Monseñor Báez cuestiona a los grupos de poder por producir miedos y parálisis social

Monseñor Silvio José Báez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua responsabilizó a los grupos de poder del país en producir personas con parálisis mental, para que vivan en una completa pasividad ante los abusos del poder.

Evangelio de San Mateo

Monseñor Silvio Báez ofreció una conferencia para abordar el libro sobre el Evangelio de San Mateo. LA PRENSA/ O. NAVARETE

Monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, criticó a los grupos de poder del país por producir una parálisis social y del miedo en la sociedad, pero a la vez interpeló a la sociedad por mantenerse pasiva ante los atropellos de las autoridades civiles y militares. “Existe la parálisis del miedo. Hay personas que están paralizadas por el miedo, incapaces de alzar la voz o de manifestar su indignación ante la injusticia y los abusos de las autoridades civiles y militares, privándose de ejercer sus derechos”, cuestionó Báez este lunes, al celebrar una homilía por la paz y los derechos humanos de la nación.

El jerarca católico lamentó que la población esté pasiva ante los abusos y atropellos del poder que imponen las ideologías dominantes.

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“Hoy vivimos lamentablemente en una sociedad interesada en producir paralíticos. Hay personas y grupos de poder comprometidos en mantener a las personas con parálisis mental, en donde la ideología dominante trata de evitar a toda costa que las personas piensen con libertad, se eduquen con excelencia, se informen con objetividad y disciernan con profundidad moral”, criticó el jerarca católico.

Dolor e injusticias no inquietan a la sociedad

Por otro lado, Báez también lamentó como la sociedad actual no parece inquietarse ante el dolor y las injusticias que se sufren en el país.

“Nos vamos acostumbrando a la horrenda y vergonzosa violencia física y moral contra las mujeres y los niños, los homicidios inexplicables, las detenciones arbitrarias, el espionaje y las amenazas, los procesos judiciales irregulares, la impunidad, el autoritarismo, la corrupción, la falta de acceso a la información pública, la frágil institucionalidad del país. Todo esto produce parálisis social. Cuando se atropellan los derechos fundamentales del hombre, la sociedad se va volviendo paralítica”, cuestionó Báez en su homilía en la parroquia San Francisco de Asís, en Managua.

Ante el panorama que vive el país, monseñor Báez dijo que hay dos caminos: cargar sobre nuestros hombros a “esta sociedad paralítica o levantar nuestra voz para clamar justicia y para denunciar las raíces de tantos males”.

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El miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) exhortó también a los defensores de derechos humanos a enfrentar sin miedo las adversidades, con moral y dignidad, y sobre todo, “no tengan colas que les pisen”.

Durante la homilía del prelado católico asistieron diplomáticos de la Embajada de los Estados Unidos acreditada en Nicaragua, políticos opositores, miembros de la sociedad civil y defensores de los derechos humanos.

Descarta violencia

 

Báez recordó que la salida a la crisis política que vive el país no es la violencia pero a la vez reflexionó que «no hay soluciones simples a problemas complejos».

«Los creyentes sin embargo, debemos estar convencidos que ni la salida violenta que por su misma naturaleza está destinada al fracaso y no tiene futuro; ni la imposición de un pensamiento y proyecto político único propio de los regímenes totalitarios, nos llevará a vivir en el respeto a la dignidad humana, basada en la paz que brota de la justicia», exhortó el Obispo Báez.

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