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Sexta de 12 razones por las que Nicaragua debe decir no a los cultivos transgénicos

Los cultivos transgénicos multiplican los volúmenes de agrotóxicos usados, dañando aún más el equilibrio ecológico hasta alcanzar proporciones devastadoras.

transgénicos

  1. Alteración del equilibrio ecológico y aumento del Cambio Climático

Los cultivos transgénicos multiplican los volúmenes de agrotóxicos usados, dañando aún más el equilibrio ecológico hasta alcanzar proporciones devastadoras. Este sistema de producción agroindustrial es el origen de más del 30 por ciento de las emisiones de gases contaminantes que causan el cambio climático mundial.

“Cuando se cultivan transgénicos se arriesga la estabilidad biológica de todo el planeta que sustenta la vida de la humanidad y de todas las demás especies de plantas y animales que existen”, puntualiza Harold Calvo, coordinador de la Alianza Semillas de Identidad.

Pedro Arauz Rugama, productor agroecológico y presidente de una cooperativa de Nueva Segovia, considera que la población debe conocer los efectos negativos que los cultivos transgénicos provocan, “que tengan en cuenta que en Nicaragua tenemos leyes que protegen nuestras semillas y el derecho de tener alimentos sanos para nuestras familias”, señala Arauz.

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El modelo de producción convencional centrado en paquetes de agroquímicos y en los monocultivos, además de deteriorar los recursos naturales (agua, suelo y biodiversidad), provoca erosión genética o pérdida de variedades y especies, y dependencia económica sobre las comunidades campesinas.

“Tenemos que tener en cuenta que los cultivos transgénicos provocan un declive sistemático en la productividad y en los rendimientos de los cultivos, afectando la economía de quienes los producen”, advierte Aráuz.

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