Habrá más zancudos en diciembre, dice epidemiólogo

Las lluvias de noviembre aumentaron la población de zancudos y la situación se extenderá hasta el mes de enero en Nicaragua.

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La OMS estimó que, en realidad, el número de contagios ascendió al menos a 300,000 y el de decesos a 280. LA PRENSA/ARCHIVO

Las últimas lluvias de noviembre provocaron un aumento en la reproducción de los zancudos y la presencia de esta nueva generación de mosquitos puede extenderse durante todo diciembre y parte de enero, explica el epidemiólogo Leonel Argüello.

“Con el cambio climático tenemos los periodos enredados. Antes, en noviembre ya se consideraba verano, pero ha estado lloviendo. Mientras llueva y tengás espacios donde pueda haber criaderos, es igualito como que estuvieras en tiempos de lluvia. Mientras haya criaderos va a haber mosquitos, dice Argüello.

El epidemiólogo explica que cuando llueve, las hembras del mosquito ponen huevos, los mosquitos nacen después de una semana y tienen entre cuatro y cinco semanas de vida. “Desde la última lluvia vos vas a tener una población alta de mosquitos por mes y medio. Si llovió hace 15 días, hasta en enero van a disminuir de forma natural los mosquitos”, advierte el médico.

Menos gente acude al hospital

Argüello explica que cada vez menos personas acuden a los centros de salud por enfermedades causadas por los mosquitos. Si antes más de la mitad no llegaba, es posible que ahora no llegue ni el 75 por ciento, dice. “La única manera de que sepás realmente cuántos casos hay es que vayás casa por casa”, sostiene.

Para el epidemiólogo la forma más eficaz de evitar los mosquitos es eliminando los criaderos de las casas, además de tener cuidado con la basura. “Hay basura porque permiten que la gente bote basura. ¿Por qué no multan por la basura? El cinturón (de seguridad) defiende a una o dos personas, la basura mata miles”, dice.

Contra los insectos

Para Leonel Argüello, epidemiólogo, los mosquitos no deben eliminarse porque son parte del ecosistema. Solo deben controlarse.

La eficacia de las fumigaciones es apenas de “un treinta por ciento, asumiendo que el veneno es el adecuado, que la proporción está bien, que se mezcló correctamente, que los aparatos están debidamente calibrados, la temperatura y el viento son los adecuados”, dice Argüello. “¿El operador maneja bien el aparato? Aquí no andan ni los equipos de protección, ¿cómo van a fumigar bien?”