Talibanes envían una propuesta de diálogo a Estados Unidos

Los talibanes están dispuestos a reunirse con representantes del Gobierno estadounidense a través de su oficina política en Catar

talibanes, Estados Unidos

El pasado 14 de febrero los talibanes ya habían mandado un mensaje al «pueblo estadounidense». LA PRENSA/EFE

Los talibanes lanzaron este lunes una propuesta directa de diálogo a Estados Unidos en el primer mensaje de este tipo que mandan abiertamente tras años negándose a conversar con el Gobierno afgano y Washington, y en momentos en que Kabul intensifica sus esfuerzos de paz con varias facciones insurgentes.

En un comunicado presentado como una respuesta directa a unas declaraciones de la responsable del Departamento de Estado de EE.UU. para el Sur y Centro de Asia, Alice G. Wells, los talibanes indicaron que están dispuestos a reunirse con representantes del Gobierno estadounidense a través de su oficina política en Catar. «La oficina política del Emirato Islámico de Afganistán (como se autodenominan los talibanes) llama a los oficiales estadounidenses a hablar directamente con la oficina política del Emirato Islámico sobre una solución pacífica a la disyuntiva afgana», apuntó el departamento catarí de la formación insurgente en un comunicado difundido en Kabul.

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«Ayudará a encontrar una solución si Estados Unidos acepta las demandas legítimas de la gente afgana y envía sus propias preocupaciones y peticiones para su discusión al Emirato Islámico a través de un canal pacífico», dijeron en la nota.

Los talibanes hicieron la propuesta después de que Wells asegurara días atrás que Estados Unidos había mantenido la puerta abierta al diálogo con los insurgentes. En su respuesta, el grupo afirma que «la cuestión afgana no puede ser resuelta militarmente» y Estados Unidos debe buscar una estrategia de paz en lugar de guerra. «Las estrategias militares que repetidamente se han probado en Afganistán en los últimos 17 años solo intensificarán y prolongarán la guerra. Y esto no va en el interés de nadie», agregan en el texto.

La formación no detalló cuáles son las demandas de los «afganos», pero su principal requerimiento hasta la fecha ha sido la retirada de las tropas internacionales y el fin de la invasión estadounidense iniciada en 2001 para derrocar al régimen talibán.

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El pasado 14 de febrero los talibanes ya habían mandado un mensaje al «pueblo estadounidense» en el que le pedían que hiciera presión para que su Gobierno terminara la «ocupación» de Afganistán y así apostar por una vía dialogada.

El nuevo mensaje de los talibanes se produce en un contexto de creciente presión para los insurgentes, mientras el Gobierno afgano mantiene un proceso de acercamiento con facciones talibanes en Turquía con vistas a iniciar un proceso de paz. El principal grupo insurgente, el que responde al mulá Haibatullah, rechazó ese diálogo en Turquía. Paralelamente, el Gobierno de Estados Unidos ha puesto una presión mayor sobre Pakistán, a cuyo Gobierno Kabul responsabiliza de dar cobijo a los talibanes, y que ha comenzado a variar su política antiterrorista.

El viraje

El viraje se ha producido después de que Washington anunciara la suspensión de la ayuda a través de los Fondos de Apoyo a la Coalición (CSF) en Pakistán, que asciende a 900 millones de dólares. Días atrás Mohammad Hanif Atmar, asesor de Seguridad Nacional del presidente Ashraf Gani, afirmó que el Gobierno afgano había pedido a Catar cerrar la oficina política de los insurgentes, que se abrió en ese país con el respaldo afgano en 2013 con el fin de abrir un canal permanente de comunicación y diálogo.

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Atmar señaló al medio Asharq Al-Awsat que la petición obedecía a que la oficina «no ha tenido resultado positivo en términos de facilitar las conversaciones de paz con el grupo en Afganistán».

Los talibanes hicieron un contacto inicial con el Gobierno afgano en Pakistán en julio de 2015, pero el proceso quedó suspendido pocos días después al conocerse la muerte del fundador del movimiento insurgente, el mulá Omar, dos años antes.

Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas tras el final en 2015 de la misión de combate de la OTAN, que hizo al anterior presidente estadounidense, Barack Obama, frenar los planes de salida definitiva del país.

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El actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, anunció el pasado agosto una nueva estrategia para Afganistán que incluía el aumento de tropas hasta los 14.000 soldados y una postura dura hacia Pakistán.

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