Los siete desafíos en el 2018

Los nicaragüenses han desarrollado culturalmente un pensamiento egoísta que no les permite ver las oportunidades

Lago de Managua. basura

Nicaragua es un pequeño país situado en América Central, con una población de 6.4 millones de habitantes; en promedio académico, alcanza un quinto grado de primaria; su principal actividad económica es la agroexportación; el modo de producción está enclavado en el Siglo XIX; políticamente tiene un sistema presidencialista. Para el 2018 presenta siete desafíos:

  • Superar el egoísmo cultural. Los nicaragüenses han desarrollado culturalmente un pensamiento egoísta que no les permite ver las oportunidades, solamente tienen en el foco social el descrédito a los demás. El egoísmo se manifiesta en varias actitudes y acciones, la envidia; la no credibilidad en las oportunidades; el querer ser siempre la fuente de dirección; la permanencia en el poder colectivo; y la exclusión social. El nicaragüense aun no aprende que todos los seres humanos tienen talento, tienen recursos que poner en la mesa. Y, que todos los días podemos aprender de cada persona que se nos acerca, todos tenemos algo importante que ofrecer y dar. Se valora a los demás por lo que tiene materialmente. Cuanto tienes eso vales.
  • Superar la desinformación social. Los nicaragüenses son pobladores desinformados, no tienen acceso a información variada en lo social, político, cultural, económico, financiero, de relaciones humanas, y de los avances de la ciencia y la tecnología. La mayoría de los nicaragüenses no son, ahora mismo, ciudadanos. Es decir, personas con deberes y derechos, que conviven en una sociedad, con reglas del juego. Este desafío lleva a la ciudadanía nicaragüense a la pérdida de la esperanza. Se muestran desatinados, se refugian en las acciones adormecedoras, tales como el consumo de alcohol, la prostitución, las comidas rápidas, la violencia familiar, las drogas, la infidelidad matrimonial, violación constante a las reglas de convivencia social, no hay valores morales de ningún tipo, y tampoco buscan a Dios.
  • Superar la ausencia de inversión en educación. Nicaragua requiere de invertir sustancialmente en educación de calidad. Los contenidos educativos deben ser realistas y actualizados, deben preparar a los educandos para un mundo altamente competitivo, pero, con una base de humanismo. La educación debe de crear valores humanos, respeto por los demás, transparencia en el quehacer profesional de cada uno. En general, hoy día, los profesionales entran al mercado laboral con una visión de robar, obtener ganancias desmedidas, búsqueda del enriquecimiento fácil, competir deslealmente, sin aprecio o respeto por la ley y el orden. La educación ahora produce máquinas de robadores y sinvergüenzas. La educación debe educar para la vida, por lo tanto, debe ser realista, concreta, liberadora, respetuosa y creativa.
  • Superar la ausencia de educación tecnológica. Nicaragua debe apresurarse y preparar un millón de jóvenes de ambos sexos, en conocimientos tecnológicos. Para esta acción debe considerar/destinar tres años 2018/2021. Dar incentivos/estímulos a todo joven que asuma las carreras tecnológicas. Incitando a los empresarios e inversionistas a trabajar en el desarrollo tecnológico y que el país se convierta en un destino de inversión técnica y mesa para la oferta y selección de cerebros tecnológicos. La nación debe pasar el umbral agrícola y pecuario, para convertir el modelo económico en agroindustrial. Con la finalidad de agregar valor a la producción agraria, para ofertarse en mejores condiciones al mercado internacional.
  • Superar la costumbre de la corrupción. Nicaragua, debe superar la práctica de la corrupción en el servicio público y privado. El país debe fortalecer decididamente las instituciones que tienen asignada la tarea pública de velar sobre el uso y destino de los recursos financieros, económicos y humanos. Mismos que deben estar exclusivamente para el servicio público. Es decir, destinados a la comunidad nacional. La coima, los testaferros, el enriquecimiento ilícito, el derroche/despilfarro de los bienes del Estado, la confusión gobierno/partido/familia, debe ser superado y perseguido por la justicia. Tenemos que superar la debilidad socio/política de agredir la propiedad privada, las tomas de tierras, acciones ilegales en los negocios con cara de ley, y/o protección de parte de los poderes del Estado.
  • Superar la dependencia de los poderes del Estado. Los poderes del Estado/nación deben cumplir al pie de la letra la Constitución Política de Nicaragua. Los cuatro poderes del Estado son independientes, solamente deben armonizar sus acciones en función del bienestar de la ciudadanía y consecuentemente del Estado de Nicaragua. Ninguno de los poderes puede ni debe ser sujeto dependiente de otro poder. Para esto, la ley es muy clara sobre los alcances y responsabilidades de cada uno.
  • Superar la ausencia de ahorro individual y nacional. Los nicaragüenses deben aprender a utilizar los recursos materiales, económicos y financieros de manera racional. Pensando que el ahorro es la antesala de la inversión, no deben destinarse los recursos solamente al consumo. Esta práctica es válida para las personas individualmente, las unidades familiares, las empresas privadas, el Gobierno y el Estado. Hoy día hay una tendencia al despilfarro y a los gastos exagerados en la búsqueda de demostrar que estamos viviendo muy cómodos y sin limitaciones. Nicaragua es un país pobre y severamente endeudado y por lo tanto debemos ser ordenados en los gastos. Debe el país y sus habitantes aprender a construir las prioridades y dar un orden a cada centro de costo.

El autor es sociólogo e investigador social
oterocirilo19@gmail.com