Fitch: crédito en Nicaragua seguirá moderando su crecimiento

La desaceleración de la economía incidirá en un menor crecimiento del crédito en Nicaragua este año, advierte, la agencia calificadora de riesgo

Demanda externa

El Banco Central de Nicaragua (BCN) refleja en sus estimaciones una desaceleración del consumo, que pasó de crecer 5.8 por ciento en 2016 al 3.8 por ciento  en 2017. LA PRENSA/ARCHIVO

El crédito continuará este año moderando su crecimiento. Después de incrementarse como media 21.5 por ciento entre 2012 y 2016 —impulsado por una expansión económica que se situó en 5.2 por ciento en promedio anual— este año Fitch Ratings cree que este continuará con su proceso de crecimiento más lento, tal como se observó el año pasado.

“Desde 2016 se observa una ralentización leve de la economía y de los principales segmentos crediticios (comercio y préstamos personales). Fitch prevé que el crecimiento económico del país en 2018 se modere hacia 4.5 por ciento. Esto implicaría un dinamismo menor para el sector bancario, con un crecimiento crediticio inferior a 15 por ciento”, señala la agencia en su reporte sobre las perspectivas del sector bancario nicaragüense 2018.

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Fitch asegura que la banca se ha favorecido de los años de crecimiento de la economía y este año no será la excepción, aunque de una manera más limitada, dado a la desaceleración del crecimiento económico, el que se ubicará en 4.5 por ciento. Las proyecciones de crecimiento económico del Fitch estarían por encima del 4.3 por ciento estimado esta semana por el Fondo Monetario Internacional.

Y aunque la agencia no prevé mover al terreno negativo a la banca nacional en el corto plazo, señala que esto podría ocurrir si se da un deterioro “sustancial” de la actividad económica y de los deudores, y que por ende, se deterioren los indicadores financieros.

“Los niveles de calidad de los préstamos del sistema nicaragüense se mantendrán similares a los años previos, con indicadores de morosidad bajos, aunque aún con retos asociados a la dolarización elevada de las carteras y el descalce de plazos producido por otorgar préstamos de mediano y largo plazo, financiados mayoritariamente con depósitos a la vista”, indica.

Aumento en la mora

Hasta octubre del año pasado, los préstamos en mora mayor a noventa días representaban el 1 por ciento del total de la cartera, una tasa similar a la de los últimos cinco años.

Este año, sin embargo, se prevé que haya un ligero aumento en la tasa de mora y se ubique en 1.5 por ciento. Esto debido a la “moderación proyectada del crecimiento crediticio”.

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La rentabilidad de la banca seguirá siendo “buena”. “Los retornos operativos podrían disminuir levemente debido a la nueva normativa de provisiones, sin embargo se mantendrán superiores a 3 por ciento de los activos ponderados por riesgo”, precisa.

Lo anterior obedecería en parte a que en la segunda mitad del año pasado la Superintendencia de Banco y Otras Instituciones Financieras implementó una normativa que obliga a la banca aumentar su capacidad para absorber “pérdidas crediticias en situaciones sistémicas adversas”.}

Sector posee capital razonable

Según Fitch Ratings, el sistema bancario de Nicaragua posee niveles de capital razonables para el tamaño y volumen de sus operaciones.

“Los bancos han mantenido su posición patrimonial debido a que en los últimos años su generación interna de capital ha estado alineada con el crecimiento del sector”, indica.

En opinión de Fitch, la reciente aprobación del marco contable con base en Normas Internacionales de Información Financiera, que deberá adoptarse a partir de 2019, no tendrá impacto en la operatividad de los bancos nicaragüenses.

“Un factor relevante a considerar es que el sistema bancario es de tamaño pequeño en relación con sus pares de la región, con activos totales de 7,654 millones de dólares a octubre de 2017, lo que aunado a la penetración bancaria baja continuará incidiendo en sus métricas de crecimiento y desempeño a futuro”, resalta.

164,249.3
millones de córdobas ascendió hasta noviembre del año pasado la cartera de crédito bruta, lo que significó un crecimiento de 21,487.1 millones de córdobas con respecto a igual periodo de 2016.

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