Se hizo justicia, un monumental «Pulpo» guía al Walter Ferretti a la final

Y lo decía muy serio, muy calmo, muy convencido: “Mi gol no fue con la mano”, a pesar que todos habían visto lo contrario, pero el destino se encarga de hacer justicia, a veces más temprano que tarde y encumbrar a verdaderos héroes. Ayer el Walter Ferretti obtuvo su pase para la gran final al […]

Y lo decía muy serio, muy calmo, muy convencido: “Mi gol no fue con la mano”, a pesar que todos habían visto lo contrario, pero el destino se encarga de hacer justicia, a veces más temprano que tarde y encumbrar a verdaderos héroes. Ayer el Walter Ferretti obtuvo su pase para la gran final al eliminar en semifinales al Diriangén, gracias al capitán de siempre, ese que sale de lo profundo del océano con sus tentáculos para girar el porvenir a su favor: Denis “el Pulpo” Espinoza, quien detuvo el cuarto y el decisivo octavo disparo de ronda de los penaltis en los pies de Johan Bonilla y Luis Camilo Gutiérrez.

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El Ferretti se clasificó a la final tras empatar la eliminatoria (que llegaban perdiendo 1-0 de la ida) al terminar el tiempo reglamentario 1-0 en el IND, extenderse sin movilidad en el marcador en los dos tiempos extras y culminar la remontada en la tanda de penaltis, la cual finalizó 7-6 después que ocho futbolistas desfilaran por “el callejón del fusilamiento”.

Momento del gol del Ferretti tras el cabezazo de René Huete. LAPRENSA/JADER FLORES

El Pulpo mostró su grandeza en el reino del futbol pinolero para convertirse en la figura de los capitalinos, después que René Huete (71’) anotara el tanto de la vida tras el centro envenenado de Alejandro Tapia. Los capitalinos que buscaron de mil y una manera el gol, se quedaron sin gasolina después de conseguirlo, dejándole todo a manos de Espinoza, que antes de los penaltis salvó a los suyos en tiempo extra.

Ya en la tanda de la muerte, luego que Munive, Kenieth Vanegas, Robinson y Ramírez habían acertado por el Ferretti, y Alcázar, Meneses y Rodríguez por el Diriangén, llegó el turno del tico Johan Bonilla (cuarto) que lanzó un misil a la derecha de Espinoza. El Pulpo, seguro y lleno de convicción, detuvo el esférico. Estaba en sus pies el disparo del quinto penalti para acabar con el nudo en la garganta. No obstante, Diedrich Téllez lo olfateó bien para continuar con el final novelesco. ¡Cuánto drama seguía en la muerte súbita y el público tomándose del pelo!

Cayendo la noche y el Olímpico del IND sin luces, nadie reclamó, seguramente porque no se podía suspender un juego con tanta adrenalina alrededor. Tapia y Coronel marcaron el sexto, Cuadra y Hernández el séptimo y luego que Jessie López anotara el octavo por el Ferretti, Luis Camilo Gutiérrez, el hombre de la mano en el partido de ida, buscaba como volver a romper las redes esta vez con los pies, sin embargo, todo fue diferente por culpa del héroe. Gutiérrez falló y el Pulpo hizo justicia.