BID recomienda más reformas fiscales a Centroamérica

Centroamérica y República Dominicana cerraron el 2017 con un déficit fiscal promedio calculado en 2,3 por ciento.

Vista panorámica de Managua / LA PRENSA / Getty Images

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Centroamérica y República Dominicana cerraron el 2017 con un déficit fiscal promedio calculado en 2,3 por ciento, con una perspectiva de que el indicador llegue al 2,4 por ciento en el 2018, sostiene un informe del BID que recomienda a la región más reformas fiscales en el gasto corriente y en los ingresos.

El informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), difundido esta semana, habla de una «consolidación fiscal» en la región.

El estudio «Crecimiento inclusivo: Retos y oportunidades para Centroamérica y República Dominicana», señala sin embargo que la consolidación fiscal «no ha sido uniforme» en el área, que integran Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Belice y República Dominicana.

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En ese sentido, el coordinador del estudio, Jordi Prat, comentó a Acan-Efe que la región debería «aumentar» el llamado «buffer fiscal», que es el «margen para enfrentar» eventuales crisis.

«Ahorrar para los tiempos de vacas flacas», añadió el economista, que recordó que «justo antes de la crisis financiera» del 2008 «todos los países de la región tenían posiciones fiscales relativamente buenas, déficit pequeños y deudas que venía cayendo».

Ello permitió una rápida expansión del gasto con el impulso de «programas sociales o salarios públicos», lo que a la postre causó un deterioro fiscal.

El estudio del BID indica que «para atender la crisis del 2008-2009, los países se embarcaron en políticas anticíclicas que dejaron déficits fiscales que persisten».

Precisa que entre 2010 y 2014, el déficit fiscal promedio de los países centroamericanos y República Dominicana fue de 2,9 por ciento del producto interno bruto (PIB) y para el 2016 se ubicó en el 2,5 por ciento.

El informe dice que «para el 2018, el resultado fiscal esperado sería de 2,4 por ciento del PIB, es decir, mayor al del 2017», una expectativa que «refleja la naturaleza del ajuste que ha venido haciendo la región».

Así, explica que «en general los países han hecho progresos en temas de administración tributaria y control de gasto, en particular gasto de inversión», pero aclara que «este tipo de ajuste no es fácil de predecir».

El escenario fiscal, continúa el análisis del BID, «pone de manifiesto los límites de las políticas de ajuste que se han hecho».

«Por un lado, la reducción del gasto de inversión tiene un límite y sus consecuencias se ven en los déficits de infraestructura», indica el informe.

Añade que además, «si bien la región tenía deficiencias de administración tributaria que ha venido corrigiendo, las demandas sociales, así como la necesidad de mejoras en el resultado fiscal para generar buffers fiscales que le permitan a la región enfrentar crisis adversas, generan presión sobre los ingresos».

Por lo tanto, subraya el estudio, «va a ser necesario plantearse reformas fiscales que contemplen acciones estructurales (de largo plazo), tanto en el gasto (en particular el gasto corriente) como en el ingreso».

«En resumen, en un contexto externo relativamente favorable para la región, parecería que se están dando los ajustes necesarios. Sin embargo, queda aún un largo camino por recorrer y persiste el reto de que la región acelere su crecimiento», de acuerdo al estudio del multilateral.

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