Cartas al Director

No hay que buscar soluciones para el tráfico ampliando carreteras. Lo más importante —primero— es mejorar el transporte público, como por ejemplo un tren del centro de Managua a Masaya y a Granada

Una obra didáctica

El libro La lucha por el poder, El poder o la guerra, del ingeniero Enrique Bolaños Geyer, recientemente aparecido es la Historia de Nicaragua, pero exclusivamente de la historia política o administrativa del país.

En mis largos cuarenta años de docencia en historia y letras, siempre encontré libros que me informaran a satisfacción sobre las letras universales y nacionales, lo mismo que sobre historia universal para transmitirla a mis alumnos. Nunca un libro de la historia política de Nicaragua confiable, a juicio mío, para que los alumnos resultaran justamente informados siquiera y para despertar en ellos la vocación de análisis sobre nuestra infortunada historia. A deshora para mí —ya no ejerzo el magisterio—, aparece esta obra valiosísima para profesores y estudiantes de historia de Nicaragua. Cada capítulo con sus protagonistas está tratando de manera auténtica por su sencillez y accesibilidad. Parece que don Enrique escribió la lección diaria de la enseñanza de un posible programa a desarrollar sobre la historia patria en el colegio secundario o en la universidad.

Cuando vi en el programa 100% Noticias del Canal 63 comentando el libro a los habituales contertulios, unos de ellos disparaban dardos envenenados contra don Enrique. Supuse, con duda, que el libro contendría comentarios hirientes sobre alguno de los gobernantes, correligionario o amigo de los airados maldicientes. Cuando obtuve el libro y lo leo, no encuentro absolutamente nada ofensivo, falso ni despectivo sobre alguno de los jefes de Estado, presidentes o miembros de la Junta de Gobierno históricos de Nicaragua. Todos son tratados con idéntico respeto, sin exaltación partidaria. Incluso, encuentro sumamente frío el criterio con que están juzgados, para mí, quizá apasionada admiración, sobre varios de los gobernantes de los treinta años. Conclusión: No debe juzgarse un libro sin haberlo leído. A priori, es siempre injusta una opinión favorable o desfavorable.

En la contratapa del libro hay tres opiniones sobre el contenido, hermosas y equilibradas. Están firmados por los doctores Alejandro Serrano Caldera, Carlos Tünnermann Bernheim y Orlando López Selva. Llamó poderosamente mi atención uno de los conceptos del doctor López Selva con el que inicia su comentario, que transcribo: “La obra histórica del expresidente Enrique Bolaños Geyer es concisa y aguda. Revela un trabajo más pedagógico que testimonial”, concepto que comparto a plenitud, ya lo he expresado en lo escrito.

Ahora, que el método de enseñanza secundaria y superior cambiará por disposición gubernamental en Nicaragua, llega la oportunidad para los maestros de historia patria de buscar el sitio virtual donde se encuentra la obra y hacer que el alumnado la busque y se sustente con ella. Las lecciones están hechas de manera fácil y comprensible. Felicitaciones colegas. Yo no tuve esa fortuna.

Magdalena de Rodríguez.

Matagalpa, aniversario y desmonetización

Con mucho ruido se anuncia la fiesta del 156 aniversario: actos culturales, juegos deportivos, ferias y mucho circo sin pan. Pero nada nuevo. El nuevo alcalde, que sigue siendo el mismo que siempre designa el Consejo Supremo Electoral del famoso Roberto Rivas. Este alcalde vitalicio que gana con o sin votos no dice nada sobre las declaraciones públicas de Lenín Cerna sobre que este es el municipio donde campea la corrupción estatal. No dice nada sobre la denuncia que hizo la auditora sandinista Socorro Gauna en un mal manejo en cuatro millones de córdobas.

Pero que este aniversario no sea solo para entristecernos. Nos alegra con tan solo recordar los grandes alcaldes que hemos tenido los matagalpinos, como Julio Cisne Páez y Francisco Arauz Blandón.

Por otra parte, no se puede olvidar que en el Día del Amor y la Amistad, el 14 de febrero de 1988, mediante la “operación Bertha” se realizó el más grande robo de la historia contra la indefensa población. Mediante la Ley 306, de la conversión monetaria o desmonetización, le quitaron tres ceros a nuestra moneda y la devaluaron en un tres mil por ciento. Existían billetes resellados de diez millones, cifra máxima que cambiaban los bancos y te entregaban diez mil córdobas nuevos, el resto de millones quedaban depositados a la espera que el Banco Central (BC) anunciara la fecha en que podíamos retirar los depósitos. Han pasado treinta años y el esperado anuncio del BC aun no llega. Pero unos días antes llegaron muchos camiones militares a grandes centros comerciales y barrieron con toda la mercadería pagando con el billete viejo que le quedaban pocas horas de vida.

Con este asalto legal pero no honrado, muchos comerciantes quebraron y se fueron al exilio, algunos se suicidaron. A la juventud parece no interesarle estos temas que son los que nos tienen como nación pobre y corrupta. La mayoría de medios de comunicación fueron comprados con fondos del Estado pero están al servicio de la familia gobernante que censura lo que no es de su agrado incluidos Claribel Alegría (q.e.p.d.) y Sergio Ramírez, que pusieron muy en alto nuestra nación con los premios literarios internacionales Reina Sofía y Cervantes. Dios salve a Nicaragua.

Leopoldo Villalta López.

Túneles para el tráfico

No hay que buscar soluciones para el tráfico ampliando carreteras. Lo más importante —primero— es mejorar el transporte público, como por ejemplo un tren del centro de Managua a Masaya y a Granada o buses hasta como las 11:00 horas de la noche en Managua.

Hace como tres años se informó en LA PRENSA sobre un proyecto de hacer un túnel del Zumen para Ticuantepe. No se hizo. Se amplió la Carretera a Masaya a seis carriles. Para en vano, porque ahora hay más tráfico como nunca.

Vamos a tener pasos a desnivel nuevos en Managua: a) la Rotonda del Periodista, b) Enel Central; c) Rotonda Rubén Darío y todavía en d) Cristo Rey. Absurdo.

Llegaremos a un punto en que la ciudad de Managua será inhabitable. Hay que construir túneles para meter el tráfico, sobre todo el pesado, abajo de la tierra, y que “arriba” pueda vivir bien la gente, los niños y las familias de los trabajadores que tienen que llegar siempre a tiempo a sus respectivos trabajos.

En mi país, Suiza, de 8.5 millones de habitantes, hay como cuatro millones de carros. También demasiado, pero los únicos policías que se ven en las calles son para proteger a los escolares. El resto son cámaras para controlar el exceso de velocidad, la multa llega por correo a la casa y se paga, como aquí en Nicaragua, por el banco, pero en Suiza también por el correo.

Werner Horbaty.

Respeto a la bandera

En los tiempos de la Guardia Nacional (GN) la honra a la Bandera Nacional era un espectáculo público en todos los comandos de Nicaragua: por la mañana cuando se izaba y por la tarde cuando se arriaba.

En Matagalpa, cuando los estudiantes íbamos a clases y regresábamos a nuestros hogares, pasando por el comando de la GN, teníamos que quedarnos como estatuas, al igual que los demás ciudadanos que circulaban por ese sitio en ese momento. Un reconocido galeno matagalpino que pasaba por el comando de la GN cuando izaban la Bandera Nacional, siguió caminando hacia el entonces Hospital San Vicente sin detenerse. Lo fueron a traer y como castigo lo obligaron a hacer cien reverencias a la Bandera Nacional.

Salvador Pérez González.

Foto equivocada

En la sección Voces del sábado 3 de febrero, en el artículo titulado: “Humanismo de un abogado del Cenidh”, por error se publicó la foto del economista Edmundo Jarquín en vez de la del autor de dicho artículo, el periodista Guillermo Cortés Domínguez.

Lamentamos el error y ofrecemos nuestras disculpas.

El editor.

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