es una agraciada joven, de la comarca La Sábana de Altagracia, quien se siente orgullosa de ser parte de esta tradición que heredó de sus padres.

Para nosotros los isleños, jóvenes y adultos, éste es uno de los mejores días del año, porque tenemos la oportunidad de pagar nuestras promesas, llevando una ramita, bailándole a San Diego, porque él fue un hombre bueno, que con una canastita, recogía alimentos para llevárselos a los enfermos, y nosotros los isleños le debemos muchos favores por eso lo festejamos con alegría” explicó la joven Condega.

Sebastián Potoy, llegó desde Urbaite a participar en la procesión de San Diego de Alcalá, porque lo consideran su protector comentó. “Esta es una fiesta que ya no es solo de los isleños, aquí anda gente de Chinandega, Managua, Rivas, de otros departamentos y hasta de Costa Rica y Panamá, y los turistas que nos visitan participan contentos, porque es una procesión sana y alegre, es pura devoción y alegría” afirmó.

La procesión salió cerca del mediodía de este viernes, luego que su excelencia monseñor Jorge Solórzano obispo de la Diócesis de Granada concluyera la misa pontifical. La procesión recorrió por más de tres horas las calles principales de Altagracia, al ritmo del baile del sompopo, en homenaje a uno de los favores recibidos por San Diego de Alcalá, cuando desapareció una plaga de estos hormigones que acaban con cualquier tipo de vegetación y cultivos.