Día Internacional de los DD. HH.

Hoy día se reconocen tres generaciones de DD. HH.: la primera generación se refiere a los derechos humanos individuales y políticos

Por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre se conmemora el “Día Internacional de los Derechos Humanos”. La fecha fue escogida para que coincida con los aniversarios de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DD. HH.), proclamada en París el 10 de diciembre de 1948, y que constituyó una reiteración de la fe de la humanidad en los derechos humanos tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial. El proyecto de Declaración fue redactado por una comisión de prestigiosos juristas designados por Naciones Unidas, entre ellos el célebre profesor Hans Kelsen.

Desde entonces, hay un avance conceptual en la esfera de los Derechos Humanos. Hoy día se reconocen tres generaciones de DD. HH.: la primera generación se refiere a los derechos humanos individuales y políticos, es decir, los que corresponden al ser humano por el simple hecho de ser persona (derecho a la vida, a la integridad personal, a la libertad, a la seguridad, a la libre expresión del pensamiento, a la propiedad, etc.), y también aquellos que le corresponden como ciudadano y miembro de la sociedad civil, es decir de la polis (derecho a elegir y a ser electo, derecho a organizarse políticamente, derecho a manifestarse, libertad de reunión, etc.); la segunda generación, está constituida por los llamados derechos sociales, económicos y culturales (derecho a la educación, la salud, el trabajo, derecho a formar sindicatos, derecho a la huelga, a la vivienda digna, a la seguridad social, etc.). Estos derechos están reconocidos en otro instrumento aprobado por las Naciones Unidas: el “Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”.

Finalmente, la tercera generación se refiere a los también llamados “nuevos derechos”, “derecho a la solidaridad” o “derechos comunitarios”. Estos derechos se caracterizan por ser, a la vez, individuales y sociales. El sujeto, más que el individuo, es el pueblo, la comunidad, la sociedad, la nación o la misma humanidad. Tales son el “derecho a la paz”, el “derecho al desarrollo humano sustentable”, al “medioambiente sano”, a la ”asistencia humanitaria”, a la “identidad cultural”, el “derecho a la información”, etc. La mayoría de estos derechos no están aún incorporados en convenios internacionales, aunque los referentes al medioambiente están ya reconocidos universalmente ante la crisis del cambio climático.

La Unesco, cuando su director general era el profesor Federico Mayor, emprendió la tarea de hacer conciencia sobre el respeto de los derechos humanos de las futuras generaciones. Estos derechos están implícitos en el concepto de “desarrollo humano sustentable”. De él emanan los derechos humanos de las futuras generaciones, que tienen derecho a que las generaciones presentes no practiquen una economía depredatoria que acabe con las posibilidades de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades y de disfrutar de un medioambiente saludable.

La Unesco estimó conveniente conceptualizar y precisar los derechos humanos de las futuras generaciones. Para tal propósito, una comisión de expertos internacionales se reunió en La Laguna (Tenerife, España) para elaborar un proyecto de posible “Declaración de Derechos Humanos de las Generaciones Futuras”. Las propuestas se encaminan hacia el derecho de las generaciones futuras a poseer una tierra sin contaminar, capaz de producir frutos y suficientes recursos energéticos; el derecho a gozar de un ambiente ecológicamente balanceado, a la no discriminación, y el derecho a la conservación y transmisión de los bienes culturales. Se trata de algo absolutamente nuevo, lo que algunos juristas señalan como un impedimento legal, pues se trata de los DD. HH. de personas que aún no existen. En última instancia, estos derechos se fundamentan en la unidad y continuidad de la especie humana y forman parte del concepto de Cultura de Paz: la paz con las generaciones venideras.

La celebración del “Día Internacional de los Derechos Humanos” nos encuentra en Nicaragua sin nada que celebrar. Para nosotros es más bien un día para reclamar su respeto ante su constante violación, por parte del actual gobierno. Un día para exigir el cumplimiento de una serie de derechos humanos fundamentales, como son el respeto a la vida, tras los atroces asesinatos cometidos por el Ejército en La Cruz de Río Grande, y el derecho humano a tener elecciones justas, honestas y transparentes, para que se respete la voluntad soberana de nuestro pueblo.

El autor es jurista y catedrático.