Exprocurador Alberto Novoa: «Roberto Rivas es corrupto en la medida que lo dejaron»

Alberto Novoa analiza el caso del Presidente del CSE y el tema de la corrupción en el país.

Roberto Rivas es señalado de perpetrar fraudes electorales en Nicaragua para favorecer al FSLN. LA PRENSA/ ARCHIVO

Alberto Novoa, quien fue procurador general de la República en el período 2004-2007, aseguró que el gobierno de Daniel Ortega no va a investigar a Roberto Rivas Reyes por las acusaciones de corrupción que le valieron una sanción económica de parte de Estados Unidos, porque de hacerlo sería como un perro siguiendo su propia cola.

Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), fue sancionado el 21 de diciembre pasado por Estados Unidos, en el marco de la Ley Global Magnitsky, la cual autoriza al presidente de Estados Unidos a cancelar visas, congelar bienes y activos a extranjeros corruptos y violadores de derechos humanos.

El gobierno de Ortega no se ha pronunciado sobre este tema y Rivas no ha aparecido en las actividades públicas que le corresponde presidir, como parte de su rol de presidente del CSE.

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En su calidad de exprocurador, Novoa fue uno de los que denunció formalmente por corrupción al expresidente Arnoldo Alemán (1997-2002), por disposición del entonces presidente Enrique Bolaños (2002-2007).

¿Cuál debe ser la actuación del Estado de Nicaragua ante una sanción como la impuesta a Roberto Rivas?

El actuar del Estado de Nicaragua debe ser apegado a las leyes y a las normas que el propio Estado ha dictado. Lo primero que tiene que hacer un Estado es autosanearse. Mirarse hacia dentro y preguntarse en qué está fallando y lógicamente eso lo va a determinar a través de los organismos establecidos para investigar como la Contraloría General de República, la Fiscalía General de la República, la UAF (Unidad de Análisis Financiero), la Policía Nacional, que son organismos investigadores.

¿Por qué estos organismos no investigan?

Porque investigar a Rivas sería investigarse a ellos mismos, y no hay voluntad política para investigarse a ellos mismos (es decir), a toda la nomenclatura del Estado; estamos hablando desde el Ejecutivo, que tiene el poder de hecho, hasta los órganos auxiliares, porque parece que todos están amarrados de la cola. No opera el Estado, no opera la independencia, no opera la autonomía de estos órganos de investigación, a pesar de que la ley establece que deben operar con autonomía e independencia, sobre todo la Fiscalía.

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¿Cuántos más deberían estar siendo investigados por el caso de Roberto Rivas?

La corrupción no solamente está latente en los actores del Gobierno, sino también quienes ayudan a eso; los que son aliados, tanto políticos como económicos. Los aliados políticos no quieren que se investiguen, los aliados económicos tampoco, porque de una u otra manera reciben beneficio de ellos. Si se pusieran a investigar a la DGI (Dirección General de Ingresos), a la DGA (Dirección General de Aduanas), con tantos millones de exoneraciones que se dan al año, si comenzaran a investigar los actos de corrupción administrativa, pero como no hay voluntad para investigarse ellos mismos, introspectivamente, es decir, hacia dentro, entonces esa falta de voluntad no deja que los órganos funcionen.

¿La presión de Estados Unidos sobre Nicaragua con la sanción a Rivas, con el tema de la Nica Act, puede hacer ceder al Gobierno?

Presión no creo que haya mucha. Lo que puede haber es un simulacro de investigación (es decir) investigar algo para que no se sepa nada. Soy de la opinión de que las presiones internacionales no botan Gobiernos, son coadyuvantes, pero no botan Gobiernos. Lo único que hace caer a los Gobiernos es la presión interna, la movilización de las masas, la presión política. Es que parece que hay un fenómeno antropológico y sociológico, y es que la gente es indiferente. El Estado de Derecho no le afecta directamente. Le afecta que suban las tortillas, pero el Estado de Derecho no, le tiene sin cuidado la institucionalidad. Son pocos, grupos contados de clase media que se preocupan por la institucionalidad.

¿Con qué casos de corrupción se pueden comparar las acusaciones contra Rivas en la historia del país?

El viejo Somoza García le declaró la guerra a Alemania, para quedar bien con los Estados Unidos y a la vez para confiscar los bienes que tenían los alemanes en Nicaragua. Entonces, los bienes ya confiscados los mandaba a subastar, pero la subasta la hacía en un juzgado que la Guardia Nacional rodeaba y solo permitía un postor, que se llamaba Camilo González, que era un coronel de la Guardia Nacional que iba con una metralleta a un lado y con una bolsa de dinero al otro. Era el único oferente. Somoza así pudo robarse esos bienes.

En tiempo de Somoza Debayle, en 1972 fue el terremoto que destruyó Managua, entonces comenzó a venir ayuda internacional y comenzaron a comprar todos (los terrenos que hoy son) las Américas Dos, el sector del (mercado) Iván, para construir casas populares, de madera. Había un señor llamado Fausto Zelaya, que era el gerente general del Instituto de la Vivienda en ese entonces. Compraba a 50 centavos la vara cuadrada y se la vendía al Estado a 50 córdobas. Pedro Joaquín Chamorro (Cardenal) le llamó a eso “los inverosímiles”.

Y el último caso más claro (de corrupción), en fechas recientes es “la Piñata”. Esa hizo ricos y millonarios a muchos. Nadie investigó la Piñata, nunca investigaron las inverosímiles de Somoza Debayle. Nunca investigaron el robo a los alemanes. Nunca.

¿Cómo va a pasar a la historia el caso de Rivas?

Como un asterisco, porque no es nada nuevo. No es Roberto Rivas. Él es mandado, es ejecutor. Cuando uno comete un delito hay ejecutores directos, ejecutores indirectos, ejecutores intelectuales. Él es un ejecutor directo de eso. El conjunto intelectual son los de arriba. No es que lo estoy librando de responsabilidades, sino que Rivas no se mandaba solo. Él no tenía posibilidades de mandarse solo.

¿Pero la acusación de enriquecimiento es personal?

Al amparo de las truculencias que realizó al servicio del actual Gobierno, le dejaron enriquecerse, nunca lo investigaron. Es una manera de pagar favores. Vos me hacés este favor y yo te dejo que hagás reales, te dejo que hagás negocios. Tan íntimamente llegó esa relación, que los vástagos del presidente de Nicaragua fueron a vivir a las casas que tenía él (Rivas) en Costa Rica. Hay una relación muy estrecha que no puede quedar sin ser establecida a la hora de realizar una investigación, para llegar al autor intelectual de todo eso.

¿Qué importancia tiene Rivas para Ortega?

La importancia de Rivas radica en el cardenal Miguel Obando. Era el amarre político con el cardenal y le siguieron varias cosas, entre ellos, la figura de Rivas en el Consejo Supremo Electoral, como elemento que le quitaron a Alemán y quedó él allí. Y luego la conversión en el 2002, cuando descubren que Robertito José hacía sus cuestioncitas nadas claras. No podemos ver a Roberto Rivas sin la sombra del cardenal Obando. Si ellos tocaban a Roberto, tocaban al cardenal. A Ortega le costó mucho atraer al cardenal a sus filas. El cardenal era totalmente contrario a ellos en los 80, pero poco a poco se fueron acercando.

¿Como presidente del CSE, era importante mantener contento a Rivas?

Era importante mantener contento al cardenal, a Rivas no. Rivas solo era una ficha jugada. Los poderes que estaban detrás de Rivas era el cardenal y todo una serie de influencia que yo desconozco, pero en sí, no tenía ningún valor, ni valor táctico ni valor estratégico. Ahora, ¿si el señor cardenal tendrá peso político actualmente? Creo que no.

¿Qué simboliza Rivas bajo estas acusaciones de corrupción?

El último peldaño. Hemos venido de corrupción en corrupción, desde los Somoza, la Piñata, el caso de Alemán. Algo inusual no es. La corrupción es algo normal.

¿Compararía las acusaciones de corrupción de Rivas con las acusaciones en contra de Alemán y en contra de Ortega?

No podría igualarlo, cada uno en su campo. Cada uno juega en su liga. Rivas es corrupto en la medida que lo dejaron. (Ortega y Alemán) serían los maestros de Rivas.

¿Cuándo fue la última vez que se investigó un acto de corrupción con seriedad en Nicaragua?

No ha habido.

¿Se hizo un intento cuando se procesó al expresidente Arnoldo Alemán?

Se empezó de una manera correcta, después se tergiversó, porque recuerde que los controles del poder judicial los mantuvo siembre Ortega y con ese control del poder judicial, en el caso de Alemán, desvirtuó totalmente la labor investigativa, a cambio de favores políticos.

Costa Rica advertida

Costa Rica ya fue notificado por EE.UU. sobre las sanciones al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua, Roberto Rivas Reyes. Rivas preside en Costa Rica la sociedad Chibilu del Oeste SA, que además la integra su esposa Ileana Delgado Lacayo. Por medio de esta sociedad Rivas compró cuatro casas de lujo en el condominio Villa Real, ubicado en Santa Ana, cantón de la provincia de San José, y está morosa con el pago del impuesto a las personas jurídicas del Registro Nacional de Costa Rica, según reportó el diario La Nación de ese país.

«Roberto Rivas es parte de una corrupción que ya no se puede ocultar”

Alberto Novoa, ex procurador general de la República.

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