Costa Rica ha regresado a 581 mineros nicaragüenses ilegales

La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) informó que está ejerciendo el control migratorio ante la presencia de mineros nicaragüenses en la zona, dedicadas presuntamente a actividades ilícitas como la extracción de oro

Desde finales del mes de octubre, autoridades migratorias costarricenses han devuelto a 581 mineros nicaragüenses que estaban en condición migratoria irregular en la finca minera Crucitas, ubicada en Cutris de San Carlos, norte de este país.

Los nicaragüenses llegaron a Crucitas desde inicio de año atraídos por la fiebre del oro en esta finca de 143 hectáreas rica en ese metal.

Han sido devueltos por la Policía Profesional de Migración (PPM) por el río San Juan, el mismo lugar por donde ingresaron a trabajar de manera artesanal e ilegal en la extracción de este metal.

La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) informó que está ejerciendo el control migratorio ante la presencia de personas extranjeras en la zona, dedicadas presuntamente a actividades ilícitas como la extracción de oro.

En Crucitas la empresa canadiense Industrias Infinito pretendió establecer una minería de oro a cielo abierto, pero a finales del 2010 el Tribunal Contencioso Administrativo revirtió los permisos ambientales para operar por los vicios encontrados en su procedimiento.

La minería no se desarrolló y Crucitas quedó como como una finca privada, donde algunos coligalleros (extractores artesanales de oro) se dedican de manera ilegal  buscar pepas en ríos, quebradas y bosque del lugar, generando un serio daño ambiental que atrajo la atención de las autoridades.

Las autoridades costarricenses no solo han rechazado a nicaragüenses en condición migratoria irregular. Hasta finales de noviembre, la PPM había revisado la condición migratoria de más de 1,000 inmigrantes de Nicaragua, de los cuales han devuelto a los 581.

Aparte del control migratorio, la DGME promueve la regularización de las personas extranjeras que viven en zonas como Cutris y Pocosol, y que cuentan con un arraigo en el país, ya sea laboral o familiar.

“Las iniciativas en este sentido están coordinadas para brindarle a las poblaciones más vulnerables y que se les dificulta el acceso, la información fidedigna sobre requisitos y tramitología, así como fomentar actividades de información y prevención en materia social, a través de los centros educativos y las asociaciones de desarrollo comunal. Para ello, a partir de enero 2018, se realizarán actividades como Migramóvil, y talleres de información en la temática migratoria”, indicó la DGME.

“La población migrante de lugares aledaños a Crucitas requiere un acercamiento a la información migratoria de forma urgente”, mendiona menciona Esteban Obando, director a.i de la DGME.

“Este primer contacto se combinará con una estrategia de abordaje a la migración laboral, en donde se pretende realizar un trabajo binacional (Costa Rica – Nicaragua) y de concientización a empresas, fincas, patronos para que esta migración sea regularizada, y la fuerza laboral extranjera tenga opción de acudir al país a trabajar, mitigando las consecuencia de la irregularidad”, añade Obando.

En noviembre también fue hallado muerto un coligallero nicaragüense al que le cayó encima un terraplén. De acuerdo con registros de la Policía de Fronteras, hasta finales de ese mismo mes se había decomisado marihuana, armas de fuego y 11 motocicletas. Además, han sorprendido a tres sujetos con orden de captura por diversos delitos.

En cuanto a acusados, se registran 29 procesados en la vía ordinaria, de ellos 10 nicaragüenses y 19 costarricenses.

Otras 46 personas fueron pasadas en modalidad de flagrancia, de los cuales 15 son nicaragüenses y 31  costarricenses.

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