Nicaragua no gana en los últimos 18 juegos amistosos ante Cuba

La última vez que se derrotó a Cuba en una serie de este tipo fue el domingo 30 de septiembre del 2001, cuando los cubanos trajeron a Nicaragua un equipo B.

Nicaragua, Cuba, Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado

Nicaragua ganó oro en Béisbol en los Juegos Centroamericanos, pero ahora tiene un reto mayor. LA PRENSA/M.ESQUIVEL

Con jugadores profesionales o aficionados, con bate de madera o aluminio, en juegos oficiales o amistosos, vencer a Cuba ha sido una especie de misión imposible para Nicaragua en cualquier época y ahora no es la excepción.

Es por eso que el mánager de la Selección Nacional de Nicaragua, Julio Sánchez, ha dicho que la aspiración es sacarle al menos un juego a Cuba, en la serie amistosa de tres partidos que inicia mañana en el Estadio Nacional Dennis Martínez.

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La última vez que se derrotó a Cuba en una serie de este tipo fue el domingo 30 de septiembre del 2001, cuando los cubanos trajeron a Nicaragua un equipo B, en el cual Frederich Cepeda daba sus primeros pasos a nivel internacional. Los nicas ganaron cuatro de seis partidos, luego que un mes antes sucumbieron seis veces frente a un escuadrón antillano de mayor fortaleza.

Desde entonces, lo más que se ha conseguido es un empate, también en suelo pinolero, en donde se le ha dado más batalla a los fieros cubanos. Nicaragua lleva 18 partidos amistosos consecutivos sin ganarle a Cuba.

No obstante, en esa hilera de descalabros, hay varios partidos que valen la pena recordarse, como el del 23 de febrero del 2006 en el estadio Latinoamericano de La Habana, en donde Wilton López estaba derrotando 3-2 a los antillanos, antes que Alexei Ramírez empatara el juego con un jonrón en el cuarto y Ariel Pestano diera la ventaja con un doblete productor en el sexto.

En 2012, la vez anterior que el equipo cubano vino al país, Álvaro López, quien ese año tuvo balance de 18-0 en el Pomares, maniató a los cubanos durante 5.2 entradas sin permitir carrera. Wilder Rayo y Justo Pérez extendieron el dominio y Nicaragua abrió el marcador en el séptimo, pero Diego Sandino y José Luis Sáenz no pudieron sostener la ventaja en el octavo y frente a más de 15 mil personas en el viejo Estadio Nacional, sufrimos un doloroso revés 2-1.

En el cuarto juego de esa misma serie, Nicaragua logró un empate 1-1 con Cuba, con una magnífica labor monticular de Berman Espinoza.

El último juego amistoso entre Cuba y Nicaragua es también uno de los más inolvidables, porque ambos equipos se trenzaron en una guerra de batazos que favoreció 18-14 a los isleños. En la mayor prueba de irrespeto del bateo pinolero ante los cubanos, descargaron 17 hits, incluyendo dos jonrones de Renato Morales y uno de Ramón Flores.

Moncho se voló la cerca con las bases llenas en el primer inning contra Erlis Casanova para poner la pizarra 4-0, pero Cuba respondió con ocho anotaciones en el cierre del primero.

Nicaragua no bajó el gas y un cuadrangular de Renato en el segundo frente a Frank Monieth, impulsó dos en medio de un racimo de tres, y el mismo Renato tumbó la cerca con los costales repletos en el tercero ante Yusmel Velásquez, para darle vuelta a la pizarra y colocar arriba a los nicas 13-11.

El juego estaba 14-14 en el fondo del noveno inning, cuando Yurisbel Gracial sacudió a Jayson Aburto con un Grand Slam para dejar tendido a los nicas.