Y ahora… ¡play booooooool!

Todas las dictaduras de todos los tiempos han cabalgado sobre los lomos de pueblos aborregados, de pueblos irresponsables que reciben un mendrugo de pan y una diversión en el circo

alcaraván, Aniceto,

Querida Nicaragua: ya pasó todo lo que tenía que pasar cuando llega el tiempo de las votaciones. Grupos de gentes yendo de un lado a otro, los del Gobierno haciendo su trabajo de truculencias en todos los municipios del país, encomendando tareas y aceitando engranajes para que todo funcione de modo que el Gobierno gane si es posible todas las alcaldías. La llamada oposición soñando con obtener votos a montones y con fiscales electorales que defenderán los tales votos hasta las últimas consecuencias. Prometiendo agua para Managua, lagos congelados y convertidos en pistas de patinaje, Almagro ofreciendo quemarse las manos para probar la integridad de Wilfredo Penco, mentirosos spots de televisión de los partiduchos que acompañan al Gobierno en la nueva farsa, guardias transportando cajas con boletas preñadas y no preñadas, el padrón equivocado pegado en las paredes para que varios votantes no encuentren su nombre, y en fin tanto y tanto que decir de los preparativos y del día de las propias votaciones.

Luego todo pasó. Una espera como la de todos los años y al final nada. Una grande abstención y de los pocos votantes del Gobierno hicieron magia y los convirtieron en miles y miles mientras los malandrines del Consejo Supremo Electoral hacían desaparecer los votos de los pobres zancudos y de los que sin ser zancudos acudieron de buena fe a preservar el honor de su partido.

Hubo además trifulcas y enfrentamientos graves en San José de Bocay y otros sitios de la Costa Caribe, donde el pueblo está verdaderamente convencido de que los votos mayoritarios son suyos. Se han reportado cinco muertes y varios heridos; además hay inquietud permanente en toda la región que es por donde supuestamente debía pasar el canal del chino Wang Ying.

Lamentablemente Managua parece ignorar esta situación. Dejó pasar las votaciones y se conformó con no votar, con abstenerse, con dejar que don Roberto Rivas siga haciendo lo que hace todos los años, tolerar la venida de un señor como Penco, reconocido por haber participado antes en muchos otros fraudes electorales, ignorando que los policías o el ejército impiden la entrada a los pueblos cuando se trata de ciudadanos que van a protestar el robo de sus votos, es decir perdemos el derecho de movilización por orden de cualquier machetón armado con una pistola o un rifle. Todo eso ocurre en cualquier parte del país y los managuas permanecemos tranquilos, viendo los toros de largo, oyendo las noticias, viendo por televisión lo que hacen lo que nosotros deberíamos hacer.

Por supuesto que una democracia no se construye así, una democracia se destruye con actitudes como esta. Todas las dictaduras de todos los tiempos han cabalgado sobre los lomos de pueblos aborregados, de pueblos irresponsables que reciben un mendrugo de pan y una diversión en el circo para dejar que un dictador maneje a su antojo los asuntos de estado.

En los tiempos del imperio romano el salvajismo de antaño entretenía al pueblo dejando que grupos de leones hambrientos lucharan contra cristianos indefensos.

Así el pueblo se divertía y toleraba las dictaduras.

En los tiempos modernos las dictaduras usan el deporte como fórmula de entretener a los pueblos para que olviden sus desgracias, miserias y sinsabores.

Un jonrón del Bóer que deshaga el empate de un décimo inning levanta un solo grito de emoción entre un público al que se le olvidan todos sus problemas, el pago de la luz, del agua, la renta, el desayuno, la leche para el niño, etc.

A mí me encanta el beisbol. No se interprete este artículo como una crítica al deporte en general. El deporte es una disciplina que nace desde la cultura griega y lo practican casi todos los pueblos del mundo. Pero las dictaduras caribeñas han usado el beisbol para adormilar a sus pueblos. Por eso ahora gritamos a todo pulmón: …Play boooooooL.

El autor es gerente de Radio Corporación y excandidato a la Presidencia de la República en 2011.

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