La tormenta Nate y bajas presiones son los desastres que marcaron el 2017

La tormenta Nate fue uno de los fenómenos más mediáticos, pero, en realidad, los bajas presiones fue el evento que más afectó el país y provocó inundaciones

temporada ciclónica

iempre es vulnerab Al respecto, el oficial de cambio climático del Centro Humboldt, Abdel García, explicó que el estado ambiental acentúa la vulnerabilidad del país, y aún más ante el cambio climático, puesto que no hay acciones para minimizar estos riesgos. Uno de los primeros pasos para trabajar en torno a esto es que las personas comprendan qué es el riesgo e implementen acciones para minimizarlo. Esto debe estar de la mano de un ordenamiento territorial, sostuvo.

Se llamó tormenta Nate. La madrugada del 26 de octubre será inolvidable para Adelina Miranda, quien en sus cuarenta años de vivir en el Tabacal 1, una de las comunidades de Malacatoya, no había visto inundaciones como la que sufrió esa noche, incluso ni el huracán Mitch causó tanto desastre, explicó.

Semanas atrás, en el mismo mes de octubre, ocurrieron graves inundaciones. Las fuertes precipitaciones de hasta 100 milímetros provocaron que ríos se desbordaran en Rivas, y que la gente padeciera. A la mediática tormenta Nate se le atribuyó las fuertes lluvias que afectaron el sur del país; sin embargo, meteorólogos explicaron que fueron las bajas presiones, un evento que no tenía, o hasta ese entonces, se creía que no representaba mayor riesgo, lo que, en verdad, causó estragos en Rivas.

Las lluvias echaron a perder entre cinco mil a seis mil manzanas de plátano, de las 12 mil o 13 mil manzanas que cultivan en Rivas, declaró Michael Healy, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), posterior a las inundaciones.

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Esos fenómenos, según el agrometeorólogo del Centro Humboldt, Agustín Moreira, en años anteriores provocaban precipitaciones, pero no comparadas con la fuerza con las que se mostraron en el 2017.

En el último mes de la temporada lluviosa del año pasado, murieron 26 personas que retaron a ríos crecidos y fueron vencidos por la fuerza de la naturaleza.

Moreira ha explicado que los fenómenos naturales serán cada vez más intensos, y que el país necesita mantener constante monitoreo, no solo de eventos como huracanes, que por la fuerza de sus vientos y la devastación comprobada son amenazas inminentes, además se tiene que estar atentos ante las bajas presiones o un frente frío que, fácilmente, podría provocar incidencias como las registradas en Rivas o en Malacatoya.

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Abdel García, oficial de cambio climático del Centro Humboldt, explicó que mientras no se trabaje en la reducción de las vulnerabilidades en el país el riesgo permanecerá.

Lluvias debieron aprovecharse

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A pesar que la estación lluviosa, provocó serios daños en el país, también fue beneficiosa a nivel de cultivos y para la recuperación de cuerpos de agua, ya que muchos se habían reducido a charcos por la fuerte sequía del año 2015. A la par, los expertos aconsejaron la cosecha de agua, precisamente, para enfrentar la escasez del vital líquido en la estación sea, que recién inicia.