Crónica de un fraude anunciado

En las elecciones municipales de San Pedro de Lóvago se unieron cinco partidos de oposición apoyando a un solo candidato, Melvin Báez

En las elecciones municipales de San Pedro de Lóvago se unieron cinco partidos de oposición apoyando a un solo candidato, Melvin Báez —un gran paso y un ejemplo para el resto del país—. Melvin pertenece al Partido Conservador, pero con permiso del PC, optó por correr en la casilla del PLC con el apoyo del ALN, MUD, PLI y FDN. El CxL no participó en la coalición.

Melvin ganó por 179 votos, 2,751 contra 2,572 del candidato del CxL, pero fue fraudulentamente despojado de su victoria por el Consejo Supremo Electoral (CSE). El candidato del AFSLN (Asociación FSLN) obtuvo 1,491 votos.

Para entender el fraude es necesario entender el proceso. Al cerrarse las Juntas Receptoras de Votos (JRV), se cuentan los votos y se elaboran Actas de Escrutinio, las cuales muestran los votos para cada candidato en cada junta. Las Actas de Escrutinio se consolidan en Actas Sumatorias Municipales las cuales muestran los votos por partido y municipio. Finalmente se consolidan estas actas y se elaboran las Actas Sumatorias Departamentales.

En San Pedro de Lóvago hubo 27 JRV. El Acta Sumatoria Municipal, publicada el 5 de noviembre, el día de las elecciones, daba a Melvin como ganador. El Acta Departamental, elaborada el mismo día, también mostraba a Melvin como ganador. El “Consolidado General de Votos Válidos por Partido” para alcaldes y vicealcaldes publicado el 7 de noviembre por el CSE, también declaraba ganador a Melvin. Sorprendentemente, el 7 de noviembre, aparece otra Acta Sumatoria Municipal, con fecha 5 de noviembre, declarando ganador al candidato del CxL por un margen de 21 votos. ¿Cómo sucede este cambio?

Según este Acta Sumatoria, el número de votos depositados en la JRV número 1105050702 había sido de 270 y no de 70, contradiciendo totalmente lo que el Acta de Escrutinio de esa JRV decía y lo que todas las otras Actas y Documentos habían mostrado. En esta nueva acta, el candidato del CxL obtiene 221 votos, en vez de los 21 que mostraba el Acta de Escrutinio de esa JRV y lo que mostraban todas las actas anteriores.

¿De dónde salen esos 200 votos adicionales? Total misterio. Según el Acta de Escrutinio de la JRV 1105050702, se usaron 70 boletas (una por votante) y se devolvieron 339. ¿Cómo es posible que en una JRV que recibió 409 boletas, que usó 70 y devolvió 339, hayan votado 270 personas? ¿Con qué boletas votaron? ¿Cómo es posible que el Acta de Escrutinio haya arrojado inicialmente 32 votos para el candidato del PLC, 17 para el candidato del ASFLN y 21 votos para el candidato del CxL para un total de 70 votos válidos y que de repente, sin respaldo alguno, el Acta Sumatoria Municipal muestre 270 votos?

Evidentemente, los 200 votos fantasmas fueron producto de un fraude burdo y torpe. Burdo, porque consistió en anteponer un 2 enfrente de los 21 votos recibidos por el CxL, para aumentarlos a 221. Torpe, porque no es posible que en una JRV que usó solamente 70 boletas hayan votado 270 personas. Además, porque los votos para los concejales municipales, que usan las mismas boletas que los votos para alcaldes, también suman 70. ¡Nadie se molestó en alterar los votos para los concejales!

El 11 de noviembre, en escritura pública, las siete personas encargadas de vigilar por la integridad del proceso en la JRV 1105050702 (presidente y vicepresidente, primero y segundo miembro y tres fiscales) declararon bajo juramento que en esa JRV votaron 70 personas, no 270.

El 13 de noviembre, el PLC y el CxL solicitan al CSE revisión de los resultados en ocho municipios, incluido el de San Pedro de Lóvago.

El 17 de noviembre, el CSE rechaza tajantemente todos los recursos de revisión, alegando que los recursos debieron haberse presentado en las JRV, lo cual es absurdo en el caso de San Pedro de Lóvago, dado que en las JRV los procesos fueron limpios y que las alteraciones, sucedieron posteriormente, en Managua. Kitty Monterrey, presidenta del CxL, tilda el fallo del CSE de ridículo y vergonzoso y, actuando con honestidad y civismo, rehúsa aceptar la asignación de la Alcaldía de San Pedro de Lóvago al CxL.

A la fecha de escribir este artículo, el candidato del CxL había rehusado reconocer su derrota e insistía en tomar posesión de la Alcaldía, en contra de la voluntad del pueblo. El CSE tampoco había reconocido su “error”.

Lecciones de esta experiencia: Uno, la oposición unida fácilmente puede ganarle al FSLN. Dos, el fraude solamente se puede demostrar votando. Tres, hay que demostrar y protestar el fraude para que se respete la voluntad del pueblo. Cuatro, como ya se sabe, los fiscales son esenciales para defender el voto. Quinto, los fraudes son torpes y burdos y por lo tanto fáciles de detectar.

El autor es doctor en economía.