Más que un beisbolista, Norlando Valle pretende ser un gran ingeniero

A Norlando Valle desde pequeño su mamá le enseñó que nadie nace con el número uno en su espalda. El muchacho de 23 años ha empezado a recoger los primeros frutos del sacrificio que ha sembrado a partir de los 9 años, cuando empezó a jugar beisbol con el equipo de las Estrellas de Terrero en León.

orlando Valle fue el de mayor porcentaje de bateo de Nicaragua en la etapa regular de la Serie Latinoamericana con .385 puntos.LAPRENSA/CARLOS VALLE

A Norlando Valle desde pequeño su mamá le enseñó que nadie nace con el número uno en su espalda. El muchacho de 23 años ha empezado a recoger los primeros frutos del sacrificio que ha sembrado a partir de los 9 años, cuando empezó a jugar beisbol con el equipo de las Estrellas de Terrero en León. De origen de una familia de pocos recurso económicos, Valle no se ha desbocado solamente al beisbol, sino que sigue los pasos del pelotero de más admira: Sandor Guido, quien estudió Odontología.

Valle desde que salió en 2010 de la secundaria se preparó con una carrera técnica: Mecánica Automotriz. Ya en 2013 entró al equipo de León en el Campeonato de Beisbol Superior y gracias a los consejos de su mamá, Ángela Miranda, perseveró hasta que le encontraron un hueco. “No fue nada fácil porque yo siempre jugué primera base y en León la primera siempre tiene un dueño y se llama Sandor”, señala.

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Pero no solamente las huellas de Sandor como deportista de élite quiere seguir Valle, sino también como persona. “Recuerdo que cuando llegué al León y sabía que era difícil jugar la primera base, Guido siempre me animaba y me daba consejos. Un día me sorprendió y me regaló un guante, todavía lo guardo en mi casa, me llena de estímulo y (el gesto) habló muy bien del gran ser humano que es”, indicó.

A su tercer año

Valle cursará el tercer año de la carrera de Ingeniería Industrial en la UdeM de León. “Mi mamá siempre me dice que no voy a jugar beisbol toda mi vida y por eso debo estudiar. La verdad que me gusta mucho, aunque debo admitir que muchas clases son pesadas”, relata el muchacho callado y enfocado en sus objetivos en la vida.Siempre sus compañeros de clases le preguntan cómo le va en cada uno de los juegos. “En la final siempre me animaban y cuando no he podido estar para un examen, me los reprograman”, confesó.

Aunque es evidente el progreso de Valle, posee una debilidad: “Me cuesta mucho batearle a los lanzadores zurdos y también cuando me lanzan muy pegado. Me considero un bateador de banda contraria, pero trabajo mucho para estar haciendo ajuste todo el tiempo y mejorar. Para serte sincero no recuerdo una serie en donde me haya ido bien ante Estelí, tienen muchos lanzadores zurdos”, explica el joven quien ha robado la atención del público.

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