Los gremios y la democracia

Los gremios no son un invento reciente, provienen de la organización de los artesanos europeos durante la Edad Media para garantizar el trabajo a sus asociados, su bienestar económico y los sistemas de aprendizaje

Los gremios no son un invento reciente, provienen de la organización de los artesanos europeos durante la Edad Media para garantizar el trabajo a sus asociados, su bienestar económico y los sistemas de aprendizaje y su existencia hace parte de la historia universal.

El papel que tienen en los tiempos modernos apunta a que trasciendan los intereses específicos de los afiliados, sin abandonar su defensa y promoción, y tengan como campo de acción los aspectos que incumben a la sociedad en general. Con mayor razón en estos años difíciles, que están caracterizados por el debilitamiento de la representatividad de los partidos.

Cuando se pronuncian tienen derecho a ser críticos, y el deber de serlo, pero su presencia es un factor de estabilidad institucional. Por eso preocupa que ciertas actuaciones del Gobierno puedan debilitar el papel que están llamados a cumplir.

Dichas actuaciones pueden ser entre otras, las amenazas, el chantaje, las concesiones, etc., todo con el fin de callar o distorsionar la realidad y peor aún cuando los hacen variar en su esencia y los ponen a negociar intereses particulares y no el de las grandes mayorías y sobre todo en la alteración del orden institucional de un país, afectando el futuro de toda una nación.

Hago esta reflexión ya que he estado viendo en los últimos días al gremio de AmCham preparándose para sus elecciones internas y elegir a su nuevo presidente, lo que me invita a solicitarle al gremio AmCham lo siguiente:

1. Que sea una directiva que represente los intereses de la mayoría de sus asociados y no de unos pocos sectores económicos, y sobre todo que sus directivos sean el reflejo de la proporcionalidad de sus miembros.

2. Que sus directores sean en su mayoría personas que estén al frente de sus propias empresas, ya que esto generará la participación directa de los dueños en las decisiones importantes, en conjunto con los directores que representan a las grandes corporaciones empresariales para que juntos generen las mejores decisiones tanto para sus agremiados como para la nación y no solo para que ciertos grupos económicos crezcan al margen de las necesidades de la mayoría, esto les dará la equidad necesaria.

3. Y por último deseo señalar que sus aportes ayuden al futuro del país para lograr enderezar las malas acciones que ha tomado el gobernante de turno y que le exijan las condiciones de estabilidad social, económica y política para este país, por lo tanto hay que exigirle al gobierno que enderece el rumbo y que le dé a este país la restauración de la República, el retorno a la institucionalidad, el respeto a la Constitución, y el derecho democrático de elegir libremente a nuestras autoridades en vez de invertir dinero en tratar de detener en territorio extranjero la sanciones económicas que EE.UU. quiere imponer a Nicaragua, mejor invierta en hacer los mejores esfuerzos con los diferentes actores de la Nación para lograr hacer los cambios que necesita el país para así lograr el mejor crecimiento económico que beneficiará tanto a sus agremiados como al país.

Me parece muy importante señalar que AmCham tiene ciertos valores que forman el fundamento de su misión, siendo su primer valor el siguiente: “Las leyes y la libertad de elección, en economía y en política son los derechos básicos que el gobierno debe garantizar a sus ciudadanos”. Por lo tanto este gremio empresarial está obligado a defender la democracia de este país, y por lo tanto deben de exigir al gobierno el respeto a este derecho y al restablecimiento de la democracia en Nicaragua.

El autor es presidente de Hagamos Democracia.