Procuraduría General entrega Casa del Obrero a hermanas Ballesteros en Rivas

La PGR también entregó a las afectadas la respectiva carta de no objeción para que las instancias correspondientes realicen el trámite de registro de la propiedad

Las hermanas Siomara y Vilma Ballesteros Tenorio podrán inscribir a sus nombres esta propiedad en Rivas, luego que la PGR por fin entregó una carta de no objeción y devolvió el bien a sus dueñas. LA PRENSA/R. VILLARREAL

La mañana de este martes la Procuraduría General de la República (PGR) regresó la antigua Casa del Obrero de Rivas a las hermanas Siomara y Vilma Ballesteros Tenorio, luego que esta institución del Estado ocupara el inmueble por cinco años e impidiera que las propietarias inscribieran el inmueble en el Registro Público de la propiedad de Rivas.

La PGR también entregó a las afectadas la respectiva carta de no objeción para que las instancias correspondientes realicen el trámite de registro de la propiedad.

Varias instituciones públicas habían puesto como traba la carta de no objeción de la PGR, pero ahora deben facilitar los documentos requeridos (como certificado catastral, solvencia municipal de la Alcaldía de Rivas y avalúo de la Dirección General de Ingresos) para su debida inscripción en el Registro Público de la propiedad.

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De acuerdo con el abogado Róger Pérez Aguilar, apoderado legal de las hermanas Ballesteros Tenorio, la entrega de la casa la hizo efectiva el procurador departamental de Rivas, Yader Chavarría, luego que la tarde del lunes el procurador general de la República, Hernán Estrada Santamaría, entregó la carta de no objeción a las dos mujeres rivenses.

La carta con fecha del 5 de marzo de 2018 está dirigida al registrador de la propiedad en Rivas, Pedro Muñoz Carranza, y detalla que el bien inscrito con registro “25655, tomo 263, folio 229, asiento 1º de la columna de inscripciones, sección de derechos reales, del libro de propiedades del Registro a su cargo; que perteneció a la Central Sandinista de Trabajadores, vendiendo estos a las señoras Vilma Ballesteros Tenorio y Siomara Ballesteros Tenorio, del cual no existe objeción de parte del Estado, para que las señoras antes mencionadas, procedan a la inscripción de dicho bien”.
Pérez Aguilar detalló que producto de la ocupación del inmueble por cinco años por parte de la PGR, sin ningún tipo de mantenimiento, la casa presenta varias paredes con notable deterioro, igual daño hay en parte del piso y el techo de teja.

“Creo que ellas tendrán que buscar un arquitecto para que les haga una evaluación del inmueble y ver si se puede restaurar o si es mejor volver a construir las partes afectadas”, explicó Pérez Aguilar.

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La antigua casa de adobe, de amplios corredores, con parte de su techo de tejas de barro, fue comprada por las hermanas Ballesteros Tenorio en marzo de 2013 a la Central Sandinista de Trabajadores (CST) por un monto de 300 mil dólares, de los cuales 250 mil dólares fueron financiados por una entidad bancaria y los otros 50 mil dólares eran parte de los ahorros de estas dos mujeres dedicadas al negocio de la panificación.

La casa sería hipotecada por la entidad financiera hasta que las hermanas cancelaran la deuda, pero ni las hermanas ni el banco habían podido inscribir la propiedad ni la hipoteca, por el impedimento de la PGR, por lo que la entidad financiera procedió a cobrar la deuda por la vía judicial.

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El Juzgado le adjudicó tres propiedades al banco que pertenecían a las dos hermanas, valoradas en más de 400 mil dólares y que fueron adquiridas producto del trabajo de ambas durante décadas de dedicarse a la elaboración de pan y repostería en Rivas.

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