Alemania encara una crisis política tras fracasar un intento de alianza de gobierno

La canciller alemana, Angela Merkel, prefiere elecciones anticipadas antes que encabezar un gobierno en minoría y dijo estar dispuesta a ser nuevamente candidata

La canciller alemana y líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel (c), tras su reunión con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier (no aparece) en el Palacio de Bellevue, en Berlín. LAPRENSA/EFE

Alemania se asomó este lunes a un panorama inédito de inestabilidad política al fracasar el intento de la canciller, Angela Merkel, de formar una alianza de Gobierno con liberales y verdes y reiterar los socialdemócratas su rechazo a reeditar la gran coalición con los conservadores.

Merkel informó este lunes de la situación al presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, quien pidió a los partidos con representación parlamentaria «disposición al diálogo para hacer posible la formación de Gobierno en un futuro cercano» y se mostró reacio a convocar nuevos comicios.

Lea además: Angela Merkel inicia las negociaciones para formar gobierno en Alemania

La canciller ganó el pasado 24 de septiembre sus cuartas elecciones generales con una importante fuga de votos y los resultados le dejaron poco margen de maniobra para gobernar con una mayoría parlamentaria estable. Al no poder contar con los socialdemócratas, la única opción era un tripartito con los verdes y los liberales, que la noche del domingo, tras casi cinco semanas de reuniones, rompieron las negociaciones.

En una comparecencia institucional en el palacio de Bellevue, Steinmeier reconoció que el país se enfrenta a una situación inédita en las siete décadas de historia de la República Federal de Alemania, pues siempre ha habido ejecutivos de coalición y nunca, salvo de forma interina, se ha gobernado con minoría parlamentaria.

Llamado a la reflexión

Llamó por eso a los líderes políticos a la «reflexión», recordándoles que estén puestos en ellos los ojos de Alemania y de Europa. «El 24 de septiembre los partidos se postularon para asumir la responsabilidad de gobernar Alemania. Una responsabilidad que, según la Constitución, no se puede devolver sin más a los electores», señaló el presidente, que se dispone a hablar con conservadores, verdes, liberales y socialdemócratas para intentar desatascar la situación.

Apenas unos minutos antes, la cúpula de los socialdemócratas del SPD, el partido al que pertenecía Steinmeier antes de ser elegido presidente el pasado febrero, había abogado por la convocatoria de nuevas elecciones para que los electores pudieran hacer «una nueva valoración de la situación» del país.

Lea más en: Merkel a la caza de alianzas para formar gobierno en Alemania

«No estamos disponibles para entrar en una gran coalición», manifestó el líder del partido, Martin Schulz, convencido de que «no puede haber un rechazo más claro a una alianza de Gobierno» entre conservadores y socialdemócratas que los resultados de las últimas elecciones, cuando ambas fuerzas perdieron juntas un 14 por ciento de apoyos.

Tras saltar la noche del domingo las conversaciones por los aires, la canciller aseguró que seguiría actuando con responsabilidad y este lunes el líder del grupo parlamentario conservador, Volker Kauder, reprochó la actitud de los liberales al abandonar de forma «sorprendente» las negociaciones, cuando, a su juicio, todavía era posible el acuerdo.

Falta de consenso

El líder del Partido Liberal (FDP), Christian Lindner, argumentó que aceptar el acuerdo que se negociaba con conservadores y verdes habría supuesto abandonar su programa, pero los ecopacifistas también le culparon de la falta de consenso, alegando que ellos movieron sus posiciones «más allá del límite del dolor» en pos de una alianza que diera estabilidad al país.

Las negociaciones estuvieron marcadas desde su inicio por las discrepancias en política fiscal y medioambiental y en la gestión de la inmigración, con la exigencia de los verdes de eliminar las restricciones a la reagrupación familiar de los solicitantes de asilo que hayan conseguido protección subsidiaria en Alemania.

Lea también: Partido de ultraderecha gana sus primeros puestos en el Parlamento alemán

Entre rostros serios y gestos de enfado generalizados, la ultraderechistas Alternativa para Alemania no ocultaba su satisfacción ante el impás político en el país y por que haya quedado en principio descartado un Gobierno con presencia de los verdes.

«Nos alegramos de una eventual convocatoria de elecciones», manifestó la líder parlamentaria de AfD Alice Weidel, cabeza de lista en las elecciones del 24 de septiembre junto al veterano político Alexander Gauland.

AfD se hizo con el 12.6 por ciento en septiembre, tercera fuerza tras conservadores y socialdemócratas, y Gauland afirmó que las encuestas actuales mejoran sus resultados.

Merkel prefiere elecciones anticipadas

La canciller alemana prefiere elecciones anticipadas antes que encabezar un gobierno en minoría y dijo estar dispuesta a ser nuevamente candidata, tras fracasar las negociaciones para formar gobierno. En un discurso transmitido por la televisión pública ARD, la canciller dijo ser «escéptica» acerca de buscar permanecer en el poder con un gobierno minoritario y que «sería preferible» realizar elecciones anticipadas.

Le puede interesar: Trump acusa a Alemania de deber dinero a la OTAN y a Estados Unidos

Además, en una entrevista con la cadena ZDF, Merkel subrayó que Alemania necesita un gobierno estable «que no necesite buscar una mayoría para cada decisión». La veterana líder también confirmó que estaba dispuesta a liderar a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en nuevas elecciones y que no había considerado dar un paso al costado luego de 12 años en el poder.

«Sería muy extraño (…) decir ahora que lo que dije a los electores y electoras durante la campaña» de las elecciones legislativas de septiembre «ya no es válido», dijo la canciller asegurando que será nuevamente candidata.

Angela Merkel, de 63 años, no logró formar una coalición con los Verdes y los Liberales, que dejaron las negociaciones el domingo por la noche. Una ruptura que hunde a Alemania en una crisis política inédita desde la creación de la República Federal luego de la Segunda Guerra Mundial.