Cinco y te marco

Realmente todo esto ocurre no solo a vista y paciencia de las autoridades sino de la misma población que al igual que otras arbitrariedades que ocurren en el país lo observan con naturalidad y hasta complacencia, hasta el punto que llegan a pensar que es un favor el que les hacen los “cinco y te marco”

pensiones, jubilados, femicidios, Nicaragua, Estelí

Leí en un diario local una noticia que no me pareció rara que ocurriera en este país. Se refería a que más de un centenar de hombres y mujeres que se dedican a la “generosa” tarea de ayudar a los usuarios del transporte urbano que no tienen tarjeta para subir a la unidad, mediante un cobro del doble del valor de la tarifa con la inocente frase “cinco y te marco”, habían decidido organizarse y afiliarse al Frente Nacional de los Trabajadores (FNT).

Habría que comenzar recordando que este sistema tiene más de cuatro años y a pesar de su oscura adjudicación y promesas de sus concesionarios, miles de usuarios aún no tienen tarjeta, o se les perdió, o se les destruyó o bien proceden de los departamentos y tienen que caer en el “cinco y te marco”.

En ese año se calculaba que en Managua ochocientas mil personas utilizaban a diario el transporte urbano colectivo, y los concesionarios que obtuvieron el beneficio por 150 años estarían obteniendo jugosas ganancias por la comisión que cobran por el uso de la tarjeta, considerando que anualmente se mueven en pago de pasaje urbano más de novecientos millones de córdobas.

Esto como un breve antecedente, porque ahora hay personas que están ganando quizás no tanto como ellos, pero que han desarrollado una organización que funciona en todos los mercados y en las principales paradas de la capital, alegando que no es nada malo.

Por supuesto no es malo cobrarle a un usuario que no porta su TUC, un cien por ciento más del valor del pasaje solo por la necesidad de llegar a su destino…. es casi perverso, porque se está aprovechando de la necesidad del pasajero.

Pero lo más grave, es que además de injusta, es permitida libremente y hasta apoyada por los administradores de los mercados y ahora bajo la protección y garantía del poderoso FNT.

A veces es admirable la rapidez con que algunos nicas se las ingenian para ganarse la vida de cualquier forma e integrar el gran ejército de los informales, no importa si es dándole batazo a su connacional.
Ejército que cada día se engrosa por la necesidad de obtener un ingreso no importa cómo ni dónde ni cuándo, porque las oportunidades en el sector formal cada vez son más escasas.

Aunque según el Banco Central afirma que el 95 por ciento de la población económicamente activa tiene un trabajo de cualquier clase, no menciona que solo el 12 por ciento de la población en edad de trabajar, son cotizantes activos del INSS, lo que significa que la mayor parte de este ejército de informales no tendrán ninguna protección social ni atenciones médicas ni medicinas ni pensión de jubilación.

En resumen, los “cinco y te marco” han pasado a formar parte de este gran ejército y ahora organizados e integrantes en el máximo organismo sindical.

No es de extrañarse que otros grupos sigan este ejemplo como los prestamistas al diario de los mercados, o los vendedores de medicinas falsificadas, los que venden animales en los semáforos o en algunas carreteras, o de huevos de paslama o los curanderos, los charlatanes, los chamanes y otros miembros de tan variada fauna que encontramos a diario.

Realmente todo esto ocurre no solo a vista y paciencia de las autoridades sino de la misma población que al igual que otras arbitrariedades que ocurren en el país lo observan con naturalidad y hasta complacencia, hasta el punto que llegan a pensar que es un favor el que les hacen los “cinco y te marco”.
El autor es periodista y abogado.

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