Rothschuh y la Era de la posverdad

La ciudadanía de hoy está inundada en información, constante y sonante a todas las horas del día. En este nuevo contexto, ¿Cuál es la verdad? ¿Cómo distinguimos entre los hechos y la calumnia?

Una nueva obra de Guillermo Rothschuh Villanueva, La era de la posverdad, (Cinco, 2017), es siempre motivo de celebración, su pluma siempre como puente entre los cambios y el sitio desde donde los observamos, entre la sociología y la comunicación, entre el paso del tiempo y el futuro. Un estudioso empedernido, un lector obsesivo y un escritor disciplinado, su nueva obra es un llamado sobre la polémica era de la posverdad. El Diccionario Oxford la nombró su palabra del año en 2016 y la definió como “relativa a o denotando las circunstancias en las que los hechos objetivos tienen menos influencia en moldear la opinión pública que las emociones y las creencias personales”, su uso se incrementó dos mil veces en el 2016. David Redoli indicó con gran tino: “Creo que la posverdad es un fenómeno de ahora debido al nuevo contexto mediático. Globalidad, inmediatez y facilidad de acceso son tres características nuevas que lo cambian todo”. Y en ese contexto en el que ha cambiado todo, esta obra es una necesaria pausa en el camino.

Sin duda, todos somos artífices en esta nueva era, los tiempos de la noticia instantánea, de los verificadores de hechos, de las publicaciones irresponsables, de la viralización de videos, del reportero ciudadano, del ciudadano que de la noche a la mañana es figura pública por un meme mal intencionado, de la broma constante disfrazada de noticia y de las expectativas exacerbadas. En estos tiempos la política en la sombra es un reto muy difícil, cada vez más la intermediación de los medios tradicionales de comunicación es minimizada y tenemos acceso directo e instantáneo al actuar político.

La ciudadanía de hoy está inundada en información, constante y sonante a todas las horas del día. En este nuevo contexto, ¿Cuál es la verdad? ¿Cómo distinguimos entre los hechos y la calumnia? Los estudios avisan que nunca se había visto un mundo tan polarizado, las redes sociales se vuelven cajas repetidoras de nuestras propias parcialidades, a través de inteligencia artificial estudian nuestras preferencias y hábitos en la red y nos arrojan información que “confirman” lo que pensamos para acentuar nuestras adicciones a ellas. Nunca fue tan urgente el llamado a tomar conciencia de la información que consumimos y la que generamos y en este contexto, nunca fue tan urgente la palabra de Guillermo para detenernos a reflexionar y ser agentes activos en esta era tecnológica y también mediática.

La era de la posverdad está concebida en dos actos, inicia con el presidente Donald Trump y la disrupción que ha causado en el campo mediático, pone puntos sobre las íes en el interesante y peligroso fenómeno de las ya populares noticias falsas (fake news), término que popularizó el presidente Trump, pero que ya es una plaga generalizada en todos los espacios, parte del llamado fenómeno de la “pos-verdad”.

Termina su capítulo en su llamado, recurrente y constante desde hace más de treinta años, por la libertad de expresión, la libertad de prensa y la disciplina y la rigurosidad que debe caracterizar la labor periodística.

En el segundo acto, nos lleva en un viaje por los cambios más trascendentales que se observan en el campo mediático, cambios que él lleva al extremo de nombrar “el final de una época”. Aquí hacemos un recorrido por el estratégico rol que está jugando Twitter en la política, ciberespionaje y seguridad, la crisis de la entrevista, Facebook y sus usos desmedidos y los polémicos admirados-odiados hackers. Al finalizar este segundo acto, retoma uno de sus temas predilectos, la crónica periodística, nos comparte su mirada a las crónicas de Monsivais sobre la nota roja en México, y la última obra/crónica publicada de Carlos Fuentes, Aquiles o El guerrillero y el asesino (2016).

Como es habitual en Guillermo, sus libros son una síntesis y una visión perfecta que va de lo local a lo global y de lo global a lo local. Bien dijo su padre una vez, citando a Tolstói, que había que saber pintar su aldea para ser universal y él ha puesto en práctica esta enseñanza en más de una treintena de obras publicadas.

Guillermo Rothschuh Villanueva publica libros con consecuencias y la Era de la posverdad no es la excepción. Sus libros continuarán siendo referentes para sociólogos, politólogos, periodistas y estudiantes de comunicación hoy y siempre. El nuevo libro constituye una enseñanza no solo en la forma de ver, en la manera de tomar los anteojos para analizar y observar la realidad, también es una bitácora trascendental de la historia de la comunicación en nuestros tiempos. Sus libros son lecciones fuera de las aulas, extensiones de su otra pasión perenne: ser maestro.

Como su editora, tarea que compartimos desde hace ocho años, esta labor que es también un privilegio, es un privilegio difícil, mi relación con él como editora es ante todo tensión, experiencia, intercambio, pasión, crecimiento, aprendizaje, discusión y dialogo. Así ha sido este camino recorrido y así será en el trayecto que continuamos y seguiremos juntos.

“Los periodistas y publicitarios ya no tenemos el poder de antes, nos han pasado por encima. El político de la posverdad se ha saltado los intermediarios y ha acabado con su autorictas”. Ángel Riesgo.

La autora es maestra en ciencias políticas.