Mercado laboral de Nicaragua desecha a trabajadores mayores de 40 años

Esta discriminación, según fuentes relacionadas con el reclutamiento de personal consultadas por LA PRENSA, es cada vez más común entre las empresas de capital nacional y en menor medida entre las extranjeras.

salario mínimo, Cosep

El daño ya está hecho y solo una pronta solución evitaría mayor repercusión económica en Nicaragua. LA PRENSA/ ARCHIVO

El mercado laboral formal está desechando a los trabajadores mayores de 40 años, lo que está provocando que estos se refugien en la informalidad, donde consiguen salarios precarios. El síntoma más evidente de esta exclusión son las propias convocatorias de empleo, donde se ha vuelto común en los requisitos tener menos de 35 años de edad para poder aspirar a una plaza.

Esta discriminación, según fuentes relacionadas con el reclutamiento de personal consultadas por LA PRENSA, es cada vez más común entre las empresas de capital nacional y en menor medida entre las extranjeras.

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Según la última base de datos de la Encuesta Continua de Hogares correspondiente al cuarto trimestre de 2012, publicada por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), el empleo por cuenta propia —que suele ser informal y precario— se comienza a ensanchar a partir de los 35 años y gana más fuerza tras cruzar la barrera de los 45 años.

El problema es que a ese segmento poblacional —que en su mayoría tienen experiencia— no solo les preocupa un salario fijo, sino las condiciones laborales, atención médica y acumular semanas cotizadas para obtener una pensión de vejez.

Una lucha constante

Desde la convocatoria en las plazas laborales, en medios tradicionales y bolsas de trabajo digitales, inicia la lucha para quienes superan los 40 años y desean trabajar.

Antonio Sequeira —nombre ficticio— es ingeniero industrial con 11 años de experiencia. En muchas ocasiones ha intentado optar a través de las bolsas de trabajo a plazas afines a su profesión, pero cuando la empresa establece un límite de edad para los candidatos, el sistema automáticamente descarta a los que pasan ese límite.

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“Ahorita yo tengo 41 años y en la mayoría de las plazas te piden máximo 36 años (de edad), yo intento mandarlo para ver si por mi experiencia cambian de opinión (y lo contratan), pero automáticamente el sistema me rebota mi currículum. Eso es triste porque te das cuenta que no tenés oportunidad de demostrar tus conocimientos”, relató Sequeira. En la actualidad él está laborando, pero aspira a otro puesto y salario.

El caso de Silvia Siria, de 51 años, es más difícil porque en 2016 quedó desempleada, es administradora de empresas con un posgrado en proyectos y habla inglés, con 15 años de experiencia; sin embargo, no logra encontrar trabajo.

Si bien la situación laboral de ellos es diferente, en lo que sí coinciden es en la barrera que se encuentran al momento que aspiran a un puesto de trabajo.

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“Mi trabajo (anterior) era de selección de personal y uno hace parámetros de contratación”, cuenta Siria, quien asegura que cuando el organismo internacional para el que ella trabajaba cerró, ella empezó a buscar trabajo. “Yo cumplía con toditos los parámetros y no me llamaban ni para la preselección, dejé de aplicar por eso, porque pensé que era por la edad”, señaló Siria.

Siria aseveró que la mayoría de las plazas están dirigidas a personas menores de 35 años. “Cuando decían que era mayor de 35 años yo no aplicaba, porque yo sabía que no me iban a contratar, pero cuando decían que eran puestos que no pedían edad, yo apliqué pero nunca me llamaron”, lamenta.

Las empresas son las que discriminan por la edad

Según Chris Kraudy, gerente de país de la bolsa de trabajo Tecoloco.com, la caracterización de un puesto de trabajo es determinado por la empresa que compra el acceso a la plataforma y que el 40 por ciento de las compañías, principalmente de capital nacional, son las que tienen mayor fijación con los límites de edad.

“Nosotros no podemos hacer nada, solamente asesorar al cliente y decirle, ¿por qué no extienden un poco más el rango de edades tal vez de los 45 a 47 años, a los 48 años? (…). Nosotros vemos que los rangos de edad no son tan importantes como lo puede gestionar la empresa. Es una cuestión de cultura, porque en los otros países como los de Europa nuestras empresas que manejan esas bolsas de empleo no tienen este problema”, detalló Kraudy.

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Lázaro Parodi, gerente de negocio de Todobusco.com, dice que la mayoría de las empresas que solicitan trabajadores están más enfocadas a actividades comerciales y a que a medida que aumenta la edad la participación en la bolsa de trabajo va disminuyendo.

“EmpleoBusco cuenta con una cartera significativa de puestos gerenciales y de dirección. Los filtros y alertas que presenta la plataforma permite poder acceder a los puestos o los perfiles buscados que más se ajustan a los requerimientos de reclutamiento para las empresas o para ubicar la propuesta laboral más atractiva para los aplicantes”, detalló Parodi.

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Los candidatos a un empleo de 35 a 44 años en la bolsa de trabajo EmpleoBusco representan el 22.17 por ciento, de 45 a 54 años alcanzan el 16.53 por ciento y de 25 a 34 años,  que es el período donde se considera con mayor plenitud laboral de los nicaragüenses, alcanzan el 33.28 por ciento, y de los 55 a 64 años son el 9.62 por ciento del total de los aspirantes, mientras que los mayores de 65 años son el 3.45 por ciento.

En Costa Rica es penado poner límite de edad

Además Kraudy agregó que en Nicaragua, Honduras y Guatemala existen las mismas políticas de filtrar los currículum por la edad, de acuerdo con la demanda de la empresa, pero en el caso de Costa Rica es penado ejecutar ese tipo de filtros, “ahí no podés discriminar por edad”.

La recopilación de datos del economista Adolfo Acevedo detalla que los nicaragüenses a partir de los 35 años su participación en el mercado laboral formal se va reduciendo y se va ensanchando la intervención en actividades informales o por cuenta propia.

Muchos quedarán sin pensión completa

“Un caso más dramático sería si las personas mayores de 45 o 50 años no han logrado acumular el número de semanas cotizadas necesarias para jubilarse y necesitasen encontrar empleo para poder completarlas. En este caso, debido a la extrema dificultad que existe para que puedan encontrar empleo, posiblemente jamás llegarían a jubilarse y tendrían que esperar hasta alcanzar la nueva edad de jubilación para recibir una pensión reducida (si esta se mantiene)”, alerta Acevedo.

¿Cuándo inician a trabajar los nicas?

La vida laboral de los nicaragüenses con algún tipo de formación inicia entre los 18 y 20 años, pero por la precariedad del mercado formal en el país no es fácil mantenerse a lo largo del tiempo empleado en la formalidad. Para que un trabajador pueda alcanzar las 750 cotizaciones que son las correspondientes para la pensión mínima de vejez, tendría que trabajar 15 años en el mercado laboral formal.

“Si logran completar el número de semanas necesarias para jubilarse podrán retirarse a los 60 años y desde el punto de vista legal pueden escoger seguir trabajando y cotizando más tiempo para alcanzar una mayor pensión. Teóricamente la vida laboral sería de unos 40 años, pero el período que se permanece ocupado en el sector formal suele ser, en promedio, muchísimo menor”, advierte Acevedo.

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En el caso de las personas sin ninguna preparación que dejan la escuela por las condiciones económicas, la edad laboral inicia entre los 13 a 15 años, lo que genera menor productividad en sus funciones y tienen más probabilidades de mantenerse en la informalidad.

Siria aseguró que cotizó más de 1,300 semanas, pero por su edad no puede jubilarse con base en su último salario de mil dólares que devengaba en una organización internacional.

“El problema que tengo ahorita es que estoy pagando el facultativo que está bajando toditas mis cotizaciones. Lo pago porque necesito salud y no puedo pagarlo (servicio de Salud), más que por el INSS (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social) entonces, ese sistema está bajando mis cotizaciones para mi pensión”, aseveró Siria.

Acevedo señaló que la última vez que el INSS informó sobre los años promedio de cotización de los afiliados fue en 2013. “Esa cifra correspondía a 22 años, pero ese es un promedio y los promedios ocultan muchas desigualdades”, agrega.

¿Qué pierden las empresas?

Esas desigualdades en el acceso a una plaza laboral también impactan en la alta rotación de personal, dice Sofía Calderón, socia consultora de Deloitte, pues los estudios que han realizado reflejan que las personas mayores muestran mayor estabilidad y son colaboradores más comprometidos con la institución.

A su vez mencionó que esa tendencia (la preferencia por los jóvenes) en el reclutamiento de personal ocurre a nivel de Latinoamérica; sin embargo, Calderón admitió que “varía mucho en función de la empresa, el giro de negocio de la misma y sobre todo sus políticas de atracción de talento”.

Calderón también resaltó que “si bien es cierto que las búsquedas deben acotar muy bien el perfil y los requerimientos, pero con parámetros técnicos y competencias blandas (trabajar en equipo, ser proactivo) manteniendo siempre el enfoque inclusivo. No es conveniente que las empresas pauten anuncios restrictivos o discriminatorios hacia afiliación, raza, edad, creencia, entre otros”.

Jóvenes sin experiencia,  en el otro extremo

En el otro extremo están los jóvenes de 18 a 22 años que no son atractivos para ocupar un puesto de trabajo. Rodrigo Ibarra, presidente de Emprendedores Juveniles que ejecuta el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), manifiesta que la falta de experiencia o preparación en algunos aspectos limita a ese segmento de jóvenes a optar a un trabajo formal.

“En Nicaragua es un problema generalizado, pero creo que las plazas de trabajo deben estar más enfocadas en aspectos de educación y formación que en la edad, los jóvenes se ven excluidos y por eso la mayoría opta por realizar sus emprendimientos”, expresó Ibarra.

Entre los 27 y 35 años es la edad más cotizada por las empresas de Nicaragua. “La mayoría son centrados en esa edad, han logrado vivir en una era tecnológica, se adaptan al cambio”, dice Kraudy.
Las estadísticas de EmpleoBusco detallan que los jóvenes entre 18 y 24 años representan el 14.94 por ciento del total de los aspirantes en un mes.

Visión errada de las empresas

Silvia Siria, desempleada a los 51 años, lamentó que las empresas en su mayoría piensan que contratar a una persona mayor de 40 años es sinónimo de altos salarios, permisos para asistir a consultas y subsidios, “pero no ven más allá que uno puede negociar el salario, porque lo que necesitamos es algo seguro, que somos productivos porque la experiencia te da agilidad, que nos comprometemos porque no queremos estar en el mercado informal, que sería nuestra única salida”.

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