Sharlon Hodgson, el pequeño arquitecto del juego

Con el balón entre las manos, Sharlon Hodgson es un arquitecto del juego. Pequeño y zigzagueante, articula y aporta un ritmo poderoso en la cancha.

Con el balón entre las manos, Sharlon Hodgson es un arquitecto del juego. Pequeño y zigzagueante, articula y aporta un ritmo poderoso en la cancha. Es, y lo ven, como el reemplazo natural de “El Pollo”, Carlos González, armador y uno de los referentes de la Selección Nacional de Baloncesto.

“Pienso que esta es una de las posiciones más difíciles. Sobre mí cae la responsabilidad de hacer que el equipo funcione, que fluya”, cuenta Hodgson, sonriente, con un español pausado y escaso.

Nacido en Bluefields hace 22 años, Sharlon se trasladó a Managua en 2013 con el sueño de darle continuidad a su faceta de basquetbolista profesional, y la transición sirvió de vitrina para mostrarse en el pacífico, y crecer, al punto de ser considerado hoy como una de las joyas de este deporte.

“Es un honor que me hayan llamado por primera vez”, dijo Hodgson, terminada una sesión de entrenamiento del equipo nacional que se alista para los Juegos Centroamericanos de Managua 2017. Su sonrisa se arquea en señal de felicidad al verse donde está.

Dinámico

Pero en realidad todo comenzó en Bluefields, en una academia de un conocido, donde se sumergió en el abecé del juego y creció en la camada de otros muchachos talentosos, con los que ahora pelea un cupo en la tropa: los hermanos Dalton y Dayton Cacho, Denzel Moody y Franklin Omier.

“Sharlon es un jugador que le da mucha velocidad al equipo. Su responsabilidad es que el equipo carbure, aparte de eso aporta mucha agresividad en la defensa, va siguiendo los pasos de ‘El Pollo’, y uno entiende que será su sucesor”, explica Ángel Mallona, entrenador general de la selección.

Hodgson no estudia en la universidad, su vida gira en torno al baloncesto. “La pelota me llena de pasión y jugaré hasta que pueda”, afirma.