¡Destrozado! Carlos Buitrago cae en ocho asaltos en su cuarta oportunidad titular

“Chocorroncito” “cuando podía ser campeón mundial no quiso y ahora que quiere no puede”. Carlos Buitrago terminó noqueado en Tokio ante el campeón de la FIB Hiroto Kyoguchi

Carlos Buitrago recibe una derecha de Hiroto Kyoguchi. LAPRENSA/AP

Para entender lo sucedido esta madrugada en Japón hay que citar al escritor Manuel Alcántara en una frase usada en el combate de Alí contra Alfredo Evangelista: “Chocorroncito” “cuando podía ser campeón mundial no quiso y ahora que quiere no puede”. Carlos Buitrago terminó noqueado en Tokio ante el campeón de la FIB Hiroto Kyoguchi, con la lengua de fuera, con el rostro abollado, con rastros de sangre, con las fuerzas extintas y con la defensa perforada, solamente se le vieron sus ganas de continuar en una pelea que desde el cuarto asalto se veía perdida. El réferi Roberto Ramírez se apiadó del nicaragüense deteniendo la pelea en el octavo asalto. Un upper y un recto limpio y bien dirigido fueron las campanadas finales para anunciar que no hubo cuarta buena.

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Buitrago (30-4-1) subió a escena con “Nicaragua, Nicaragüita”, tratando de motivarse y copiar la sangre de Diriangén. No había excusa que valiera, las cartas estaban tiradas sobre la mesa. En el primer asalto, con todo y que el japonés Hiroto Kyoguchi (9-0) golpeó constantemente con la izquierda y movió frecuentemente su cintura, gustó el hecho que “Chocorrón” soltara las manos.  Su izquierda en cruzado y derecha en volado invitaban a creer en un positivo augurio. El japonés revelaba desde el principio su tónica: tener iniciativa y ahogar especialmente con su mano izquierda, la misma que agarró mal parado al pinolero y lo hizo trastabillar.

Así quedó Buitrago tras el combate. LAPRENSA/CORTESÍA

En el segundo round, Kyoguchi se mantenía con firmeza dominando. Esa izquierda entraba a la humanidad de Buitrago como “Kyoguchi por su casa”. Un gancho al hígado y la misma mano al pómulo causaron rápidamente una inflamación en el nuestro. Durante el intercambio el japonés sacaba ventaja, se veía más rápido, más insistente y mucho mejor que en su combate frente al mexicano José Argumedo.

Mucho mejor crecimiento del campeón

“Chocorroncito” empezaba a jadear, se reflejaba estático y comenzó a bajar las manos en el tercer episodio. Aunque el nica tuvo momentos de buena penetración, se fue a las cuerdas y recibió todas las combinaciones del asiático. A partir de este asalto hubo un mejor crecimiento de Hiroto. En el cuarto ya Buitrago estaba cortado, el campeón no cesaba su ofensiva, en el quinto Buitrago logró golpear a los bajos muy bien pero recibió una fuerte combinación en la cara. No había forma de ser campeón peleando de esa forma, sin un plan para responder y físicamente deteriorado por los golpes a los bajos recibidos.

No se miró nada diferente con Osmiri “El Moro” Fernández como esquina de Buitrago, tampoco se reflejó el seguimiento previo del rival. Durante el sexto asalto le gritaban a “Chocorrón” desde la esquina que iba perdiendo la pelea y era predecible el nocaut del nipón, en el séptimo fue solo supervivencia y en el octavo la piedad del réferi.

Primero fue Merlito Sabillo en 2013, CP Freshmart en 2014 y 2016 y ahora el japonés Hiroto Kyoguchi quien dejó a Buitrago en la promesa no realizada del boxeo y ratificó para Nicaragua un año tenebroso. Los tres jueces llevaban adelante a Kyoguchi ganando todos los asaltos.

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