Hay algo de Corea del Norte en la Nicaragua de hoy

Más allá de la esencia dictatorial de ambos regímenes están esos arrebatos demenciales de poder que suceden en Corea del Norte y que de un tiempo acá, lamentablemente, también pasan en Nicaragua

Daniel Ortega, reformas

Corea del Norte

Otto Warmbier era un joven estadounidense que llegó como turista a Corea del Norte a finales del 2015. En el hotel se robó un afiche de propaganda con la intención de llevárselo como souvenir. ¿Para qué más podia quererlo? Lo detuvieron en el aeropuerto de Pyongyang cuando estaba a punto de irse. Poco después, apareció en la televisión norcoreana confesando su delito. Reconoció en un video, que todavía hoy se puede ver en youtube, que el propósito de llevarse el afiche era “socavar la motivación y el trabajo del pueblo coreano” con el apoyo de la CIA. Imagínense. Pidió perdón llorando. Ni así consiguió piedad. Lo condenaron a 15 años de trabajos forzados. A los pocos meses, sin embargo, se lo entregaron a su familia. En coma. Murió a los 22 años. Dice el régimen que fue por una enfermedad rara, la familia asegura que fue resultado de las torturas que sufrió en prisión.

Africana

Nicaragua también tiene lo suyo. Atanga Mary Frinwie es una mujer de Camerún, África, que llegó a Nicaragua buscando el cadáver de su hijo. Reclamó que las autoridades que le mataron a su hijo no le daban explicación alguna y que por el contrario vigilaban y controlaban cada paso que daba. En lugar de responderle, la detuvieron y la acusaron de pertenecer a “una red internacional de tráfico de migrantes” y como únicas pruebas para tal acusación que la mantiene en la cárcel y por la cual hoy enfrenta juicio, adujeron su vinculo como madre del migrante muerto a balazos cuando quiso cruzar por Nicaragua y ser “residente en Bélgica, en el barrio Molenbeek, considerado de alto riesgo y vinculada a actividades delictivas”. Por lo menos en el caso de Otto Warmbier el gobierno norcoreano mostró un video donde se le ve arrancando el afiche.

Molenbeek

Molenbeek es un barrio de Bruselas, la capital belga, de unos 100 mil habitantes. Se le llama “la capital del yihadismo europeo». La población musulmana alcanza el 80 por ciento aproximadamente. De Molenbeek salieron los terroristas que atacaron el estadio de París y el teatro Bataclan en 2015, y los que pusieron las bombas en el metro y el aeropuerto de Bruselas en 2016. Según estudios, uno de cada cuatro habitantes Molenbeek ha sido investigado alguna vez por la policía. Es cierto, es un barrio peligroso, pero de eso a acusar alguien de delincuente por residir ahí, es algo tan loco como condenar a alguien a trabajos forzados por robarse un afiche. No es gente normal la que hace eso.

Nicaragua

Hay algo que huele a Corea del Norte en la Nicaragua de ahora. Más allá de la propia esencia de ambos regímenes –unipartidario, autócrata y dinástico—están esas locuras que suceden en Corea del Norte, arrebatos demenciales de poder que nos hacen tragarnos la campanilla, por lo absurdo y exagerado, pero que de un tiempo acá, lamentablemente, también pasan en Nicaragua. Y si antes pensábamos que qué tipo más loco ese dictador que tienen como presidente en Corea del Norte y cómo pueden los norcoreanos estar así de domados, pues ahora toca pensar también lo que se puede decir de nosotros en otro lados del mundo.

Elecciones

En Corea del Norte gobierna el Partido de los Trabajadores. Es como el Frente Sandinista de Nicaragua. Hay otros partiditos, que lejos de oponerse le hacen la corte, y se agrupan en el llamado “Frente Democrático para la Reunificación de la Patria”, que aquí sería la “Alianza Unida Nicaragua Triunfa”. No hay oposición, sino “partidos hermanos”. En las últimas elecciones, en 2014, Kim Jong-un ganó la presidencia con el 100 por ciento de los votos. ¡Ni un solo voto en contra tuvo! Daniel Ortega es el Kim Jong-un de Nicaragua. Bastaría que le hiciera una seña a su Consejo Supremo Electoral para ganar con el 100 por ciento de los votos. Tanto Kim Jong-un como Ortega concentran en sus manos todo el poder y no pueden ser desafiados en sus partidos. Y si algún miembro del Frente Sandinista está en desacuerdo con esto que digo, lo reto a que se postule como candidato a la presidencia en su partido a ver cómo le va a ir.

Modelo a seguir

Yo no estoy diciendo que Nicaragua es igual a Corea del Norte. Lo que estoy diciendo es que hay muchas cosas en las que se le va pareciendo. Una especie de partido único, donde solo pululan a su alrededor minúsculos “partidos hermanos”. Un poder autócrata y con intenciones de sucesión dinástica, y esa demencia que llevan a criminalizar hasta que una madre pida el cadáver de su hijo. De lo que no tengo duda es que Corea del Norte es el modelo a seguir. Ya quisiera la pareja presidencial que los niños de primer grado le hicieran un juramento de lealtad, controlar la internet, prohibir el uso de teléfonos celulares, uniformar a los nicaragüenses en el vestir como lo hacen con su gente, y, si no fuese mucho pedir, establecer campos de trabajos forzados para aquellos que no los vean como los dioses que creen que son.

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