La historia, Churchill y Hollywood

El primer ministro Winston Churchill en su libro no se explica por qué Hitler ordenó detener el avance alemán que ya había perforado la Línea Maginot y avanzaba persiguiendo al ejército aliado

Poseo, desde hace años los libros escritos por el expremier Winston Spencer Churchill sobre la historia de la II Guerra Mundial y tras ver |la película Los años oscuros, releí la versión del premier sobre el episodio Dunquerque, pues el filme está focalizado en estos días.

Ignoro por qué los libretistas de Hollywood, quienes supuestamente adaptan los hechos históricos a la realización de los filmes caen en el desbarro de distorsionar la historia, teniendo la disponibilidad de la fuente, como es la narración del expremier respecto a la evacuación del ejército inglés, francés y belga de Dunquerque.

Estos tres ejércitos aliados no pudieron detener el empuje del ejército alemán en suelo galo en mayo de 1940 y se desplazaban casi huyendo hacia el mar; aun no se imaginaban el drama que les esperaba en las playas del único puerto francés que prestaba condiciones para —al menos— atrincherarse y hacer frente al enemigo teutón: Dunquerque.

El primer ministro Winston Churchill en su libro no se explica por qué Hitler ordenó detener el avance alemán que ya había perforado la Línea Maginot y avanzaba persiguiendo al ejército aliado. “Nosotros interceptamos a las 11.42 de la mañana del 11 de mayo una orden alemana disponiendo que se suspendiera de momento el ataque sobre la línea Dunquerque-Hazebrouk-Merville” (sic) escribe el expremier. Y añade que su única suposición era que Hitler quiso preservar la seguridad de su regimiento de unidades blindadas y su artillería en un suelo francés plagado de canales y de fango.

En el filme se oculta el terrible deseo de los generales alemanes Rundstendt, Brauchischt y Kluge que, inconformes con la orden de Hitler, se quejaron de “no desear encontrar en el futuro de la guer

ra a este mismo ejército enemigo, rearmado y reequipado como seguramente sucedió”. Quizá los estrategas alemanes decidieron que la capitulación aliada en la playa habría sido un costo para Alemania por sostener con vida 338 mil prisioneros en una playa y sin condiciones adecuadas.

El filme no muestra la heroica resistencia de la división inglesa que impidió el avance alemán distante solo cuatro millas de la retaguardia atrincherada en Dunquerque, gracias a que en la zona solamente había una carretera de acceso a la playa. Perdida toda posibilidad de sobrevivir, los generales ingleses iban dejando abandonado todo su equipo pesado para obstaculizar y retrasar el avance alemán.

Los años oscuros es un gran filme en cuanto a actuación y técnica; los actores, seguramente británicos son magistrales; el actor Gary Oldman tan bien personifica a Churchill que ganó el Óscar de la Academia. Los editores muestran a un Churchill grosero y picado; lo exhiben desayunando con whisky y que se exhibe desnudo ante su secretaria. Pero es el indiscutible héroe que ganó la II Guerra Mundial.

Churchill vivió en la guerra muchos años oscuros. El título del filme es un ardid de mercadeo de Hollywood, pues Dunquerque duró once días en tanto que la guerra duró cinco años. Churchill logró reunir 860 embarcaciones inglesas, holandesas, escocesas y belgas de toda eslora que evacuaron 338 mil soldados aliados.

El filme destaca la presión del ministro del Exterior británico Lord Hallyfax de aceptar conversaciones de paz con Hitler a través de Mussolini. Churchill no escribió ni una sola letra al respecto.

La última orden del premier al comandante del ejército inglés ya atrincherado, Lord Gort, fue capitular: “No se exponga a una batalla inútil y ríndase con honor a fin de evitar una inútil matanza…”. Afortunadamente Lord Gort y su ejército de cuatro mil hombres también fue evacuado.

El autor es abogado y periodista.