Mapa detalla dónde están las tierras más fértiles de Nicaragua

Nuevo mapa detalla los rangos de fertilidad de los suelos del país a partir de la presencia de materia orgánica y aconseja las prácticas que puede implementarse para compensar las carencias

Mientras en la región central del país la pérdida de materia orgánica y con ello la fertilidad del suelo es provocada porque la actividad agrícola se realiza principalmente en laderas, en el Pacífico la disminución de la capa superficial del suelo es ocasionada por malas prácticas agrícolas, entre ellas el establecimiento de monocultivos que favorecen la erosión. Estas son algunas de las conclusiones que recoge el Mapa Factores de Fertilidad de los Suelos de Nicaragua, presentado recientemente por las autoridades.

Dicha colección de mapas que se realiza por primera vez en el país servirá de referencia para el establecimiento de cultivos, especialmente entre los pequeños y medianos productores que no tienen capacidad de costear la realización de análisis de suelo en laboratorios especializados.

Puede leer también: Un nuevo reto: el suelo se acidifica

“Sin embargo, no sustituyen las observaciones de campo para determinar la disponibilidad de todos estos elementos y las condiciones del suelo, pero sabiendo que eso tiene un alto costo, lo que pretendemos con estos mapas es ayudar a los productores que no pueden pagar este tipo de análisis y darles un indicativo de lo que deben hacer”, dice Fernando Jara, docente de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y coordinador nacional del grupo gestor de mapeo digital de suelo.

A partir de datos recopilados en campo y procesados en laboratorios especializados se determinó la presencia de los principales factores químicos que inciden en la fertilidad de los suelos. Luego se analizaron y cartografiaron los seis que más inciden en la fertilidad: presencia de materia orgánica, pH del suelo, fósforo disponible, potasio disponible, capacidad de intercambio catiónico y porcentaje de saturación de bases.

Ampliar infografía aquí:

Establece fertilidad

Con base en estos resultados se determinó, entre otras cosas, que en la mayor parte de los suelos de la franja del Pacífico y algunas zonas del Norte y Centro de Nicaragua se registra entre 3 y 4 por ciento de presencia de materia orgánica, lo que determina una fertilidad moderada. En cambio, en el Caribe y parte de la zona Sur del país la presencia de los factores químicos analizados es mayor o igual al 4 por ciento, por lo que la fertilidad es alta, dice el mapa.

“Pero debemos aclarar que toda la información que incluyen los mapas depende de las observaciones de campo que se han realizado y en la zona del Caribe hay áreas donde no tenemos disponibilidad de observación y obtuvimos la información a través de otras organizaciones, por lo que tenemos incertidumbre. Será hasta en la próxima etapa del proyecto que iremos a medir para incluir información más fidedigna”, admite Jara.

También le puede interesar: Analizar los suelos es clave para elevar la productividad

Según el coordinador del grupo que elaboró los mapas, los seis elementos que se analizaron son los que generalmente las plantas necesitan para reproducirse, entonces su disponibilidad es lo que indica la baja o alta fertilidad de cada suelo.

Esta colección que incluye seis mapas, uno por cada factor analizado, será actualizada constantemente con la información que se obtenga en el trabajo de campo que realicen los especialistas que integran el grupo gestor de mapeo digital de suelo.

Fertilidad no es determinante

En dicho grupo participan funcionarios del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio Agropecuario (Mag), la Universidad Nacional Agraria (UNA), la Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León) y la Católica del Trópico Seco (Ucatse) y Catolic Relief Services (CRS) que financió el proyecto.

No obstante, los especialistas aclaran que la presencia de estos elementos, aunque indica el rango de fertilidad del suelo, no es determinante para el desarrollo del cultivo, ya que también inciden otros elementos como la disponibilidad de agua, las buenas prácticas que incluyen un adecuado manejo del suelo y la rotación de cultivos, entre otros.

Le podría interesar también: Bancos de semilla elevan productividad

Esto explica porque la franja del Pacífico, aunque tiene fertilidad moderada es más productiva que el Caribe, donde a fertilidad es alta.

“Esa fertilidad moderada en el Pacífico se compensa por una mayor disponibilidad de agua superficial que es utilizada para riego y por el tipo de suelo, ya que en su mayoría son áreas planas que no permiten erosión hídrica (por corrientes). Esto les da ventaja sobre los suelos del Caribe que tienen fertilidad alta, pero carecen de estos otros elementos”, dice Jara.

Compensar carencias

Según el mapa, otro de sus aportes es que al determinar el rango de fertilidad del suelo permite buscar mecanismos para compensar las deficiencias y con ello garantizar el mejor desarrollo de los cultivos.
Para compensar las deficiencias de materia orgánica, es fundamental la disponibilidad de agua y a eso hay que sumarle, de acuerdo con las necesidades de cada cultivo, la implementación de buenas prácticas de manejo del suelo.

“Estas buenas prácticas van orientadas a reducir el deterioro del suelo, evitando la erosión. Por ejemplo, para evitar la erosión del suelo se puede sembrar en terrazas o graditas. También se pueden incorporar los rastrojos que quedan cuando se sacan las cosechas, ya que al ser absorbidos por el suelo se recupera la materia orgánica perdida”, detalla Jara.

El especialista añade que una tercera práctica que se puede implementar es la rotación del cultivo, ya que al alternar los productos estos demandan del suelo diferentes elementos, en cambio los monocultivos como la caña de azúcar, el maní o la palma africana están de forma permanente demandando el mismo elemento y esto deteriora el suelo.

Lea también: Mapa revela qué produce cada departamento de Nicaragua

“Además, en este tipo de cultivos se suma la tecnificación que han experimentado algunos de ellos, ya que la maquinaria provoca lo que llamamos compactación del suelo, que implica remover veinte o treinta centímetros superficiales de suelo y compactación en las capas inferiores”, detalla Jara.

Jara aclara que en el caso del café, pese a ser un cultivo permanente no causa los daños que provocan otros monocultivos, ya que requiere sombra y las musáceas y las áreas de bosque que se utilizan para ello al demandar otros elementos del suelo, realizan la función de un cultivo de rotación.

¿De dónde surge?

Según el Mapa Factores de Fertilidad de los Suelos de Nicaragua, la materia orgánica se forma a partir de residuos de origen animal o vegetal que se incorporan al suelo durante los procesos naturales de descomposición.
Y para que un suelo presente óptimos rendimientos en la actividad agrícola debe contener un alto porcentaje de materia orgánica, ya que esta favorece la liberación de los nutrientes contenidos en los suelos para ser aprovechados por las plantaciones.

Es por ello que en los suelos con altos niveles de materia orgánica y con la implementación de prácticas de manejo adecuada, se pueden obtener una mayor productividad.

Mapa para cada cultivo

La presentación del Mapa de Factores de Fertilidad de los Suelos de Nicaragua es el primer paso de un proyecto que ya prepara mapas de fertilidad para cada cultivo del país, dice Fernando Jara, docente de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y coordinador nacional del grupo gestor de mapeo digital de suelo.

“Nosotros seguimos trabajando en esto para elaborar mapas de fertilidad para los cultivos, el de ahora determina la fertilidad media, alta y baja de los suelos del país, pero si quiero sembrar un producto necesito información más específica sobre la demanda de cada cultivo y eso se llama evaluación de tierra. Estos mapas dirán lo que se puede sembrar en cada lugar y nos podría tomar unos dos años más de trabajo”, dice Jara y añade que es la primera vez que el país cuenta con mapas de este tipo.